Barrientos evita valorar el "procés" para no "alimentar" futuras recusaciones

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Jesús María Barrientos, se ha negado a opinar sobre la sentencia del "procés" o sobre los políticos presos, con el fin de evitar "alimentar" los motivos de recusación en caso de que tenga que volver a enjuiciar un asunto político.

Barrientos ha expuesto este jueves la memoria de la actividad de los juzgados de Cataluña de 2018, en una comparecencia en la que ha evitado contestar cuestiones planteadas por los grupos de JxCat y la CUP sobre las críticas de Amnistía Internacional a la sentencia del Supremo o a los motivos por los que, en febrero de 2018, abandonó un acto público molesto por una alusión del presidente del Parlament, Roger Torrent, a los "presos políticos".

La comparecencia de Barrientos tiene lugar tres días después de que la sala civil y penal del TSJC, presidida por él mismo, juzgara al presidente de la Generalitat, Quim Torra, al que ayer el alto tribunal catalán instó a investigar de nuevo por negarse a retirar símbolos de apoyo a los políticos presos del Palau.

La sentencia que condena a casi 13 años de cárcel a los líderes independentistas ha sobrevolado, no obstante, la comisión de justicia y ha dado pie a los portavoces de JxCat, ERC y la CUP a denunciar la existencia de "presos políticos" y a recriminar a Barrientos el papel de la justicia ante el "procés".

Barrientos ha esgrimido que no debe dar explicaciones sobre aquellas cuestiones que puedan "comprometer" su posición en el orden jurisdiccional y, concretamente, ha rechazado pronunciarse sobre la sentencia alegando que quiere evitar dar motivos para que en un futuro algún imputado pueda plantear su recusación, como ya hizo el propio Quim Torra en su proceso por no retirar los lazos.

"Debo evitar alimentar ese tipo de situaciones procesales", ha argüido Barrientos, que cree que, ante "cualquier cosa que diga en ese terreno", les "faltará tiempo" a quienes en alguna ocasión puedan verse sometidos a su jurisdicción para plantearla como motivo de recusación.

El presidente del TSJC no ha querido tampoco referirse al motivo por el que plantó a Torrent por su alusión a los políticos presos, argumentando que no ha acudido al Parlament para dar explicaciones de su "comportamiento institucional. Cada uno tiene que responder ante su conciencia", ha agregado.

Las reticencias de Barrientos han indignado a los grupos independentistas: el diputado de la CUP Vidal Aragonès le ha advertido que puede haber incurrido en un delito de desobediencia por no cumplir un artículo del reglamento del Parlament que le obliga a responder todas las preguntas de la comisión, lo que según el político anticapitalista resultaría "curioso".

También se lo ha reprochado Eusebi Campdepedrós, diputado de JxCat, cuyos compañeros de grupo han abandonado la comisión parlamentaria después de que la presidenta, la diputada de Cs Carmen de Ribera, le haya reprendido por preguntar a Barrientos su opinión sobre la posición de Amnistía Internacional ante la sentencia del 'procés'.

También el diputado de ERC Jordi Orobitg ha afeado al presidente del TSJC que no le haya respondido sobre la incidencia que el artículo 155 tuvo sobre la administración de justicia durante los meses del año 2018 en que estuvo vigente.