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El precio de la libertad: Recuerdos de un antifranquista (2)


(Tiempo de lectura: 4 - 8 minutos)

En este libro, publicado por la Fundación 1º de Mayo y la editorial Catarata, Julián Ariza nos ofrece los datos y su propio punto de vista para llevarnos a la reflexión sobre la historia de CCOO y del sindicalismo en general en las últimas etapas del franquismo. Es una biografía digna de nuestro impulso democrático: la participación de los trabajadores en la construcción social con la negociación colectiva como herramienta.

En este segundo artículo se hace un somero balance de su compromiso sindical y político, que es a la vez una historia de CCOO y del PCE, hasta su ingreso en el PSOE. Representa la evolución de amplios sectores de la población de tradición comunista más comprometidos en la transición, que se vieron reflejados en la democracia en la acción de los gobiernos socialistas.

La historia de CCOO:

El sindicato CCOO se constituye formalmente en la asamblea del sector del metal en Madrid en 1964, siendo su modelo inicial el de un sindicato unitario, pluralista, asambleario, de clase, reivindicativo y sociopolítico.

Las elecciones en el seno del sindicato vertical van haciéndose cada vez más representativas gracias a la apertura del ministro Solís, y en ellas aparecen más obreros cercanos a los trabajadores y no solo a la estructura de control creada por el régimen dictatorial, especialmente a partir de 1966. La primera asamblea nacional de CCOO se reúne en junio de 1967.

Algunos grupos ya organizados se incorporan a Comisiones como el sindicato Acción Sindical de los Trabajadores (AST), de orígenes cristianos, que con el tiempo, al final de la dictadura y en la transición, formarán la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT).

La actividad sindical hizo que algunos opositores al Régimen como el padre Llanos, en el Pozo del tío Raimundo, procedente del falangismo, y antiguo confesor de Franco, terminara integrándose en la estructura del PCE y CCOO.

La represión franquista se agudiza a partir de 1967 con despidos de más de mil sindicalistas. El Tribunal de Orden Público (TOP) actúa desde su creación en 1963 hasta su desaparición en 1977 juzgando a casi tres mil miembros de CCOO, un tercio del total de los encausados en dicho Tribunal por la dictadura.

La organización tuvo especialmente un gran foco de expansión en los cursos de formación sindical oficiales del Sindicato Vertical en la Escuela de Formación Profesional de la Paloma, en Madrid. La conflictividad laboral en 1976 fue muy intensa y dio lugar a más de 40.000 huelgas y paros, en los que participaron más de dos millones y medio de trabajadores con más de 100 millones de horas no trabajadas, todo ello en el marco de la renovación de los convenios colectivos y de una elevadísima inflación. La legalización de CCOO se produce en abril de 1977 y su primer congreso en junio de 1978 en Barcelona, posteriormente llegarán las escisiones de la Confederación de Sindicatos Unitarios (CSUT), encabezada por el PT (Partido del Trabajo); y del Sindicato Unitario (SU), dirigido por la ORT.

En el proceso de la transición a la democracia se constituyó la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS) que incluía a UGT, CCOO y USO. La primera huelga general se convoca en noviembre de 1976 y en 1981 se firma con UGT y la CEOE el Acuerdo Nacional sobre Empleo (ANE). Las grandes centrales llaman a las huelgas generales de 1985, 1988, 1992 y 1994 contra la política económica y laboral del gobierno socialista. CCOO entra en la Confederación Europea de Sindicatos (CES) en diciembre de 1990, mucho más tarde que la UGT que lo hizo como organización fundadora en 1973.

El debate entre CCOO y UGT se mantuvo permanentemente por sus diferentes modelos sindicales, apostando uno por los comités de empresa y otro por las secciones sindicales. Nicolás Redondo por UGT y Marcelino Camacho por CCOO fueron los principales dirigentes de ambas posiciones. Redondo deja la dirección de su sindicato en 1994, mientras Camacho lo hace en 1987. Anteriormente Nicolás Redondo había dimitido por discrepancias con el Gobierno como diputado del PSOE en 1987 y Camacho lo hizo como diputado del PCE en 1981 al aplicar criterios de incompatibilidades.

En las primeras elecciones sindicales de la democracia el resultado fue del 34,7 % para CCOO, frente al 21,6 % de UGT. Julián Ariza es el secretario de Organización de CCOO en este proceso. El II congreso de CCOO se convoca en Barcelona en 1981, el III en Madrid en 1984 (el más complejo, donde se presentan cuatro candidaturas, que se expresan aquí de una manera muy simplificada como: gerardistas + autogestionarios, carrillistas, prosoviéticos + PCC y Liga + MC); el IV en Madrid en 1987 (dos listas IU y PTE); el V congreso (con un acuerdo previo entre Agustín Moreno como Presidente y Ariza en Estudios); el IX (da lugar a una excepcionalidad, que va a marcar de una manera decisiva a la organización, pues se hace el de Cataluña antes del confederal); y así sucesivamente. El XII y último hasta la fecha se reúne en Madrid en 2021. Juan Moreno ha publicado una detallada historia de estos procesos de CCOO.

Ariza y su papel en la política:

Ariza es un líder obrero que marcó muchos de los acontecimientos políticos y sindicales de este país. Como tal fue procesado y condenado seis veces durante el franquismo. Dos por delitos de opinión por artículos publicados en la revista Juventud Obrera, y en otra ocasión por un telegrama enviado al vicepresidente del Gobierno, por desacato. Luego, por tres procesos en el Tribunal de Orden Público (TOP), uno por manifestación ilegal, al igual que Camacho, en enero de 1967; después, por reunión ilegal en una iglesia de Orcasitas; y la última, condenado a ocho años de cárcel, de los que cumplió cuatro gracias a un recurso en el Tribunal Supremo, un indulto y redención de penas por el trabajo. Tres de estas cuatro condenas, las pasó en Carabanchel. Luego lo trasladan a Segovia nueve meses, de allí al hospital penitenciario de Yeserías, y al final de nuevo a Carabanchel.

No asistió a la reunión de la que se derivó el proceso 1001, pero sí participa como suplente en las reuniones de la Junta Democrática, sustituyendo a Marcelino Camacho. Tras 19 años en la empresa Perkins, Ariza fue despedido en 1975 por su continuada actividad sindical.

Su trayectoria política fue larga. Julián Ariza es miembro del Partido Comunista de España (PCE) desde 1963 hasta 1985. En 1976 se integra en el Comité Central del PCE. Allí dirigió la apuesta carrillista frente a Marcelino Camacho y después de su aislamiento político, en la etapa de Gerardo Iglesias, termina presentándose a las elecciones generales como diputado por Valladolid en 1977 y 1979 sin obtener escaño, coincidiendo en paralelo con Peces-Barba por el PSOE, partido en el que termina integrándose. En 1977 el PCE obtuvo 20 diputados, mucho menos de lo esperado, lo que supuso una crisis interna. En las elecciones de 1979 obtuvieron únicamente 23 y en las de 1982 pasaron a ser solo 4 diputados. Tras estos pésimos resultados dimite Santiago Carrillo y le sucede Gerardo Iglesias como secretario general. Unos años después, Ariza, expulsado del PCE junto con otros carrillistas, funda el Partido de los Trabajadores de España- Unidad Comunista (PTE), del que fue dirigente hasta que en 1991 el partido se integra como corriente en el PSOE, y Ariza forma parte de su Comité Federal. En el seno de la dirección de CC. OO. lideró la minoría carrillista durante esta época.

Entre los congresos del PCE hay que señalar especialmente el IX congreso, en 1978, el primero en libertad, en el que triunfa el eurocomunismo, y que supuso un rejuvenecimiento del Comité Central. En él aparecieron dos líneas: renovadores, la ganadora, y prosoviéticos (que algunos denominaban leninistas). En el X congreso, en 1981, ya no se aceptaron las corrientes de opinión, además se produce la separación del PC de Euzkadi, que los renovadores apoyan. En el XI congreso se escinden los prosoviéticos de Ignacio Gallego y los partidarios de Carrillo salen del Comité Central. En este congreso Ariza resulta ser el único de los carrillistas que permanece en la dirección. En el XII sale Gerardo Iglesias.

Julián Ariza fue nombrado consejero y vicepresidente del Consejo Económico y Social de España y fue elegido como adjunto a la Secretaría General de CC. OO. durante el mandato de José María Fidalgo, además de presidir la Fundación 1.º de Mayo, de CCOO. Los siguientes secretarios generales del sindicato, sin excepción, Antonio Gutiérrez (1987), José María Fidalgo (2000), Ignacio Fernández Toxo (2008) y Unai Sordo (2017) han sabido reconocer ampliamente su fundamental labor en CCOO y su decisiva contribución al movimiento obrero.

 

Quimico, Máster en Biotecnología y Profesor en Secundaria, FP y Universidad. Especializado en la formación del profesorado y en el diseño de los estudios en FP.

Investigador y divulgador de la historia del socialismo y del sindicalismo en educación. Realizando conferencias, exposiciones y publicaciones relacionadas sobre ellas.