HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Las nuevas reglas y el nuevo orden


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El aumento descontrolado de la desigualdad ha creado un mundo en el que resulta difícil la convivencia. Los conflictos bélicos y las tensiones consecuentes sólo son indicadores de esta dinámica. La pobreza sus efectos. Una pobreza que lo abarca todo. La energía. Los alimentos. La salud. La vivienda. La calidad de la protección de los sectores excluidos.

Las grandes migraciones ya evidencian la carencia de respuestas efectivas al fenómeno, sin considerar que su origen está en los despachos de las multinacionales e instituciones “capturadas”. La política de la “guerra constante” no es asumible para una economía como la de los EEUU, o la UE actualmente. El conflicto global ha llegado para quedarse y el antiguo modelo no resulta todo lo vigoroso que debiera a consecuencia del fracaso de sus propios mecanismos.

A nivel local, mientras nos acercamos al modelo de la desigualdad europea, un logro según se atienda a las declaraciones de las autoridades de la UE, los ciudadanos de España y del resto de Europa han respondido claramente a esas viejas reglas con respuestas cada vez más violentas a pie de calle. Mucho me temo que estamos presenciando el ocaso de algunas trayectorias políticas. De un modelo que ya no es asumible. O se replantea, o el clima social será irrespirable. Hay un nuevo orden que se está configurando en torno a nuevas reglas. África ya las respira y Francia las olfatea. La diplomacia de cañonera resulta cada vez más costosa.

Hablar de los intereses de España como argumento para levantar las banderas de la responsabilidad histórica es, al menos, para ruborizar a cualquiera. Nos gobiernan las mismas camarillas que lo hicieron siempre, en el escenario de esta neodemocracia que han diseñado para perpetuarse en el poder y lucrarse en base a privilegios inaceptables.

Los contextos bélicos, creados ex profeso en los países a degradar, han producido una desviación de fondos que ha dado como efecto el fenómeno inflacionario actual que alimenta las carencias de vastos sectores de la población, al tiempo que engrosa las cuentas de resultado empresarial de los especuladores de siempre. Porque en algún momento cercano conoceremos quienes se han lucrado con nuestros recursos en pro de la aventura bélica.

Las nuevas reglas se basan en relaciones económicas más equidistantes. En una línea estratégica que promueve la creación de riqueza recíproca en los intercambios entre países. Ello, como contraparte a las viejas reglas neocoloniales que produjeron un ensanchamiento de la brecha de la redistribución de esa riqueza. De haber sido equitativos en esa distribución de la riqueza el fenómeno migratorio sería residual, como consecuencia de crear las condiciones de progreso en las economías de origen que consolidarían la habitabilidad de esas comunidades. Tampoco las guerras colaboran en el arraigo de las comunidades afectadas.

Se acerca un nuevo orden.

 

Economista y analista político, experto en comunicación institucional.