HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Las revolucionarias - Capítulo XIII


(Tiempo de lectura: 6 - 11 minutos)

- Comienzo de la Semana Trágica de 1909 relatada por la catalana Abibia Arbés en sus Cartas a Isabella -

Comienzo hoy escribiendo esta descripción inaudita, maldita de todo lo que está sucediendo aquí. Querida Isabella, no sé si estás vivas o muerta, pero recibe esta misiva y distribúyela allí donde estés.

El decreto de Maura de enviar tropas a Marruecos cuyos hombres dejarían en España a no pocas familias obreras fue uno de los desencadenantes del gran conflicto que se sucedería a continuación de lo que te relato. Una parte de la sociedad española se enfrenta a otra que en estos momentos apesta de dolencias, de problemas económicos, de epidemias, de suciedad. Tras la pérdida de Cuba y Filipinas, España ha buscado una mayor presencia en el norte de África, logrando en el reparto colonial efectuado en 1904 y en la Conferencia Internacional de Algeciras de 1906, el control sobre la zona norte de Marruecos. Nosotros nos oponíamos a esa hegemonía en el Estrecho, todo aquello daría solo problemas, queríamos que, si había algo en que invertir debía ser en el bienestar social, en alcantarillado, en agua, luz, educación, sanidad.

El 9 de julio de 1909 los obreros españoles que trabajaban en la construcción del ferrocarril que uniría Melilla con las minas de Beni Bu Ifrur, fueron atacados por los cabileños de la zona que se oponían a la penetración extranjera (cuatro obreros han fallecido). Era propiedad de la Compañía del Norte Africano, de capital francés pero de nacionalidad española, y de la Compañía Española de Minas del Rif, una sociedad controlada por la familia del conde de Romanones y la Casa Güell emparentada con el marqués de Comillas. Este incidente, sin importancia y de ligera apariencia, se ha constituido en el inicio de la Guerra de Melilla, los detonantes de los conflictos, ya sabes, suelen surgir por una cuestión aparentemente sin importancia, pero es obvio que cuando algo estalla es porque el conflicto ha sido o silenciado o reprimido. Este incidente de los obreros asesinados ha sido por el Gobierno de Maura para decretar el envío de las Brigadas Mixtas de Cataluña, Madrid y Campo de Gibraltar, además de otras unidades militares que complementarán a las Brigadas, con el objetivo de acabar con la rebelión rifeña y asegurar el control de la zona de influencia española en el norte de Marruecos.

En la orden de movilización se incluyó a los reservistas de los cupos de 1903 a 1907, medida muy mal acogida por los nuestros, por las clases populares como es lo normal. ¿Porqué? debido a que la legislación de reclutamiento vigente permite quedar exento de la incorporación a filas a algunos, ¿cómo? consiguiendo que fuera otra persona en su lugar a cambio de dinero, o mediante el pago de un canon de 6.000 reales, cantidad que no estaba al alcance del pueblo, de nadie, salvo de algunos. Ya sabes que aquí, el sustento diario de un trabajador es de 10 reales-. Además, la mayor parte de los reservistas son padres de familia, en las que la única fuente de ingresos era el trabajo de éstos.

Cómo no se va a enardecer la sociedad poco a poco, las desigualdades son tan grandes, tan terribles que únicamente se puede sobrevivir con el apoyo de clase. Yo soy una privilegiada.

El día del entierro de mi madre, en realidad una revolucionaria anarquista y después del atentado con Angiolillo, se presentó en el cementerio el mismo rey, ahí mismo, aunque escondido en el embozo de su capa. Pude entender muchas cosas.

A partir de la publicación del decreto de movilización el 10 de julio se sucedieron las protestas en contra de la guerra en Marruecos en forma de artículos en la prensa, de mítines y manifestaciones. He hecho todo lo que he podido en la escritura de combate, pero en muchas ocasiones estos escritos nos han sido prohibidos por el gobierno, y en algunas localidades se vivieron momentos de tensión con motivo de la salida de las tropas. Queda demostrado que con protestas no se llega a ninguna parte de no ser que se imponga la libertad por la fuerza, un concepto quizás paradójico como la propia vida que también lo es. En Madrid se han producido incidentes en la estación de ferrocarril de Mediodía en la noche y la madrugada del 20 al 21 de julio cuando se procedió al embarque de la Brigada Mixta de Madrid al mando del general Pinto.

También los hubo en las estaciones de tren de Zaragoza y de Tudela. El gobierno, ante la presión popular y de la prensa, acordó el 23 de julio conceder una pensión de 50 céntimos diarios a las esposas e hijos huérfanos de madre de los reservistas movilizados. ¡Menudo acto de barbarie e hipocresía! ¡Creen que nos compran!

En Barcelona los embarques de tropas en el puerto comenzaron el día 11 de julio sin que se produjeran incidentes, aunque no sé bien por qué no ha habido incidentes. Pero en la tarde del domingo 18 de julio cuando se procedía al embarque del batallón de Cazadores de Reus, integrado en la Brigada Mixta de Cataluña, la tensión estalló.

Algunos soldados arrojaron al mar los escapularios y medallas que varias aristócratas barcelonesas les habían entregado antes de subir al vapor militar Cataluña, mientras hombres y mujeres gritaban desde los muelles: ¡Abajo la guerra! ¡Que vayan los ricos! ¡Todos o ninguno!

La policía tuvo que hacer varios disparos al aire y detuvo a varias personas. Las protestas aumentaron en los días siguientes cuando llegaron noticias de que se habían producido gran número de bajas entre los soldados españoles enviados a Marruecos. El jueves 22 de julio los diputados de Solidaritat Catalana se hacían eco del "sentimiento popular" y exigían al gobierno la "reunión inmediata de las Cortes" para debatir la cuestión de la guerra y las "condiciones en que se practica el reclutamiento de las tropas expedicionarias". El gobernador civil de Barcelona, Ángel Ossorio y Gallardo, prohibió la reunión de Solidaritat Obrera que se iba a celebrar el sábado 24 de julio para confirmar la propuesta de ir a una huelga general, por lo que fue un Comité de Huelga clandestino, integrado por Antoni Fabra i Ribas.

Ribas era un socialista que intentó sin éxito que la movilización barcelonesa se pospusiera para que coincidiera con la huelga general que el PSOE y la UGT iban a convocar en toda España. Finalmente tendría lugar el 2 de agosto con poco seguimiento, debido a las medidas represivas adoptadas por el gobierno que incluyeron la detención en Madrid el 28 de julio de Pablo Iglesias y el resto de la cúpula dirigente socialista, José Rodríguez Romero (sindicalista) y Miguel V. Moreno (anarquista), el que fijó un paro de 24 horas para el lunes 26 de julio, el cual degeneraría en lo que ya se ha denominado como Semana Trágica.

Siempre pensé que la huelga tenía bastante fuerza siempre y cuando todos los huelguistas tuvieran la misma potencia. Ismael Trasobares nuestro licenciado en leyes, abogado por tradición familiar y Jesús Infante sabían que los ánimos entre las gentes estaban encolerizados y por esa misma razón había que aprovechar el momento para movilizar de una vez por todas a las masas populares en desacuerdo. La idea de crear una nueva sociedad urgía entre nosotros, aunque como algunos oponentes criticaban a los nuevos ideólogos de pensamiento prebolchevique, una sociedad perfecta, en realidad iría en contra de la naturaleza humana. Una civilización no podría afrontar los retos de la modernización a través de la industria y el capitalismo. Es frecuente el ambiente de confusión, ¡hay que tener las ideas muy claras, camarada!

El comunismo como ideología sería emancipadora aunque como sistema de gobierno, opresivo, había escrito Caridad Jiménez en una primera instancia, después rectificó sus notas y escribió: “el comunismo como ideología sería emancipadora y como sistema de gobierno, también, nueva y creadora de la nueva sociedad”. Mi madre llevaba razón, eso creo.

Pero estas ideas no terminaban de cuajar en la sociedad española, porque todo lleva su tiempo, igualmente sucedió entre obreros y campesinos rusos, que necesitaron su tiempo para evolucionar hacia la revolución. Ferrer no era ni mucho menos el único que agitaba el pensamiento de los obreros y hacía tomar conciencia a la sociedad con sus postulados educativos. La incursión de ideólogos rusos había forjado en algunos grupos el comienzo de una concienciación importante. Una de las ideas fundamentales para derrocar, para combatir fuertemente como un gran cáncer que asolaba la sociedad española -y en esto Ferrer sí que hizo su parte- era la cuestión clerical. Pero grandes sectores del mundo proletario encontraron no pocos motivos para combatir ese clericalismo imperialista por considerar a la Iglesia como un obstáculo para el progreso y la emancipación de las clases trabajadoras.

El problema social y así lo demuestra la literatura de la época (Casandra de Galdós o La araña negra de Blasco Ibáñez) son claros ejemplos del encabezamiento de los escritores para con la causa. Ha sido fundamental enlazar lo social con el problema religioso, teniendo como resultado un "anticlericalismo proletario", que aun por distintos caminos confluirá con un anticlericalismo de inspiración burguesa en el ataque a la Iglesia. Esto del anticlericalismo proletario sólo podía existir en España, de ahí que nuestros frentes siempre fueran distintos. En Europa la Iglesia no tenía ni la mitad de poder que aquí.

La cuestión social rebasaba los presupuestos eclesiásticos. Su supuesta acción social, que buscaba una falsa vía de armonía entre clases, se vio, por tanto, atacada por dos flancos. Uno burgués y el otro, proletario. La Iglesia, al no hacerse presente en todos los ambientes de las clases bajas, esta carencia fue crucial, se la criticaba por el abandono en que dejaba a los pobres y a los proletarios, víctimas de una sociedad hipócrita que enmascaraba toda suerte de fe, en pos de un formalismo de rito eclesiástico que dejaba en el olvido la verdadera ayuda al necesitado, tanto material como espiritual y cultural, hacia una práctica falsa y teatrera de la doctrina.

Este no era solo mi discurso que también enseñé como una cuestión lógica a mi camaradas de escritura que como sabes no son muchas porque nos solapan, que no se podía hablar de adoctrinamiento ideológico porque simplemente no hacía falta, todas vemos el sufrimiento de su pueblo. La escritura siempre está y estará en manos de hombres, a nosotras ¡nos vamos a fregar!. ¿Porqué? Porque hay muchos hombres misóginos, nos odian, como el propio Galdós, como tantos de ellos que nunca permitirán que una mujer se haga con la fuerza y el poder de la escritura.

La pobreza es terrible y en ello -como decía Ismael Trasobares- también en una primera instancia estaba como responsable la Iglesia, en parte sin que nadie se lo hubiera pedido, pero lo cierto es que en el campo se morían de hambre y de ausencia de derechos y las ciudades más importantes como Barcelona o Madrid se veían invadidas de ejércitos de mendigos que so pretexto de ser caritativo vivían de las migajas que algunos les procuraban al asistir a sus rezos, misas y rosarios. Con el acto caritativo el “creyente” por medio de su donativo quedaba exento de penitencias y por lo general tenía ganado el cielo.

Esta situación como decía Bakunin no se parecía en nada al problema ruso, allí la Iglesia no marcaba las vidas de la población de esa manera. Según recogió mi madre, Bakunin había escrito: “El caso español, es diferente, es tan particular que no me extraña que tengáis que luchar contra la incomprensión de camaradas como los franceses o los suizos, ellos no tienen que cargar además con la cuestión clerical, pero…y pronunció esto con sentencia: recordad que los españoles siempre estarán en dos bandos por la cuestión eclesiástica”.

El anticlericalismo proletario, por tanto, seguía fundamentalmente las direcciones que les marcaban las dos grandes corrientes del movimiento obrero; anarquismo y socialismo, pero los ideales marxistas cobraban paulatinamente mayor importancia, solo que muchos no entendían la ideología, la filosofía que entrañaba el movimiento. Incluso Lenin había dicho lo mismo de Bujarín.

Sigo mañana el relato, querida amiga. ¡Cuídate!

Tuya siempre

Abibia Arbés