LA ZURDA

Cuando la Memoria sigue viva

La derecha dicta su “Damnatio Memoriae” sobre las víctimas del franquismo.

El pasado lunes 25 de noviembre de 2019 fue un triste día para la historia Madrid. En ese día se arrancaron los 900 nombres de víctimas del franquismo, que ya habían sido inscritos en el Memorial de las Víctimas del Franquismo del Cementerio del Este. Una semana después, el lunes 2 de diciembre conocemos que se han arrancado los primeros paneles del Memorial de los presos de la cárcel de Carabanchel que se habían colocado donde estuvo esta cárcel que nunca debió demolerse.

El Memorial del cementerio del Este debería haber llegado a reflejar los 2.937 nombres de hombres y mujeres, la mayoría fusilados en las tapias del cementerio, pero también agarrotados y llevados sus restos a inhumar a este lugar desde el 19 de abril de 1.939 hasta el 4 de febrero de 1.944.

Es cierto que antes hubo víctimas y después también y no iban a incluirse en ese Memorial, como también las hubo en otros lugares de Madrid durante ese periodo, pero lo que une a estas 3000 víctimas es su verdugo: la dictadura franquista, el lugar en el que fueron enterrados: el Cementerio del Este y, en la inmensa mayoría de los casos, que nunca pudieron tener su nombre inscrito en una lápida del cementerio ni en ningún otro lugar más allá de una partida de defunción y esto no siempre ocurría.

Todas las víctimas merecen reconocimiento y respeto, sin lugar a dudas. Pero las víctimas del bando ganador de la guerra, en general, fueron reconocidas durante la Dictadura y se las continúa reconociendo a día de hoy. El último reconocimiento que he conocido se ha producido solo unos días después de haberse arrancado los 900 nombres del Memorial. El 29 de noviembre el Vaticano informó que el Papa Francisco reconoció el “martirio” de varios laicos y sacerdotes “que fueron asesinados durante la Guerra Civil española (1936-1939)”.

Durante el pasado mandato municipal, desde la creación del Comisionado, una de las materias donde mejor y más provechosa colaboración hubo entre Ahora Madrid y el PSOE, fue sin duda, en Memoria Histórica.

Si olvidar importantes trabajos anteriores como el de Mirta Núñez y Antonio Rojas, el trabajo que dirigió Fernando Hernández Holgado por encargo del Ayuntamiento, y que de momento todavía se puede encontrar en la web municipal1, ha sido decisivo para establecer los nombres a incluir en el Memorial y conocer una información básica de la mayoría de las víctimas: nombres, apellidos, sexo, fecha de la ejecución y de la inhumación, causa de la muerte (fusilamiento o garrote vil) lugar de nacimiento y de residencia. El periodo de estudio abarca desde el triunfo del ejército fascista de Franco y su entrada en Madrid en abril de 1939, hasta 1944 año en el que con motivo de la apertura de la cárcel de Carabanchel cambia el lugar de fusilamientos que recordemos se mantienen hasta días antes de la muerte del dictador.

Pero en Madrid hubo muchas más víctimas del fascismo que no fueron fusiladas en las tapias de este cementerio o cuyos restos no fueron a parar a él. Un cementerio, recordemos, inaugurado en 1925 como Necrópolis del Este y desde el franquismo hasta ahora llamado Cementerio de Nuestra Sra. de La Almudena.

Muy importante para la Memoria Histórica de Madrid es conocer las víctimas de los bombardeos sobre la población madrileña. La Legión Cóndor de Hitler, la Aviazione Legionaria de Mussolini, así como la aviación y artillería del genocida F. Franco “machacaron” Madrid desde el verano del 1.936 hasta entrado el año 1939, la inmensa mayoría de estas víctimas permanecen en el anonimato. A principios de este año el Ayuntamiento publicaba un mapa en el que se localizaban los impactos de estas bombas. Era un primer paso fundamental para, a continuación, poder investigar el número y en la medida de lo posible la identidad de las víctimas. ¿Cuántas veces hemos escuchado hablar de Paracuellos (algo que nunca debió haber ocurrido) y cuantas de las víctimas de estos bombardeos o de los fusilamientos? Muy pocas, sin duda, la derecha pretende que esto siga así para siempre.

Casi como revancha de un verdadero acto democrático: la exhumación de un tirano como Franco de Cuelgamuros, el PP y Ciudadanos, al dictado de VOX, intentan en Madrid condenar otra vez al silencio a aquellos que tantos años habían sido ocultados.

La derecha española puso en marcha su “Damnatio Memoriae” del siglo XXI, intentando borrar los nombres y devolver al anonimato a las personas fusiladas por del franquismo.

Sin ni siquiera haber hablado ni conocido el pensamiento de las asociaciones o colectivos que representan a las víctimas del franquismo, de forma unilateral y arbitraria se ha llevado a cabo un expolio al patrimonio de la memoria madrileña, pues se nos niega el conocer el nombre de las personas que pagaron con su vida la defensa de sus ideales de libertad e igualdad. Mientras, seguimos viendo nombres y símbolos de la dictadura franquista aún por las calles de Madrid.

Con este acto, el PP y Ciudadanos se acercan mucho más a lo que dicen alejarse en sus declaraciones mediáticas. Pues caen en una grotesca imitación de Stalin, quien se convirtió en un ejemplo mayúsculo de ejercicio de la “damnatio memoriae”, como bien ha publicado mi estimado Eduardo Montagut. La obsesión de este otro dictador y genocida por quitar de la historia a los líderes depurados era tal, que fueron borrados completamente de cualquier imagen o fotografía y sus escritos desaparecieron de las bibliotecas y librerías. Hasta mencionarlos estaba prohibido, algo que parece desear reproducir la actual derecha española.

En nuestro país y muy especialmente en nuestra ciudad, los herederos del franquismo pretenden reescribir la historia a su antojo e ir contra la Ley de la Memoria Histórica sistemáticamente. Intentando borrar los rastros del periodo de la Segunda República y sus protagonistas.

Foto de Ramón Silva Buenadicha

Como fieles herederos de las ideologías fascistas, su objetivo es focalizar sobre miedos inciertos y llevar a sus seguidores y seguidoras a odiar a todo el que se le pone por delante. Para ello no les importa el precio a pagar ni las falacias a las que agarrarse con tal de incluir su ideario del egoísmo en la agenda pública española. Pretenden hacernos caer en el peligroso juego de que lo diferente es el enemigo. Pero ese “diferente” es muy amplio y sus odios se reparten en un amplio espectro que componemos sus propios compatriotas, las mujeres, los y las progresistas (su despectivo progre), el inmigrante, el vecino de enfrente… Y cualquiera –o casi el 85% de los españoles o españolas2 - pueden ser susceptibles de ser destinatarios de sus hostilidades. Simplemente el pensar distinto o disponer de unos objetivos democráticos de tolerancia son ya sinónimo de ser enemigo a su causa.

Como concejal por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) soy testigo de cómo los miembros de la ultraderecha de este país realizan interpelaciones en las que pretenden la utilización de la historiografía para falsear y retorcer la historia, con el único fin de justificar y blanquear su pasado y así usar el manto de la democracia como la piel de cordero que esconde al lobo totalitario que son.

No debemos dejarnos llevar por sus falaces mentiras que envuelven en cuasi verdades a base de informaciones fragmentarias. Un recurso ya utilizado por Joseph Goebbels en su gestión de la propaganda nazi. En este sentido, intentan la utilización de la transposición, cargando sobre el adversario sus propios defectos y errores. Y siempre haciendo suyas la frase diabólico Goebbels, tal y como como lo definía Goering: “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

Mientras, en la histeria por mantener o tocar el poder, tanto el Partido Popular como Ciudadanos -cada vez más alejado de la ciudadanía que pretende defender y aparece en su nombre- se echan en brazos de la ultraderecha, que les marca la pauta y el paso siempre, bajo la amenaza de la pérdida de su apoyo. En los escasos meses de gobierno municipal ya hemos perdido la cuenta de cuántas veces hemos escuchado ya al partido de Abascal amenazar con retirarle la el apoyo que los mantienen en un endeble poder. Con ello pagan un alto precio propio y ajeno, pues aún no son conscientes del daño que están haciendo PP y Cs a la democracia, o sí.

Tras el ataque institucional del alcalde Almeida (PP) y su vicealcadesa Villacís (Cs) al Memorial del Cementerio del Este y haber arrancado los nombres de las víctimas, unos fascistas ¿incontrolados? y anónimos, esta vez, han atacado el Memorial de los presos de la cárcel de Carabanchel.

Este memorial, el de los presos de Carabanchel, era un proyecto apoyado por el Comisionado de la Memoria Histórica y promovido por la plataforma Salvemos Carabanchel, respaldado por expresos y asociaciones memorialistas, que contaba con presupuesto municipal para su realización.

Dos días después de arrancar los nombres de las fusiladas y fusilados por el franquismo en el cementerio del Este, el 27 de noviembre, el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó, con los votos favorables de Vox, Ciudadanos y PP; y los votos en contra de PSOE y Más Madrid dedicar ese presupuesto a la compra de dos camiones para transportar caballos de la Policía Municipal.

A pesar de no contar con presupuesto del Ayuntamiento, Salvemos Carabanchel, gracias a pequeñas aportaciones, consiguió crear los primeros paneles con nombres de presos de Carabanchel e iniciar el ansiado Memorial, no el mismo, uno mucho más modesto, pero inmensamente digno después de haberse enfrentado a las derechas y ultraderecha municipales.

Esta vez Almeida y Villacís no han dado un telefonazo, que sepamos, a una contrata municipal para arrancar los paneles con los nombres de los presos, quizás Vox tampoco haya telefoneado a alguno de sus acólitos. Seguramente no eran trabajadores de una contrata. Esta vez, los ha enviado el trifachito municipal extendiendo su discurso del odio.

1 https://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/Actualidad/Actividades-y-eventos/Listado-cronologico-de-ejecuciones-en-el-Madrid-de-la-posguerra-1939-1944-?vgnextfmt=default&vgnextoid=480c22bc756f1610VgnVCM1000001d4a900aRCRD&vgnextchannel=ca9671ee4a9eb410VgnVCM100000171f5a0aRCRD 2 En las pasadas elecciones del 10 de noviembre, VOX sacó el 15,9% de los votos emitidos

En las pasadas elecciones del 10 de noviembre, VOX sacó el 15,9% de los votos emitidos

Concejal del Ayuntamiento de Madrid por el PSOE.

Secretario General del Grupo Municipal Socialista y como tal miembro de Junta de Portavoces del Pleno. Responsable de Memoria Histórica y Democrática en su Grupo, así como Portavoz en la Comisión de Seguridad y Emergencias. Portavoz Adjunto en la Comisión de Vicealcaldía. Adscrito a los Distritos de Hortaleza, Vicálvaro y Chamartín.

Afiliado al PSOE desde 1982 y antes a las Juventudes Socialistas, es Secretario General del PSOE de Hortaleza y socio de Cruz Roja y de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Fue miembro de la Plataforma por la Casa de Campo de Valdebebas y del Foro Ciudadano de Hortaleza.

Es el único miembro de la actual lista socialista que también fue concejal con Pedro Sánchez.

Nacido en Madrid en 1965, vecino de Hortaleza, siendo ya adulto inició estudios de Ciencias Políticas en la UNED.