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La Educación en Andalucía: la pública en la UVI


Andalucía suele tomarse de conejillo de indias. Es más fácil someter al pobre y esto es hasta tal punto cierto, que muchas hemos oído decir en nuestro pueblo, en los tiempos de la dictadura de Franco: dame pan y dime tonto. Pero ahora podemos llegar a algo peor, porque nos van a quitar un derecho conseguido a base de las luchas de nuestros abuelos, aquellos hombres y mujeres que tuvieron que emigrar o callarse.

Esa zanahoria que ofrecía el capitalismo al borrico para que trabajara: el derecho a la educación y a la sanidad públicas. Los andaluces solemos ser los más apaleados por el cacique, por el franquismo, los más humillados a base de pobreza y subsidios. Nuestra tierra, vuelve a ser el experimento de los capitalistas groseros y ávaros. Aquí hemos conseguido que nombren consejero de la educación pública a un empresario de la privada, el señor Imbroda. Ni en nuestras peores pesadillas podríamos soñar los profesores y maestros de la educación pública semejante disparate, tan burdo, tan evidente. Se quieren comer lo único que tiene el pueblo y la gente llana, lo que es de todos, la sanidad y la educación pública. Hay miedo, caos, desesperación con este principio de curso. Y poco a poco la gente se da cuenta de que está ahí la cuenta atrás, de que el precipicio se acerca con la llegada de septiembre y la amenaza de la nueva normalidad, que se ha convertido en una película de terror.

Pero tenemos que aclarar ideas y exigir lo que es nuestro. Dicen que a río revuelto, ganancia de pescadores, así que ante el caos, vamos a concentrarnos en lo más importante: Los derechos que quieren quitarnos.

La sanidad pública ha estado en la mente de todos durante la pandemia, se han detectado todas las carencias y la falta de recursos que han ido acumulándose durante años, pero ahora se ha hecho evidente y ahora creo que es el momento de que toda la sociedad, especialmente la andaluza, despierte. La educación pública debe reforzarse si queremos una sociedad más humana y más habitable donde quepamos todos.

Y esa es la otra pata del estado de bienestar, la educación pública, íntimamente ligada a la primera, sin ella la sociedad no puede avanzar, y lo que es más evidente para el sistema en situación extrema: los padres no pueden ir a trabajar y evidentemente, si no trabajas, no comes. Este es el palito que recibe el burro por el otro lado.

Entonces el Estado pide calma, para salvar el sistema es necesario que se abran los colegios, cueste lo que cueste, pero sin gastarse un duro, ojo. A los restaurantes y comercios, si se les exige una distancia, menos personas, las reuniones de no más de diez…ni con familiares…pero ahora sí, ahora en la educación pública quieren que traguemos con ruedas de molino. Hay que trabajar señores, y a infectarse por amor al dueño, que dirían algunos, o necesidad de pan que dirían otros…

Ahora es el momento, se va a ver claramente lo que va a ocurrir en los próximos meses. Hasta ahora la educación se ha podido solventar con los parches online, se han salvado muchos alumnos, en cambio, los más pobres, los niños con NEE esos en los que la educación presencial se hace necesaria, o aquellos cuyos padres no pueden hacer de profesores…esos, han caído, pero esos no los ve la administración…la maquinaria sigue para adelante, porque muchos siguen caminando atontados por la costumbre… por el espejismo de la zanahoria…

Ahora viene septiembre y las madres de Torreblanca, barrio de Sevilla tienen miedo. La mitad no va a llevar a sus hijos al colegio. En la televisión el gobierno quiere normalidad, hay que empezar las clases, y ellos saben que la educación es fundamental para que sus hijos puedan cambiar el rumbo de su destino, pero ven se realidad, la que no sale en las pantallas: ellos ven como sus familiares y amigos de las tres mil y de los barrios donde la pobreza y el hacinamiento concentra a las personas y las une al mismo destino, sin más remedio, allí en ese lugar, que no sale en la tele, se han generado muchos brotes. Si van a la escuela con tantos niños juntos, se contagiarán. Miedo a no estar en la misma realidad, sospechan el engaño, esa máquina de generar imágenes…porque ven como en algunas noticias los colegios toman las medidas sanitarias, el distanciamiento social, pero eso es en otros países, en otras comunidades, aquí solo os mantendremos callados con el bozal puesto como dice un amigo asturiano, y con mascarillas y jabón.

Algo no encaja…o sí…demasiado evidente para ser real, demasiado macabro.

Los empresarios, entre ellos el consejero de educación en Andalucía, Javier Imbroda, propietario de una cadena de institutos de enseñanza privada y concertada, se frota las manos. Este es el último hachazo que necesitaban, estrangulamiento de la educación pública, muerte por asfixia.

Solo estudiarán los que tengan dinero para pagar una educación privada.

Por eso la sociedad entera debemos exigir nuestro derecho. Trabajamos, sí, pero con unas condiciones seguras para la sociedad civil: bajada de ratio, contrato de profesorado e inversión para la pública, que es lo de todos. Exigimos transparencia en el dinero destinado a la educación pública, tanto el que va a aportar España, dícese del dinero aportado por los que pagamos a hacienda, como el de las ayudas de Europa.

¡¡¡Andalucía despierta!!!

Doctora en Bellas Artes. Especialidades de pintura y escultura en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla. En 2003 publica con la editorial Archiviana, el libro desarrollado a partir de su tesis: El pensamiento artístico, ciencia y religión en al-Ándalus.

Es profesora de Educación Secundaria destinada actualmente en el IES Néstor Almendros de Tomares.

Ha realizado numerosas exposiciones colectivas e individuales y ha sido seleccionada en varios certámenes de pintura, acuarela y escultura.

Entre las exposiciones colectivas destacan la celebrada con el Colectivo Surcos de poesía, titulada A la Deriva, inspirada en el tema de la inmigración y el Estrecho, celebrada en la Sala del Ayuntamiento de Coria del Río; en 2017 Invisibilizadas, celebrada en la sala Antiquarium de Sevilla y centrada plásticamente en todas aquellas causas y personas invisibilizadas por la sociedad apolínea de la ciudad de Sevilla; en 2018 la titulada, Mujer y Trabajo sobre los problemas que derivan de los conflictos de género en el trabajo; en 2019 Maculadas sin remedio, sobre la mujer y la permanencia de los estereotipos con el tema recurrente de la Virgen Inmaculada de Murillo y su celebración.

Destaca el premio de escultura a la Memoria de los represaliados por la dictadura de Franco, convocado por el ayuntamiento de Coria del Río.

Dibuja las ilustraciones del libro sobre Miguel Hernández La luz que no cesa, realizado el Colectivo Surcos y la Universidad de Sevilla.

Presenta junto con Pablo Coca, el videoarte Diálogos con una calavera, sobre el tema de Memoria Histórica, en la Casa de las Sirenas de Sevilla.

En 2019 publica con la editorial Aconcagua el libro novelado y documentado en archivos históricos, titulado Exiliado piel adentro. Historia de un médico republicano.