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Un sindicato en marcha

Pepe Álvarez en una imagen de archivo. Pepe Álvarez en una imagen de archivo.

Las reflexiones y actuaciones internas no suponen que nos miremos el ombligo. Son imprescindibles para asegurar la vitalidad del sindicato, así como para impulsar su funcionamiento.

Esta semana hemos tenido la reunión del Comité Confederal de UGT en Madrid. Una comunidad especialmente castigada por una gestión nefasta y politizada en el peor sentido del término que ha utilizado el COVID-19 como arma política. El comité, se ha celebrado con todas las garantías, y con todas las medidas necesarias para asegurar al máximo posible la salud de los participantes. En el mismo, hemos aprobado aspectos imprescindibles para la continuidad democrática de nuestros procesos congresuales.

Las reflexiones y actuaciones internas no suponen que nos miremos el ombligo. Son imprescindibles para asegurar la vitalidad del sindicato, así como para impulsar su funcionamiento.

La acción sindical de los centros de trabajo está cubierta, nuestros delegados y delegadas, y los miembros de los distintos comités han mantenido una actitud ejemplar. Nuestra actividad política ha sido incesante y hemos impulsado y, a la vez, sido partícipes de acuerdos tanto en beneficio del mantenimiento de empresas y protección de personas trabajadoras y ciudadanos y ciudadanas con riesgo de exclusión, como en la reconstrucción del tejido empresarial y la construcción de un nuevo modelo productivo sobre bases sólidas y sostenibles.

Pero es fundamental seguir ganando espacio en la sociedad. Para ello el sindicato debe volcarse en todos los campos objeto de su acción, mostrando su realidad y su verdadera utilidad para las personas de este país. Esta semana hemos estado en las Islas Baleares, una zona especialmente castigada por la crisis, negociando las bases de la necesaria extensión de los ERTEs y del mantenimiento de la protección de las personas afectadas, asegurando la cuantía de su percepción y solventando la problemática de los trabajadores y trabajadoras fijas discontinuas.

La necesidad del Diálogo Social y su utilidad es ahora mayor que nunca. De ahí, nuestras continúas exigencias a los distintos gobiernos, tanto central como autonómicos. Estamos firmemente convencidos de que las mejores medidas que han surgido frente a la crisis se han originado como fruto de nuestras propuestas y del consenso con los interlocutores sociales. Las reticencias del Gobierno a iniciar con firmeza un Diálogo Social pleno y completo deben finalizar ya. Nosotros estamos preparados para continuar una labor inexcusable.

Secretario general de la UGT.