Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

“¡¡Que viene el lobo!!...Del hemiciclo a la violencia del lenguaje en los cuentos


Los miércoles, mis sentimientos oscilan entre la vergüenza y el ridículo, la crispación y la pereza. Las sesiones de control al gobierno resultan tediosas, poco innovadoras y nada edificantes: del insulto al grito, del ademán desmedido a la acusación desaforada… y vuelta a empezar: sus señorías enhebran argumentos rizomáticos y entran en bucle (esa jornada semanal sí que es la marmota Phil aunque no coincida con la celebración de su día internacional).

Al modo de los cuentos populares, la violencia en el lenguaje es algo que está presente y que constatamos a través de la lectura de los mismos, más allá de la época pretérita o presente. Y no son pocos los intentos que se han realizado con el fin de proteger el ánimo vapuleado del lector y así enmascarar o suavizar la dureza que rezuman sus líneas. En alguna de estas narraciones subyace la paradoja entre la moraleja final y las escenas de mutilaciones, violencia, transformaciones monstruosas…Ejemplos que se han analizado al respecto pueden ser: “De lo que aconteció a un hombre que casó con una mujer muy brava y muy fuerte” cuento XXXV en El Conde Lucanor (Barcelona Casals, 2010) de Don Juan Manuel, Caperucita Roja y La cenicienta (Madrid, Alianza, 2004) de los hermanos Grimm o en los actuales: “La trayectoria del balón” en Ella maldita alma (Madrid Alfaguara, 2010) de Manuel Rivas. El cuento, diálogo más que descripción, debe tener un argumento intenso y sintético; es una foto que “hiere” de un vistazo, de golpe, un fogonazo que se refleja en los ojos y el recuerdo del lector.

Fantasía y realidad, magia, sueño y en definitiva, cultura, se trasladan a unas narraciones vigentes más o menos adaptadas a las circunstancias específicas del momento.

Convendría por tanto, emplear un lenguaje que pudiera extraer placer estético y sabiduría, pues como reflejo de la mente humana, constituye un canal de transmisión no solo de pensamientos sino también de emociones.

Los ataques verbales suponen una anomalía en la interacción humana: el insulto, la amenaza son manifestaciones negativas de violencia social, aunque estas formas de lenguaje pasen muchas veces, desapercibidas; su origen radica en el desdén o en el odio; como dice el filósofo Emilio Lledó (1927), tienen por objeto "la descalificación del otro, la anulación del prójimo". Es una bofetada, un “zasca” a mano abierta, un ninguneo, incluso todo un chantaje.

En casi todos los cuentos se aborda el tema de la sublimación de los conflictos emocionales y los problemas existenciales Bettelheim (1903-1990), y de una manera brusca lo que atañe de inmediato a la reacción de los actuantes, al comportamiento y resorte de sus sentimientos. En La cenicienta, en la versión de Jacob y Wilhelm Grimm, se ofrece una serie de detalles muy truculentos sobre el tamaño del pie de las hermanastras:

“…entonces, la madre, tendiéndole un cuchillo, le dijo: - ¡Córtate el dedo!: cuando seas reina no necesitarás andar a pie. La muchacha se cortó el dedo gordo, introdujo a la fuerza el pie en el zapato, reprimió el dolor, salió del cuarto y se presentó al príncipe. Éste la aceptó como su prometida, la montó en su caballo y se fue con ella… Entonces el príncipe miró su pie y vio cómo sangraba…” (http://www.cuentosdegrimm.com/009-cenicienta.htm).

Se observa de qué manera tan despiadada y explícita, la expresividad del lenguaje agrede a los sentidos y a las emociones; es un grito sin matices, agudo. Podemos interpretarlos como un modelo patente de la degradación a la que se ve sometida Cenicienta por la madrastra, pues agrediendo a sus hijas, por el deseo de favorecerlas, provoca una rivalidad fraterna, mientras que la hostilidad de las hermanastras se debe a los celos que sienten por la joven; ya tenemos, por tanto, la violencia y el conflicto; de ahí que el lenguaje vaya acorde con todo el amasijo emocional de las protagonistas: un lenguaje muy plástico y descarnado; la violencia surge con una extrema dureza en la auto-mutilación que realizan las hermanastras, para conseguir el favor real de convertirse en esposas del príncipe.

Otra prueba más la hallamos en Caperucita roja: “-Abuela, ¡qué brazos tan largos tienes! -Es para abrazarte mejor, hija mía. -Abuela, ¡qué piernas tan largas tienes! -Es para correr mejor, hija mía. -Abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes! -Es para oír mejor, hija mía. -Abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes! -Es para ver mejor, hija mía. -Abuela, ¡qué dientes tan grandes tienes! -¡Es para comerte!...” (http://www.cuentosinfantiles.net/cuentos-caperucita-roja.html).

La conversación aterradora que mantienen ambos personajes llama la atención más por el uso de términos comunes y descriptivos, -nada agresivos ni violentos-, por la repetición constante que aumenta el grado de la tensión, por la amenaza que se cierne más que por la agresividad lingüística. El mito de la abuela afable, débil y cariñosa se desvanece.

Con el lenguaje se expresa no solo un mensaje temporal, incluso instantáneo, sino toda una cosmovisión, una concepción del ser y de ser en el mundo. Si usamos la palabra con violencia, para asustar o coartar a los demás, generamos situaciones de peligro que no favorecen la emoción sentida y compartida.

En muchos relatos modernos, por ejemplo, se aprecian los profundos conflictos internos surgidos de nuestros impulsos primarios así como de ciertas emociones que llevan a indagar sobre cuestiones existenciales, cruciales, y a veces, acuciantes para todos; se cita a la muerte, el paso del tiempo, el envejecimiento, la maledicencia, la envidia, entre otros aspectos. Y creemos que el lenguaje no escatima agresión en sus descripciones.

Quizá convenga volver los ojos a la ética del discurso para recuperar aquellos valores que se reconocen como ejemplares.

Los cuentos tradicionales han ido cambiando con el tiempo. A partir de un conjunto de relatos transmitidos de generación en generación, en la cultura europea se han modificado casi todos los elementos del proceso: el medio (oral, escrito, audiovisual), el público (adultos, niños), el creador (juglares, poetas, autores anónimos, escritores reconocidos, estudios de cine, líneas editoriales), y de forma paralela se han transformando también los contenidos. Dichas narraciones tratan cuestiones importantes para la convivencia humana: indicaciones morales, éticas y sociales, que se actualizan con arreglo a los tiempos y a los numerosos cambios operados en la sociedad.

Hoy en día, los relatos populares y tradicionales hablan a los lectores de los valores que van cobrando más relevancia, como pueden ser la independencia de criterio, el sacrificio, el tesón, la interpretación de la realidad humana, la ecología o el nuevo papel de las mujeres.

Nada que ver con los miércoles…me malicio que seguiremos con el día de la marmota en el hemiciclo. Y al final… “¡¡el lobo viene!!”

Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.

Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.

Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…

Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.

Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.

Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.

Periodismo riguroso y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider