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EL PERIÓDICO
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Otro error más


Un socio de gobierno tiene que ser como una pareja, de fiar si se quiere mantener una relación, sólida y estable, y al igual que en un matrimonio han de ser leales el uno con el otro Cierto es que es la primera vez que en nuestra democracia existe un Gobierno de coalición a nivel estatal y eso entraña sus dificultades que hay que resolver con habilidad y sabiduría políticas.

También es una obviedad que esta oportunidad que la izquierda en su conjunto y cada uno de los dos integrantes de este Ejecutivo tienen, han de aprovecharla para poner en marcha una política progresista como la que viene recogida en el acuerdo entre ambas fuerzas, más que en malgastar el tiempo en evidenciar las diferencias y filtrarlas a los medios.

Y el pasado día 14 de Febrero el PSC , con Salvador Illa a la cabeza ganó las Elecciones Catalanas por el número de votos , se comprometió a presentarse a la investidura , aunque el independentismo quede reforzado por la suma de sus escaños. También se reflejó el gran fracaso del PP y CIUDADANOS y la entrada de VOX en el parlamento. Creo que Pedro Sánchez acertó con su apuesta y se abre una nueva etapa de diálogo en la política catalana, convirtiendo al PSC en imprescindible en esa dinámica.

Señor Iglesias Turrión, don Pablo, una y otra vez tiene usted la virtud de poner a propios y extraños nerviosos, inquietos e irritables, porque es usted tan previsible que llega a resultar a pesar de todo, apático y aburrido. Y créame, la gente, el común de los mortales lo que les va a exigir es más soluciones y menos retóricas.

Si usted se empeña en esa competitividad destructiva e inútil con el PSOE, saliendo a bombazo informativo por semana, para ocupar las portadas de periódicos, radios y telediarios, es posible que coja la pendiente sin solución y vaya de error en error hasta la derrota final.

Tras el patinazo anterior sobre los huidos catalanes y su comparación con los exiliados republicanos que tuvieron que marcharse por ser perseguidos por la dictadura del General Franco, para hacer honor al refrán de que no hay una sin dos, usted afirmó sin encomendarse a Putin ni a Maduro, en una entrevista en “Ara” en el marco de las elecciones catalanas del pasado 14 F unas declaraciones que desataron la polémica, y reconocerá que con razón.

¿Sabe usted lo que dijo? Se lo recuerdo, denunció que “No había plena normalidad política y democrática en España”, por la existencia de líderes independentistas “en las cárceles y en exilio”. Dale que te pego, don Pablo; en España; que es una de las 23 democracias más fuertes y saludables del mundo, como se desprende del estudio que publica The Economist y que comprende 167 en todo el mundo; ni hay presos políticos ni exiliados. Si, gente que está condenada y huida de la justicia por no cumplir la Ley.

A menudo la fantasía se emplea como un método para reducir la desagradable sensación que nos provoca determinada fauna con un comportamiento poco democrático y a usted que le seducen tanto las series de ficción como “Juego de Tronos” debería saberlo.

Es más, su comportamiento como Vicepresidente Segundo del Gobierno de nuestro País, dicho con todo el respeto democrático, es especialmente inoportuno e incluso desleal en medio del pulso con Rusia, tomando posición con el Ministro de Asuntos Exteriores ruso Serguéi Lavrov, - que comparó la situación del opositor ruso Alexéi Navalni con los políticos independentistas catalanes-frente a la Ministra de Asuntos Exteriores Arantxa González Laya, que defendió que España es una democracia plena.

Resulta escandaloso y un tanto incoherente, que, con todo el respeto a la libertad de expresión, si usted está convencido de que no somos una democracia plena, continué usted, formando parte de nuestro Gobierno. Lo más sensato seria dimitir y dedicarse a luchar por sus ideas desde fuera del Ejecutivo.

No creo que sea porque tiene usted que pagar la hipoteca del casoplón de Galapagar o le ha absorbido el seso, verse rodeado de asesores, con coche oficial y guardaespaldas, y con toda la parafernalia del poder, llamándole “lo que usted diga señor vicepresidente”.

Toda situación democrática es viva y dinámica y, por tanto, tal y como decía el Ministro de Fomento y Secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos perfectible, y por tanto no es cerrada, ni completa, ni perfecta. Si así fuera, lo más probable es que no fuera DEMOCRACIA y señor Iglesias no debería usted olvidar las palabras de nuestro presidente, Pedro Sánchez “El PSOE es la izquierda que sabe que el cielo está aquí, en la tierra”.

Su posición no puede justificarse como miembro del Gobierno de nuestro País dentro del fragor de la campaña para las Elecciones Catalanas como dijo generosamente la ministra portavoz, María Jesús Montero, quizás esté más en la línea de lo que expresó la vicepresidenta tercera Nadia Calviño, conocedora de la realidad internacional y de forma especial de la europea que afirmó con contundencia que “nuestro Estado de derecho y nuestros mecanismos funcionan todos los días”.

No debemos olvidar tampoco a Carmen Calvo, que discrepó “absolutamente” de la posición de Iglesias y aclaró que en España existe “la normalidad propia de un Estado de derecho que aplica las leyes a todos por igual” o lo expresado por el Secretario General del Grupo Socialista en el Congreso, Rafael Simancas, que dejó claro que España es” una democracia plena” y “equiparables a las mejores democracias del mundo”, y que si hay políticos catalanes en prisión o “fugados” es porque “han delinquido”.

El PP y sus líderes, como siempre, han aprovechado la situación creada por usted para atacar al Presidente Pedro Sánchez y así ese líder que nunca acierta ni equivocándose pide el “cese inmediato” de Pablo Casado y que debe cumplir la misma vara de medir de su moción de censura. Menos mal que frente a eso, tuvo usted la defensa de Pablo Echenique con esa afirmación entre oscura y siniestra de “Pablo Iglesias puede dar las gracias que el Estado no lo envenenara con Polonio“.

El Ex Presidente Felipe González, tirando de guasa andaluza y de ironía política, le animaba señor Iglesias a que insista “mucho más” en su idea y continúe metiendo la pata sobre que en España no existe normalidad democrática. Cualquier persona inteligente cuando mete la pata, y todos la metemos, lo que procuramos hacer es sacarla cuanto antes. Usted siga por el camino de sus declaraciones fuera de lugar y póngale el altavoz de todos los medios.

Eso sí, don Pablo puede usted estar tranquilo porque don Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de ERC, está con usted, le apoya y ha tildado de “positivo”, que un Vicepresidente Segundo del Gobierno de España, que, en la descripción de un mundo virtual, sobre la calidad democrática de nuestro País dice que “si eres demócrata, esto te tiene que avergonzar”.

Podíamos continuar hablando de sus últimas declaraciones, pero tal vez como niño travieso, sea lo que usted buscaba, llamar la atención y esperemos que, en ese afán de atraer el foco hacia su persona, no se siga cumpliendo el refrán y al final “no haya dos, sin tres”, porque lejos de pensar y trabajar en intentar resolver los problemas de los ciudadanos y ciudadanas, persiste usted en dedicarse al exhibicionismo, la incontinencia verbal y la deslealtad política.

De todas formas, el camino de la humildad y corregir errores, con usted no pinta muy bien ni es para ser muy optimista, ya que días después se reafirmaba en sus palabras sobre la calidad democrática y reconocía que no había hablado todavía con Pedro Sánchez sobre la polémica.

Mientras se oían los ecos y las voces de intelectuales y referentes del PSOE pidiendo su destitución. ¿Se taponarán las heridas o habrá hemorragia? Señor Iglesias, con la responsabilidad que tiene debería echar sensatez y serenidad políticas y tener siempre presente que su peor enemigo es usted mismo. Tal vez porque no termina de pillarlo que está en un órgano plural pero colegiado, el Consejo de Ministros, y no debe ni puede funcionar en clave personalista y de división, sino de unidad, lealtad y cohesión. ¿Lo comprende?