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EL PERIÓDICO
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La obcecación de la economía ortodoxa


La crisis financiera de 2008 generó una multitud de publicaciones, artículos y libros que trataron de explicar las causas que la provocaron y posibles respuestas de salida. No hubo consenso ni para determinar las causas ni sobre las medidas a tomar para enderezar la situación. Se enfrentaron diferentes visiones de entender la economía. Entre las abundantes publicaciones destacan aquellas que cuestionan al capitalismo actualmente existente. Lo que plantean es iniciar un cambio de lo que ha sido la última fase del capitalismo, que va desde 1980 hasta 2008. La mayor parte de las propuestas no cuestionan el sistema como tal, aunque consideran que es posible reformarlo. Se parte del convencimiento de que la onda larga que ha durado casi tres décadas ha tocado a su fin.

No se pueden desaprovechar las numerosas lecciones que se tienen que extraer de la mala experiencia de la pandemia y que Mazzucato apunta: “Pero ahora tenemos la oportunidad de utilizar esta crisis para entender cómo hacer un capitalismo distinto. Lo cual implica repensar para qué sirven los gobiernos: en lugar de limitarse a corregir los fallos de mercado cuando éstos surgen, deberían pasar a conformar y crear activamente mercados que generen un crecimiento sostenible e inclusivo”

A pesar de las diferencias en las propuestas hay un denominador común y es que hay que acabar con el fundamentalismo de mercado. En esta publicación antes de la pandemia expuse en tres artículos las alternativas al orden existente, centrándome en cuatros autores: Rodrik, Stiglitz, Mazzucato y Piketty. Todos ellos se desenvuelven dentro de la enseñanza de la economía convencional, pero se distancian de la ortodoxia dominante monetarista y neoliberal. Se puede decir que se encuentran en la frontera de lo que constituye la enseñanza tradicional de la economía. Tampoco cuestionan el capitalismo, salvo Piketty, que hace una aportación a favor del socialismo participativo. Un socialismo que no tiene nada que ver con Marx.

Mi compañero de la facultad Carlos Sebastián ha publicado un buen libro, El capitalismo del siglo XXI (Galaxia Gutenberg, 2021) en el que expone las características que han predominado en estas últimas décadas de mayor desigualdad y menor crecimiento. Analiza también diferentes propuestas como la del capitalismo progresista de Stiglitz frente al socialismo participativo de Piketty, el capitalismo ético de Collier, la de Tapper y Hearn de un capitalismo con competencia y la de Mayer sobre cambiar la finalidad del gobierno de empresas y corporaciones. También tiene en cuenta la contribución de Mazzucato, aunque es una parte de las más débiles del libro, pues lo considera como un cambio de vocabulario, cuando en realidad es un estudio a fondo sobre las actividades económicas que crean riqueza y las que lo extraen. Hice una recensión sobre el libro de esta autora El valor de las cosas en el número 40 de los Dossieres de Economistas sin Fronteras.

Hay una conciencia clara entre estos analistas de que hay que cambiar. Las cosas no pueden seguir como hasta ahora. La pandemia ha agudizado las tendencias perversas que se daban con anterioridad al año 2020. Lo que no se quiso aprender por parte de la ortodoxia económica sobre la crisis de 2008, ahora, como titula su nuevo libro Mazzucato sobre la pandemia, No desaprovechemos esta crisis (Galaxia Gutenberg, 2021). Efectivamente no se pueden desaprovechar las numerosas lecciones que se tienen que extraer de esta mala experiencia y que Mazzucato apunta: “Pero ahora tenemos la oportunidad de utilizar esta crisis para entender cómo hacer un capitalismo distinto. Lo cual implica repensar para qué sirven los gobiernos: en lugar de limitarse a corregir los fallos de mercado cuando éstos surgen, deberían pasar a conformar y crear activamente mercados que generen un crecimiento sostenible e inclusivo”.

También plantea que es el momento de que aprendamos al fin las duras lecciones de la crisis financiera global de 2008. Para ello es necesario leer el reciente libro de Steve Keen ¿Podemos evitar otra crisis financiera? (Capitán Swing, 2021). A estas ideas y a las de la teoría monetaria moderna que apoya este autor le dedicaré otro artículo por la importancia que tiene a la hora de buscar salidas a las crisis muy diferentes a las propuestas por la economía ortodoxa, que sigue tan obcecada en unos principios que han demostrado su equivocación repetidas veces.

Catedrático emérito Universidad Complutense.