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EL PERIÓDICO
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Gastos en defensa


El año próximo, la OTAN celebrará su reunión anual en España, un buen momento para recordar los deberes pendientes en relación a los gastos en defensa. Estamos muy lejos de la recomendación del 2 %. Concretamente estamos en un 1,17%. Solo tenemos Eslovenia, Bélgica y Luxemburgo detrás de nosotros.

A la cabeza EEUU, con un 3,73%, Grecia un 2,68 %, Estonia un 2,33%, Gran Bretaña un 2,32%, Francia un 2,04%, Noruega i República Checa un 2%. Este tradicional retraso habrá que modificarlo de forma significativa, en los próximos años, si queremos estar a la altura de las circunstancias. No se puede pretender ser una potencia económica, sin participar de forma proporcional, a la defensa colectiva.

Es curiosa la reticencia interna de España a hablar de los temas de defensa. Hay una mala conciencia colectiva, por todos los años del franquismo, en los cuales se equiparó ejército a dictadura. Todavía perdura este sentimiento, de aquí que todo lo que se refiere a temas militares produce controversias sin fin.

Y son muchos los partidos que consideran dinero perdido todo el dedicado a los gastos de defensa. Creen poder estar en el concierto de las naciones sin participar en su defensa. Que sean otros los que nos defiendan. No se ha hecho un esfuerzo pedagógico para explicar que pertenecer a la UE conlleva participar en sus fuerzas armadas. Y no solo de forma testimonial, sino en proporción a la riqueza que se posea. De aquí el mandato del 2%. Y a este mandato hay que llegar lo antes posible, si se quiere participar en las decisiones importantes.

Tenemos grandes debates, grandes polémicas, a la vista. Hay un enorme desconocimiento sobre la realidad de nuestras FFAA y los compromisos que conlleva formar parte de la OTAN y de participar en misiones internacionales de paz. A pesar de todo el prestigio de España es alto en todas las misiones en las que ha participado. Pero el material i la capacidad operativa está exhausta. Hay que dar un salto cuantitativo y cualitativo en poco tiempo para situarse en el lugar que corresponde.

Actualmente España es la tercera potencia económica dentro de la UE. Es evidente que le corresponde mismo lugar a nivel de defensa. Si éste es el objetivo, hay que planificar aumentos considerables en los próximos años, para llegar al 2 % del PIB en gastos de defensa, y al mismo tiempo promover campañas en todos los niveles para conseguir suficientes profesionales para cumplir con su cometido.

Objetivo nada fácil, porque todo depende de la popularidad y el encaje dentro de la sociedad. Y esto es evidente en una parte de España, pero no en el resto. Precisamente Cataluña se sitúa en una de las posiciones más alejadas por el sistemático rechazo del movimiento independentista a todo lo que lleve la palabra España en sus titulares. O la palabra militar como hemos podido comprobar incluso en tiempos de pandemia, cuando algunos ayuntamientos y la propia Generalitat ponían impedimentos a la intervención de la UME (unidad militar de emergencias).

A pesar de todo, el tema está aquí y hay que hacerle frente con el máximo rigor y dedicación. Hay que poner a los ejércitos como generadores de empleo y dedicación a una misión tan loable como cualquier otra. Y con amplio y largo recorrido en cuanto a especialidades. Es impensable vuelva a suceder la prohibición de presentarse en Salones de Educación y Empleo como ha pasado en años anteriores. Creo que el excelente trabajo llevado a cabo por la UME obligará a cambiar conceptos por parte de algunos ayuntamientos presididos por personas de poca visión de estado.

El reto lo tenemos ya. Hay que ampliar gastos y disponer de efectivos para asegurar sus funciones. Guste más o menos, la realidad siempre impone sus reglas. Los gastos en Defensa, forman parte de una de las prioridades de todo gobierno. Hay que atrapar el tiempo perdido.

Presidente del Consejo de la Federación XI del PSC-PSOE. Ex alcalde de Borredà ( Barcelona) y ex diputado del Parlament de Cataluña.