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EL PERIÓDICO
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Un Gobierno para la recuperación


El presidente Pedro Sánchez ha calificado al parcialmente renovado Consejo de Ministros como “gobierno para la recuperación”. Pero el equipo económico del gobierno no se ha modificado. El cambio de titular en el Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana no parece implicar un cambio en la línea de acción de dicho departamento. Está por ver la salida de la cuestión del control de alquileres y cómo se acomete el aumento del parque social de viviendas de alquiler en el futuro Plan Estatal de Vivienda 2022-25. Las previsiones apuntan hacia un crecimiento del PIB de España superior al 6% en 2021 y de un 5,8% en 2022. Tales previsiones no están exentas de riesgos, que se derivan de la aparición de nuevas variantes del Covid-19 y de las respuestas de los hogares y de las empresas ante la eliminación de las restricciones provocadas por la pandemia.

La política económica en España tiene por delante importantes tareas pendientes: la ejecución del Plan de Ayudas a las Empresas, con una cuantía de 11.000 millones de euros; la reforma de la normativa relativa al mercado de trabajo heredada del gobierno del PP; la garantía de sostenibilidad del sistema de pensiones; la decisión de si se aumenta o no en 2021 la cuantía del salario mínimo interprofesional (SMI); la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2022… También está prevista la llegada de los primeros recursos europeos integrantes del Plan de Recuperación y Resiliencia.

El mayor precio de la energía, el aumento de los precios de las materias primas, los atascos en la producción y la presencia de una demanda creciente están ejerciendo una clara presión sobre los precios de consumo

Las previsiones apuntan a una aceleración del crecimiento a partir del segundo trimestre de 2021. Funcas ha previsto un crecimiento del 2% en dicho periodo, a lo que seguirá una aceleración de hasta el 3,8% en el tercer trimestre. Ello dará paso a una moderación del crecimiento en el último trimestre del año (1,9%). La transición desde una caída del PIB del 10,8% en 2020 a un incremento de dicha magnitud del 6,3% en 2020 facilitará el trabajo al Ministerio de Hacienda, ante la tradicional elasticidad de los ingresos públicos en España a los ritmos de aumento del PIB.

Pero la recuperación a la que alude el presidente del gobierno español dependerá de cómo evolucione la economía mundial, y más concretamente, de cómo marche la economía de la Unión Europea. La emergencia de nuevas variantes del virus puede volver a afectar muy seriamente a la economía española. Según las previsiones de verano de la Comisión de la Unión Europea, el empleo que se dé a los amplios ahorros acumulados por los hogares en el periodo de confinamiento puede ayudar de forma más o menos favorable a la actividad económica. Hay, pues, riesgos pandémicos y riesgos económicos que pueden perjudicar las favorables condiciones aparecidas en el segundo trimestre de 2021.

“Una combinación de atascos en la producción y el desarrollo de la variante Delta más infecciosa ha reducido el optimismo sobre el crecimiento económico… El presidente de la Reserva Federal de San Francisco, en una entrevista reciente en el ‘Financial Times’, señaló que “declarar prematuramente la victoria sobre el coronavirus es una de las mayores amenazas al crecimiento global” (‘Financial Times’, “Markets reconsider the reflation trade, 9.7.21).

La pujanza económica del momento presenta tres fallas por debajo de la superficie (‘The Economist’, “Fault lines in the world economy”, 10.7.2021). La primera es las que divide a quienes tienen vacunas de aquellos que no pueden acceder a las mismas. La segunda línea de falla oscila entre la oferta y la demanda. La escasez de microchips ha perturbado la fabricación de productos electrónicos y de automóviles cuando los consumidores se han inclinado hacia tales productos. La tercera falla radica en la retirada de los estímulos. Las intervenciones estatales introducidas en 2020 deberán de eliminarse. No se sabe cómo se comportarán las empresas una vez que los préstamos de emergencia venzan y los trabajadores dejen de mantenerse a expensas de los contribuyentes.

La recuperación ha traído consigo un reverdecer de la inflación. El mayor precio de la energía, el aumento de los precios de las materias primas, los atascos en la producción y la presencia de una demanda creciente están ejerciendo una clara presión sobre los precios de consumo. Se discute si este rebrote de la inflación va a ser pasajero o si se trata de un proceso que puede prolongarse. De tratarse de un proceso enraizado, la política monetaria sería más restrictiva para combatir la mayor inflación, lo que frenaría el crecimiento.

El camino que conduce hacia 2023, año electoral, está plagado de posibles tropiezos y de amplios riesgos de que la pandemia reaparezca bajo nuevas variantes. La recuperación que ha citado el presidente del Gobierno tiene de momento mucho más de rebote hacia los niveles de actividad previos a la pandemia que de efectiva recuperación. Será también importante el destino que se les dé a los recursos que van a venir de Europa. Sobre todo será determinante que contribuyan a mejorar el grado de competitividad de la economía.

Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE. Doctor en CC. Económicas por la UCM (1977). Es Estadístico Superior del Estado, en situación de excedencia, y Economista Titulado del Banco de España, en situación de jubilación. Ha sido consejero de Economía de la Junta de Andalucía, presidente del Banco Hipotecario de España, presidente de Caja de Ahorros de Granada, presidente del Consejo Social de la Universidad de Granada y gerente de la Universidad de Alcalá de Henares. Actualmente es miembro de Economistas frente a la Crisis y de la Plataforma por una Banca Pública.