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EL PERIÓDICO
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Cielos e infiernos


Llegó septiembre, abrimos las puertas al curso escolar y político y la vida pública es el más vivo ejemplo de como sus personajes se mueven arriba y abajo, entre realidades positivas que nos parecen celestiales y predicciones infernales y negativas. Cada día son menos los negacionistas del cambio climático y son más los fenómenos atmosféricos extremos, que tienen tintes apocalípticos.

Y construimos un argumento entre la verdad y la ficción, entre el que querer alcanzar los cielos y las estrellas que lo habitan o hundirnos en los más profundos infiernos. A veces unas situaciones se mezclan con otras , unos tiempos se combinan y entre al ayer, el hoy y el mañana, intentamos superar el estrés , el agobio y la confusión y sufrimos dolores, gozamos esplendores y nos sorprendemos con resplandores. Recordamos , experimentamos e imaginamos lo vivido, lo que estamos viviendo o lo que nos gustaría vivir.

Todos tenemos derecho a expresarnos y dar nuestra opinión sobre cualquier tema , aunque no tengamos grandes conocimientos del mismo, pero hemos de actuar con sensatez, y no esgrimir soluciones sencillas y simples para problemas complejos. Pretender llevar eso a la realidad dogmáticamente, además de ser un gesto de ignorancia, suele empeorar las cosas y negarnos al diálogo, pensando que nosotros somos geniales y el resto de la humanidad son lelos , que no se habían dado cuenta donde estaba la respuesta.

Nuestros deseos y ganas de nuevas experiencias nos llevan entre miradas y abrazos, radicalismos y moderaciones, aportaciones y sustracciones, los unos y los otros, líos y conflictos, batallas y guerras al concierto del desconcierto. No podemos permitir que el presente se nos esfume en tonterías y banalidades y nos perdamos las cosas que forman parte del jardín de la alegría.

Recuerdan ustedes cuando el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que por estas fechas, tendríamos un 70% de vacunados a pauta completa, y hemos demostrado que estamos, sin triunfalismos, con los datos en la mano, entre los mejores. Hemos cumplido y debemos seguir ejerciendo nuestro orgullo de País, por el trabajo de nuestros profesionales, desde la solidez de nuestros sanitarios, a pesar de los recortes sufridos durante el Gobierno del PP. El “patriota” Casado , líder de la oposición dijo que tardaríamos cuatro años. !Viva la confianza!

El pasado jueves día 2 de septiembre en un acto en Guadalajara, Pedro Sánchez se comprometió, sin fijar fechas, a llegar al 90% de población vacunada y asistiremos también a una modernización con la base de los Fondos Europeos , además de comenzar a tramitar la LOSU (Ley Orgánica del Sistema Universitario), que entre otras cosas limitará a seis años el mandato de los rectores, introducirá la evaluación en la docencia y perseguirá reducir la discriminación salarial por género.

Con estos objetivos, tal y como dice el Presidente, con esto se fortalece el Estado del Bienestar con una mayor justicia social y equidad. España lidera la vacunación de los veinte países más poderosos del mundo. Además en este agosto el paro baja y es la mayor caída histórica registrada. Tenemos que perseverar en este camino en vacunación que se traducirá en una mayor y mejor recuperación económica.

En todo este proceso hemos aprendido a la importancia que tiene el valor de lo público . No tener apego a las cosas materiales nos da una gran capacidad de movimientos y una enorme libertad, mientras que ser esclavos del tener nos hace prisioneros de nosotros mismos como las ideas sin fundamento, las apuestas en el aire y los proyectos sin presupuesto.

Todo lo que hemos planteado hasta ahora podíamos encajarlo en los cielos, pero también hay infiernos de los que salir y problemas que resolver. Uno de ellos que nos ocupa y preocupa ya que cada día se incrementa el precio del megavatio y ya ha provocado la comparecencia de la Vicepresidente tercera del Gobierno, Teresa Ribero, y como siempre el PP exigiendo que se haga lo que ellos fueron incapaces de hacer.

De todas formas no hay soluciones simples a problemas complejos , pero es un tema que exigiría por parte de todos, Eléctricas y Gobierno más pedagogía, sobre que es lo que podemos hacer y de que manera y que es lo que, de momento, no es posible llevar a cabo.

Hay quienes en sus ensoñaciones no terminan de entender la inmensidad del universo y en su falta de realismo no perciben los martirios del infierno, que aquí padecemos. Ocurre con frecuencia en la política. Los que casi siempre reman contracorriente en un ejercicio de rebeldía saludable y defienden que ni su voto ni sus principios están en venta.

El otro tema es la renovación de órganos judiciales, y la falta de voluntad política por parte del PP, de desbloquear la cuestión y no olvidarse el daño tan enorme que se le hace a las instituciones del Estado en uno de los poderes del Estado. En una reciente entrevista, el Ministro de la Presidencia, Félix Bolaños acusó al PP de violar la CONSTITUCIÓN.

Ya van 1000 días de bloqueo con 1000 excusas diferentes y el señor Casado, como “buen demócrata” avisa al Ejecutivo “Qué abandone toda esperanza”, o lo que es lo mismo cuando yo no gobierno, no me interesa negociar.

Y lo más trágico-cómico resulta que una medida que ellos pusieron en marcha una de las veces que gobernaron, ahora les parece mal , y dicen que “No van a contribuir a politizar el Consejo del Poder Judicial, y que los jueces elijan a los jueces”: la dirección popular transmite indiferencia hacia alargar la parálisis, y apostillan que este tema no preocupa a los españoles, mientras el Gobierno exige a Casado que cumpla la Ley y pacte un acuerdo.

A veces los caminos cortos no son los más adecuados, porque lo que se consigue rápido se pierde sin apenas darnos cuenta, y resulta inútil seguir pidiendo favores a quienes no están dispuestos a hacerlo ni utilizar a los demás para nuestros propios fines, ya que podemos ser acusados de manipuladores y no sin razón.

Necesitamos tiempo para reflexionar frente a una vida frenética y sin pausa. En demasiadas ocasiones la obligación de estar conectado invade todos los ámbitos de la sociedad y convierte la cotidianidad en un asunto extenuante, y poco a poco entre las redes digitales y la vida entre mensajes, vamos mermando nuestra capacidad de comunicación y comprensión.

Incluso entre voces disonantes y manos equivocadas nos preguntamos en n mar de dudas como empezar y como terminar, como hacer de España entre todos un País mejor, con más opciones y más propuestas, sin perdernos obsesivamente entre números, cuentas y documentos como no ser rehenes de una permanente actividad, haciendo cosas que no sabemos muy bien ni por qué ni para qué.

El Gobierno de coalición de España, con Pedro Sánchez a la cabeza, pretende que la recuperación económica llegue a todo el mundo , mientras que el PP son especialistas en negar la realidad y se repiten una y otra vez como para salir de sus incertidumbres sin conseguirlo “la culpa es de Sánchez”, y el miedo les impide avanzar.

Cuando no les gusta algo no ponen razones sino que reaccionan regresando al pasado en plan nostálgico, cubriendo o intentando satisfacer sus posiciones o proyectando, interiorizando o reprimiendo aquellos pensamientos que les resultan amenazantes o peligrosos e incluso intentado trasladarlos a otra persona o situación.

Arriba y abajo , entre continuidades y cambios, reflexiones y personajes incapaces de aprender nada por mucho que les enseñen y máquinas que pueden aprender por sí mismas, cabezas que piensan e ideas en busca de un cerebro que las albergue y actitudes capaz de realizarlas.

Entre cielos e infiernos y viceversa, debemos huir de los maximalismos, de los falsos patriotismos, de los dogmatismos del todo o la nada, y admitir con humildad que si las cosas no nos salen como habíamos programado, es la vida misma y no una pérdida de tiempo.