Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Mediocres y superlativos


Resulta curioso, interesante y poco más, recorrer los titulares de digitales, televisiones y demás medios de comunicación o de información: que no es lo mismo aunque sus artífices lo crean tras el envoltorio falaz de una nueva terminología. Nada instructivo, ni divertido: el sentido del humor se está perdiendo y hace falta mucha dosis de gracia para arrancar un leve rictus de sonrisa…en la mayoría de veces, sardónica. Se necesita cierto nivel de inteligencia para provocar regocijo, complacencia y deleite.

Políticos y politicastros, declaraciones, memoria, manifiestos, ataques, violencia en un pingpong que invita a ladear la cabeza para ver por dónde vienen o por dónde nos meten el gol.

Leo nuevas filosofías, me hablan de los rojipardos…fascinante esta categoría, por lo de composición lingüística y por el contenido que encierra y exhiben.

Botellones y macrofiestas, desparrame de estudiantes, celebraciones santorales, inauguración de curso, basura y más basura al amanecer.

Ya nos hemos acostumbrado a vivir con el bicho coleando entre nosotros: intentamos darle esquinazo a pura vacuna. Últimos días del verano.

Un auténtico mapa cartográfico lleno de accidentes en su orografía: qué fácil es encontrar un géiser, o un maremoto, algún que otro volcán y los vaivenes de los quiebros del anticlinal y sinclinal…El día de la marmota.

Todo de una mediocridad apabullante, nada que ver con aquella “aurea mediocritas” que preconizaban los clásicos, grisura entristecida y aburrida, ni fu ni fa.

Me doy cuenta de lo fácil que es encontrar acomodo para aquellos y aquellas que hace tan solo pocas semanas llenaban páginas y páginas de los rotativos, ocupaban espacio y tiempo en ruedas de prensa, sesiones de control y debates políticos más o menos encendidos. Jugadores en el mismo tablero, con ideologías más o menos disfrazadas de ciertas distinciones, en definitiva, próximas y bastante cercanas. Basta con rascar y…

¡¡al descubierto el compincheo que se traen!!

No les duelen prendas en mover ficha hacia un costado o hacia otro, saltar de una casilla a otra, completar un excel trazado desde sus filas y diseñar una nueva cuadrícula: es el deseo continuado de la perpetuidad.

Hace años se hablaba de la erótica del poder, una expresión algo desfasada pero muy real. Seguro que los posmodernos criticarán hasta su sola enunciación (para otro momento el lío que están armando los “modernoides” advenedizos que buscan su hueco en nuevas fórmulas llenas de prefijos: pos, contra, intra pegados a la palabra mágica de modernindad)…Eso del erotismo nos lo podrán contestar las figuras y figurones que ahora calan su voz, cascos en las orejas, en micrófonos de tertulias de todo pelo y pelaje, principalmente de análisis y crítica de la actualidad.

Aunque lo mismo les da charlotear de dietas, de cómics, del clima o de qué llevan en el bolso. Polifacéticos: la política les ha reseteado: resilientes y moldeables, personajes elásticos, acomodaticios…mediocres; algunos, la mayoría, lo eran antes, pero ahora, fuera del corsé del mandamás, se agudiza su tibieza.

Y su cháchara más o menos patente, su hableteo en las ondas y en las pantallas muestra su necesidad inexcusable de permanecer y seguir al precio que sea en el candelero porque su móvil no suena, ni tan siquiera el telefonillo de entrada a su domicilio…

Se han reubicado haciendo gala de su experiencia, del supuesto valor de sus opiniones transmitidas desde las tripas de la gran maquinaria que es ese conglomerado de la política. Muy erótica debe de resultar…Superlativa.

Contrincantes en el hemiciclo y ahora en los estudios de radio más o menos sonoros; no importa que uno participe en segunda división o en regional: hay que estar, “que me oigan, que algo queda, seguro, y hasta puede que se acuerden de mí y me llamen”.

Son como los actores de raza, la farándula incansable e inasequible al desaliento que insiste en “morir con las botas puestas”; encima de las tablas…legítimo, claro que sí, penoso también.

Mediocres en grado superlativo.

Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.

Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.

Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…

Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.

Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.

Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider