HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

El Tribunal Supremo, al rescate del independentismo catalán


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Cuando el independentismo se encontraba en sus horas más bajas en Catalunya desde 2017, atrapado entre la desafección popular y las peleas internas a cuchillo, aparece el Tribunal Supremo español y le inyecta una dosis extra de entusiasmo. Nunca se lo agradecerán lo suficiente.

Dirá alguno que ha sido una coincidencia, que la justicia tiene sus propios tiempos, etc. No es así. La resolución del Supremo sobre la lengua vehicular escolar en Catalunya ha venido, conscientemente, en auxilio de los sectores más radicales del independentismo catalán, a fin de crear las mayores dificultades posibles al Gobierno Sánchez.

No es ninguna casualidad que esta nueva maniobra del Tribunal Supremo se haya producido en el momento en que el gobierno de coalición entre Junts y ERC estaba al borde mismo de la ruptura, facilitándoles una causa común que lime diferencias entre ellos. Ni que se haya hecho pública el mismo día, apenas unas horas después, de que el Gobierno Sánchez lograra que ERC comprometiera su apoyo a los Presupuestos del Estado para 2022, que permitirán al Gobierno de coalición español funcionar hasta agotar la legislatura dentro de dos años.

Y es que el Tribunal Supremo ni pone ni quita rey, pero siempre intenta ayudar a su señor, el Partido Popular, estimulando ahora el clima de crispación independentista en Catalunya, y si es posible, forzando a ERC para que rompa su compromiso con el Gobierno español. El Supremo, una vez más, hace política torticera al servicio de los sectores políticos españoles más reaccionarios.

En el PP y en el Supremo saben que la única trinchera que les queda a los independentistas, la última que entregarán, es precisamente, la defensa del catalán en la escuela. Cualquier ataque al modelo de inmersión lingüística escolar vigente en Catalunya no solo es inútil ꟷnada va a cambiar realmente, por muchas sentencias que emita cualquier tribunal españolꟷ, sino que además solo logrará generar radicalización, resentimiento y ganas de revuelta en amplios sectores de la sociedad catalana. Pablo Casado acaba de pedir “un 155 educativo en Catalunya” precisamente para eso: para forzar al independentismo catalán a dejar la política y volver a echarse al monte como en 2017.

La política de inmersión lingüística en los centros escolares catalanes tiene el apoyo de la totalidad de los grupos políticos del Parlamento catalán, salvo naturalmente los de la derecha española reaccionaria (PP, Vox y Ciudadanos), a los que Odón Elorza acaba de recordar desde la tribuna del Congreso de los Diputados su “vocación golpista”. No es una política educativa y lingüística impecable, ni mucho menos, y evidentemente su función principal es intentar asegurar la pervivencia del catalán y su primacía social. Desde luego, anda sobrada de ideología conservadora, como cualquier otra política educativa de carácter burgués: ¿recuerdan al ministro Wert (PP) y su deseo de “españolizar a los niños catalanes” (sic) mediante la infame ley que llevaba su nombre, felizmente derogada por el actual Gobierno español?

En paralelo, el catalán funciona en Catalunya como lengua de las élites, de la Administración pública y de los entornos laborales de mayor calidad. Su conocimiento sigue siendo elemento básico en la promoción social de los hijos de las clases trabajadoras y populares; negar a estos el acceso a su dominio completo es condenarlos a un apartheid silencioso, fracturar aún más la sociedad catalana y hacerla todavía más clasista de lo que ya es. Todo esto es sabido desde hace tiempo, y no va a cambiar porque tres o cuatro familias y algunos grupúsculos de extrema derecha españolista faciliten excusas a los aparatos judiciales españoles, que intentan intervenir y alterar la política catalana al modo en que han intervenido (secuestrado, diría alguno) la lucha contra la pandemia de COVID-19, condicionándola e imponiendo criterios a veces disparatados y contrarios entre sí, en servicio de intereses políticos muy claros e identificables.

En Catalunya, por lo demás, el castellano es una lengua con una gran potencia en el ámbito relacional y privado, mientras que en esos espacios el catalán se encuentra en declive sostenido y seguramente imparable. A medio plazo, el catalán es una lengua condenada (como lo son todas a largo término, en realidad); su tiempo se está cumpliendo por decantación natural, no porque lo decidan ningún tribunal ni ningún Gobierno. Mientras tanto, una parte importante de la población catalana considera legítimamente que el catalán debe mantener su estatus actual en Catalunya, que en nada perjudica al conjunto de la población del país, y que en todo caso este no es un asunto que deba inquietar a un señor de Los Monegros o de la bahía de Cádiz, quienes ya tienen sus propios, reales y lacerantes problemas.

Todo el ruido orquestado en torno a estos asuntos no solo es tedioso, sino también completamente inútil.

Escritor. Ha publicado varios libros sobre literatura de viajes, investigación en historia local y memoria colectiva contemporánea. Algunos de sus títulos son “Un castillo en la niebla.Tras las huellas del deportado Mariano Carilla Albalá” (sobre la deportación de republicanos españoles a los campos de exterminio nazis), “Las cenizas del sueño eterno. Lanaja, 1936-1948. Guerra, postguerra y represión franquista en el Aragón rural” (sobre la represión franquista), y la novela “El cierzo y las luces” (sobre la Ilustración y el siglo XVIII).

Tu opinión importa. Deja un comentario...


Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.

Periodismo riguroso
y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider