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La inflación desbocada


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Se asiste en las últimas semanas a una elevada alza de los precios hasta el punto de que las tasas de crecimiento de la inflación no se conocían desde los años 80. La situación actual viene dada por la invasión de Rusia a Ucrania y la tensión que se comenzó a producir antes de que se iniciase esta guerra. El incremento de los precios se ha dado principalmente por la subida que ha tenido lugar en los combustibles y productos básicos, lo que se traslada al conjunto de la economía. Es un fenómeno general que afecta a todos los países, aunque a unos más que otros. Esta diferencia viene dada por las características de la estructura económica de cada país, así como por la dependencia energética y de productos básicos que puedan tener.

El precio dado en el mercado viene aumentado por los impuestos. Pero éstos no son los responsables del alza que se está viviendo, como algunos señalan, pues los impuestos no han variado pero los precios sí

La guerra y los meses previos no lo explican todo, pues la creciente inflación también se ha debido a problemas de distribución y de producción como consecuencia del parón provocado por la pandemia. Antes del inicio de la invasión se ha podido contemplar cómo había problemas de abastecimiento en determinados productos , como ha sido el caso, por ejemplo, de la producción de chips fundamentales en la fabricación de automóviles. Los estrangulamientos y cuellos de botella han sido también una causa del inicio del crecimiento de los precios.

Este proceso alcista recuerda a lo que sucedió en los años setenta en los que la inflación estaba desbocada. En aquel tiempo hubo diferentes interpretaciones de los economistas que trataban de explicar este fenómeno. Entre la cantidad de publicaciones conviene rescatar la contribución que Sampedro hizo sobre la inflación, lo que hace Joaquín Estefanía en un artículo «Inflación» en Tinta Libre, enero de 2022: ”Fue entonces cuando José Luis Sampedro escribió uno de sus libros más queridos, aunque uno de los menos conocidos: La inflación en versión completa. En este texto ya estaba una de las tesis centrales del pensamiento de Sampedro: la vinculación inmutable entre el poder político y la política económica”. Más adelante señala: “Poco antes de morir Sampedro, su libro fue publicado, corregido y aumentado, en colaboración con uno de sus discípulos, el profesor Carlos Berzosa (La inflación al alcance de los ministros)». Agradezco mucho a Estefanía esta mención que pone de relieve la importancia de esta obra para comprender lo que está pasando en la actualidad.

Después de aquellos años locos de subida de precios, la inflación tendió a descender a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta. Me correspondió a mí tratar de explicar por qué se había dado ese descenso. En la situación actual hay que considerar, además de las causas mencionadas, la política económica seguida con las privatizaciones y desregulación que han dejado la fijación del precio al mercado. Los gobiernos no pueden intervenir ni regulando ni estableciendo topes en los precios de bienes tan básicos como la luz, los combustibles y los alimentos. El precio dado en el mercado viene aumentado por los impuestos. Pero éstos no son los responsables del alza que se está viviendo, como algunos señalan, pues los impuestos no han variado pero los precios sí.

Así, por ejemplo, en el caso de la producción de energía eléctrica el precio depende de otras fuentes de energía: carbón, petróleo, gas, nuclear, hidráulica y renovables. Los precios de muchas de ellas no solamente vienen determinados por los costes y beneficios que se encuentran en cualquier proceso productivo, sino que están en función de mercados en los que la especulación y el acaparamiento tienen lugar. El mercado no es precisamente competitivo, sino que está controlado por grandes oligopolios en la producción y distribución. El precio de la luz viene dado por el coste marginal, o sea, por el precio más caro de las fuentes de energía que intervienen en la producción de electricidad, lo que beneficia a las grandes corporaciones y perjudica a las clases medias y a las de los ingresos más bajos.

Catedrático emérito Universidad Complutense.