HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Conciliando escuela y familia en gerundio


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Conciliar escuela y familia no es un tema nuevo en la educación de nuestro país. Pero por alguna razón, continuamos con una desestructuración completa en muchos casos.

Según Joyce L. Epstein (2013) existen tres esferas que requieren de implicación para que un estudiante tenga éxito en la escuela y en su vida futura. Estas tres esferas son la familia, la escuela y la comunidad y si todas participan se formaría una comunidad que protege al estudiante, apoyando a las familias, mejorando el ambiente escolar y ayudando a los profesores en su labor como docentes.

Para la autora las diferentes escuelas pueden tomar varias opciones: una poca interacción entre familia y escuela y una múltiple interacción y comunicación entre ambas. En el segundo caso, esta mayor participación provocaría que al estudiante le llegaran más mensajes comunes sobre la importancia del entorno escolar y facilitaría su integración y aprendizaje. Epstein afirma que sería necesaria una triple alianza entre ambos, es decir, los docentes tienen que crear escuelas como familias, los padres familias como escuelas y las comunidades tienen que implicarse en la importancia de la familia y ayudarse recíprocamente.

Epstein nos habla de 6 tipos de involucramiento:

1) El primero sería la crianza, en la que valora la creación de entornos propicios en el hogar, formación a los padres a través de talleres y videos sobre crianza y apoyo en temas como la salud y la alimentación.

2) El segundo tipo sería la comunicación, donde aboga por el diseño de comunicaciones efectivas entre escuela y hogar y para ello propone reuniones con los padres, traductores de idiomas, creación de calendarios con información de interés, que los padres puedan revisar periódicamente el trabajo escolar de sus hijos, etc.

3) La tercera premisa sería el voluntariado, con ella se pretende tener la ayuda y respaldo de los padres en la labor docente, evaluando recursos sobre talentos y disponibilidad horaria.

4) En cuarto lugar tendríamos el aprendizaje en casa, con el cual se informaría a los padres sobre cómo ayudar a sus hijos y facilitarles información sobre las destrezas o habilidades requeridas en cada situación.

5) Con la toma de decisiones llegamos al quinto lugar, con la que se pretende que los padres sean incluidos en la toma de decisiones relevantes y que favorece la creación de asociaciones de padres y consejos y comités para la participación comunitaria.

6) Por último tendríamos la colaboración con la ciudadanía con la que se pretende saber los recursos y servicios disponibles para fortalecer los programas escolares, información también sobre programas sociales de salud, cultura y recreo e información sobre actividades comunitarias que promuevan las habilidades y talentos de los estudiantes.

En el estudio de Martínez González y San Fabián (2002) se señalan varias áreas de cooperación posibles entre familia y escuela. Estas áreas pasan por combinar todos los puntos de colaboración posibles y qué actuaciones serían las precisas en cada etapa.

De este modo pasamos a detallar cada una de ellas:

Centro educativo como fuente de ayuda a las familias. En este sentido se proponen tutorías con los padres para transmitirles información acerca de los recursos educativos y personales del centro. Así como la propuesta de creación de una escuela para padres y madres.

Familia como fuente de ayuda al centro. Las familias proporcionaran al centro información sobre el desarrollo físico, afectivo, social y motivacional de sus hijos e hijas.

Colaboración de padres y madres en el centro. Esta colaboración se llevará a cabo en actividades extraescolares, viajes, celebraciones, visitas culturales…

Implicación de los padres y madres en los procesos de aprendizaje de sus hijos en casa. En aspectos tales como hábitos de estudio, apoyo diario en revisión de libretas, preguntar lecciones, explicar, consultas bibliográficas, etc.

Participación de los padres y madres en los órganos de gestión y decisión del centro. Tales como Consejo Escolar, Asociaciones de Padres y Madres (AMPAS).

Conexión y coordinación del centro y las familias con otras entidades comunitarias. Tales como centros de mayores, policías, centros de salud, etc.

Estas colaboraciones traerán consigo efectos positivos en el alumnado, en la familia y en el profesorado. En el caso del alumnado provocará un aumento del rendimiento escolar, mejora del nivel intelectual y mejora en la competencia lingüística lo que trae consigo una mejora general en los estudios. En las familias suscitará un aumento de las expectativas académicas para con los hijos y un cambio de actitud más positivo hacia el profesorado. Por su parte el profesorado experimentará un impulso en su motivación y traerá a la par una mejora en su relación con la familia.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

Tu opinión importa. Deja un comentario...


Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.

Periodismo riguroso
y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider