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La culpa siempre es de otro


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Primera tesis:

Lo que ocurre en Madrid nunca se queda en Madrid, es algo que siempre le pasa también al conjunto de España.

Es por eso que la actual crisis sanitaria y la movilización profesional y ciudadana consiguientes, según esta tesis no es un problema ni una responsabilidad de la presidenta Ayuso. Porque el problema hay que generalizarlo como un asunto de toda España. La crisis sanitaria sería entonces global e indiferenciada.

Segunda tesis: la responsabilidad siempre es del otro.

En este caso de la gestión sanitaria del gobierno socialcomunista de España en materia de formación médica. La manifestación también sería responsabilidad de las izquierdas que se disputarían el liderazgo utilizando a Madrid como campo de maniobras. En definitiva, también aquí viene a darse lo mismo que ocurrió en la pandemia, donde las restricciones de salud pública eran siempre estatales y la libertad de consumo solo autonómica. Un contrasentido con respecto a las verdaderas competencias de cada cual.

Tercera tesis: la realidad es lo de menos.

Poco importa que la competencia sobre la gestión de la atención sanitaria sea, desde hace más de dos décadas, de la Comunidad presidida por Díaz Ayuso, desde las transferencias del gobierno del entonces presidente José María Aznar.

Cuarta tesis: lo bueno para mí y lo malo para ti.

Una nueva competencia que era la perita en dulce de los recursos más avanzados del Estado centralizado, sobre todo en el ámbito de los hospitales de máximo nivel, pero también todo un reto en el desarrollo de la atención primaria, de la salud mental y de la salud pública. Sin embargo, la sanidad ha sido gestionada por los sucesivos gobiernos de la derecha en estos años como un mercado sanitario y no como un derecho. Ese era y es su modelo.

Quinta tesis: la sanidad como negocio y no tanto como un derecho.

Madrid ha sido el laboratorio de la privatización de la gestión y el deterioro de la sanidad pública como instrumento de promoción de las grandes constructoras, de los fondos internacionales y de las pólizas sanitarias, todos ellos privados, en particular entre la clase media alta.

Pero con una atención primaria que la derecha sigue entendiendo como asistencia reparadora junto a la atención continuada y tan solo como un filtro de los servicios de urgencias de los hospitales, que es donde sigue estando la madre del negocio.

Sexta tesis: la atención primaria es solo un filtro.

Una pandemia que sirvió de excusa para desmantelar la atención continuada para la política de imagen del Zendal y los centros de vacunación, cuya reorganización ha sido el desencadenante de la crisis actual.

Séptimo relato: ante cualquier problema, miente.

Sin embargo, el falso relato es que la crisis la provoca la gestión del gobierno central en materia de formación de los profesionales sanitarios. Esa sería al parecer la causa ultima de la desorganización de la atención continuada y del malestar en la atención primaria. Sin embargo, aquí tampoco es cierto que el problema radique en el número de médicos egresados ni en una supuesta necesidad de más facultades de medicina ( sobre todo privadas), ya que en unas y en los otros somos líderes europeos en relación a nuestro volumen de población. Por otra parte, se olvida que a lo largo de los últimos años de gobierno de Izquierda las plazas de formación de médicos de familia se han incrementado en más de un treinta y seis por ciento.

El problema de fondo radica en que no todas se cubren y que solo una minoría opta por ejercer su profesión en la atención primaria de Madrid.Todo ello remite a las condiciones laborales, profesionales y de conciliación que resultan muy poco atractivas para retener el talento.

Octava: si no es suficiente invéntate una conspiración.

Por otra parte, la presidenta Ayuso sostiene que la gran manifestación de los madrileños en defensa de la sanidad pública está agitada por extraños con ocultos intereses como la izquierda, junto a los proveedores de autobuses y bocadillos. Una mala publicidad para el metro madrileño a pesar de lo que se gasta al año la Comunidad. Algo similar a lo ocurrido con los protocolos del menosprecio de la vejez elaborados por la Comunidad de Madrid, vetando la derivación de las residencias de ancianos a los hospitales para evitar el colapso y sin embargo con la atribución de sus trágicos efectos al entonces vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias.

Novena tesis: siempre queda el último recurso de la anti España.

Porque para el neo nacionalismo cañí nada malo es responsabilidad de Madrid y todo es culpa de la anti España de Sánchez.

 

Médico de formación, fue Coordinador General de Izquierda Unida hasta 2008, diputado por Asturias y Madrid en las Cortes Generales de 2000 a 2015.

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