El bloqueo político perjudica al país

Esta mañana el diputado del Grupo Socialistes i Units per Avançar en el Parlament de Catalunya, Raúl Moreno, ha denunciado la situación en Catalunya de las listas de espera en dependencia, subrayando un dato que se ha hecho público recientemente: 1 de cada 3 dependientes del Estado en lista de espera es catalán. Estamos hablando de un total de 88.327 personas que, aun teniendo reconocida la pensión por dependencia, no la cobran.

La denuncia de esta situación por parte de Raúl Moreno, es una de las muchas denuncias que venimos haciendo los socialistas en materia de política social, educativa o laboral que, por un lado, ponen en evidencia la nefasta gestión del Govern y, por otro, muestran el sesgo que el Procés está imponiendo, desviando la atención sobre una realidad que se pretende esconder.

Así, y en la misma línea, la también diputada del Grupo PSC-Units, Esther Niubó, denunciaba hace un par de días la situación de las guarderías en Catalunya, demostrando que el bloqueo político también afecta de lleno a la situación de la etapa 0-3. Como decía Esther Niubó: “Hay muchos problemas sociales que se van enquistando. Pero el Parlamento catalán está bloqueado a la espera de si Puigdemont viene o no viene. Están jugando con el dinero público a favor de intereses privados”.

Ciertamente es así. El bloqueo político en Catalunya, no sólo está afectando a la cohesión social y favorece las posiciones políticas enquistadas y enfrentadas, sino que está dejando abandonadas las políticas sociales y está hipotecando nuestro futuro como país.

Una hipoteca que tendrán que pagar las generaciones siguientes pero que ya, en el presente, está generando situaciones que muestran la impotencia o la inactividad del Govern. Es el caso también del colapso en los servicios de urgencias este invierno denunciado recientemente por la diputada Assumpta Escarp, que puso en evidencia la ineficacia del Pla Nacional d’Urgències presentado por el ex conseller Comín.

La realidad de Catalunya, los problemas a los que se enfrentan nuestros ciudadanos, dista mucho de la imagen que desde el Govern se quiere proyectar. Dista aún más de las preocupaciones y prioridades que tanto ERC como el PDeCAT han demostrado a lo largo de los últimos años. Ambas fuerzas políticas han forjado una alianza por la independencia que se ha traducido en una alianza por la división de los catalanes y una alianza por el deterioro de los servicios públicos. Nunca en nuestra historia reciente un gobierno catalán hizo más por dividir a los catalanes y menos por mejorar sus condiciones de vida.

Esta es la denuncia que tanto el PSC como nuestro grupo en el Parlament venimos haciendo a lo largo de los últimos meses. Lo hicimos en la anterior legislatura, lo hicimos durante la campaña electoral y lo seguiremos haciendo en la nueva legislatura.

El procés nos lleva a la división, pero la parálisis política comporta también el retroceso social y económico de nuestro país, que tendría que tener a todas sus instituciones, fuerzas políticas, agentes económicos y sociales, remando en la misma dirección: la de la construcción de un proyecto integrador y de amplias mayorías, de reconciliación nacional, de progreso y justicia social, de protección y mejora de los servicios públicos, de creación de empleo, de lucha contra el cambio climático, de reducción de las desigualdades y de lucha contra la pobreza.

Primer secretario del Partit dels Socialistes de Catalunya.