Cambio de sede, nuevo inicio

Este domingo 18 de febrero inauguramos la nueva sede del PSC, situada en la calle Pallars 191, de Barcelona en Poblenou. Todos los cambios de sede tienen un punto de puesta de largo, de renovación y de nuevo inicio, destinados a abrir una nueva etapa que sirva de impulso a aquello que nos mueve: conseguir una sociedad más libre y más segura, más próspera y más justa..

En nuestro caso, un nuevo impulso a la acción política del PSC basado en la apertura del partido, la transparencia, la innovación, así como la renovación de nuestro compromiso con el progreso de nuestro país y el bienestar de nuestros conciudadanos.

En este sentido, la elección del nombre de nuestro nuevo local (el anterior carecía de él) es también una muestra inequívoca de este compromiso. El nuevo “Casal Socialista Joan Reventós” quiere rendir homenaje a uno de los pilares del socialismo, del catalanismo y de la lucha antifranquista y por la recuperación de las libertades, así como por la construcción de un país plural, abierto, tolerante, comprometido con la reconciliación y la construcción de un futuro compartido.

Joan Reventós decía que se hizo socialista "por imperativo ético". Un imperativo ético que fue un continuo en su trayectoria personal y política y del cual nos sentimos a la vez herederos y deudores. Como explicaba su hijo, Manuel Reventós, Joan era “un constructor de puentes.

En estos tiempos que corren, la política, pero también la sociedad, necesitan de constructores de puentes. Y allí donde otros destruyen o erosionan los puentes, el PSC siempre estará disponible para construir los que sean necesarios.

En el proceso del traslado a la nueva sede, ha caído en mis manos un manifiesto del PSC de principios de los años 80 titulado “La llengua no ens dividirà. Som i serem un sol poble”. Se trata de un manifiesto escrito en catalán y en castellano, en el que el PSC de entonces, que en materia de educación, lengua y cohesión social contaba con el liderazgo de Marta Mata, subrayaba su compromiso con la lengua catalana y castellana, la promoción del catalán, prohibido por la dictadura, y la no discriminación por el uso de una u otra lengua, rechazando de forma contundente cualquier división por razones lingüísticas. Es un manifiesto que hoy cobra más fuerza que nunca, por el intento de Ciudadanos y del PP de azuzar divisiones donde lo que debe haber es esfuerzo de cohesión y garantía de convivencia.

Suscribo las recientes declaraciones de Meritxell Batet: “el modelo de inmersión lingüística garantiza que al final de la etapa educativa obligatoria los niños y niñas de nuestras escuelas sean competentes en dos lenguas; esto es un elemento de riqueza, positivo, y sobre todo de cohesión social, que ha sido siempre nuestra máxima prioridad ".

Son necesarias políticas que generen confianza en la ciudadanía. Que generen un marco de tranquilidad, progreso y bienestar. Son necesarias políticas alejadas de los proyectos que nos dividen y que pretenden enfrentarnos. Y son necesarias actitudes firmes en la defensa de todo aquello en que se sustenta la unidad civil y la cohesión civil de nuestro país.

El PSC se mantendrá firme en el rechazo de un proyecto independentista que divide a la sociedad, en la defensa de un proyecto de mayor autogobierno en el marco de una España federal y en la promoción de la libertad y la convivencia de una sociedad plural y diversa. Solo desde un catalanismo inclusivo conseguiremos avanzar en esos objetivos.

Primer secretario del Partit dels Socialistes de Catalunya.