Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Podemos no afloja pero ve a Sánchez capaz de ceder al impuesto de sociedades


Unidas Podemos ve factible encajar en los presupuestos de 2022 la subida del impuesto de sociedades a las grandes empresas y fijar un mínimo del 15 por ciento, una exigencia de la parte morada del Gobierno en la negociación presupuestaria y sobre la que Pedro Sánchez no se ha pronunciado aún explícitamente.

Y eso es clave para Unidas Podemos, han señalado fuentes de la formación, porque el presidente del Gobierno no ha dicho esta semana "ni sí ni no" a ese incremento del impuesto de sociedades cuando hasta ahora el Ejecutivo no estaba por la labor de aplicarlo en el corto plazo y parecía estar dando largas.

De hecho, la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, no cerraba la puerta a subir el impuesto de sociedades pero quería esperar a que se llegara a un acuerdo en este sentido en la cumbre de Roma del G20 de octubre.

Para Unidas Podemos, la subida es irrenunciable de cara a la negociación de los nuevos presupuestos porque es una de las medidas de la marca desde que irrumpió en la política y prevista en el acuerdo de gobierno. Si encallan en este punto, la negociación de las cuentas públicas podría complicarse mucho.

De momento las posiciones siguen alejadas y con varios frentes: aparte de los impuestos, arrastran grandes diferencias en la ley de vivienda, con la regulación del alquiler, y en la reforma laboral, cuyos aspectos más lesivos, al menos, Unidas Podemos quiere que se deroguen.

Esta semana, la ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 y líder de Podemos, Ione Belarra, ha reconocido que aún hay mucha distancia en las posiciones de ambas partes en estas dos cuestiones y en otras, como el cheque bebé universal, aunque los ministros y otros dirigentes morados están poniendo toda la presión sobre todo en el tema impositivo.

Para la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, de lo que se trata es de aplicar el "sentido común" porque no puede ser que una peluquería, un bar u otros negocios pequeños paguen proporcionalmente más impuestos que las grandes corporaciones.

Ese es el argumento que están defendiendo a capa y espada y que va en la línea, tal como argumentan, de lo que quiere Estados Unidos, Europa u "organismos tan comunistas como la OCDE", ironizan, para recordar que en 2019 se recaudó la mitad que en 2007 debido a una contrarreforma fiscal.

Una vez que Unidas Podemos ha conseguido este mes que el Ejecutivo apruebe finalmente un paquete de medidas dirigidas a rebajar la factura de la luz, que ha superado varios récords en los últimos meses, ahora se ve capaz de forzar que las cuentas públicas del año que viene reflejen ese mínimo impositivo para las grandes empresas.

Razón de más, señalan, cuando se pierden ingresos por los tributos de la electricidad y los peajes de las autopistas y es necesario aumentar el gasto social por las secuelas de la crisis de la pandemia.

"Se les puede pedir un poquito de patriotismo, ¿no?", preguntan retóricamente. También creen que ahora hay margen para poder regular el precio de los alquileres, otro de los temas que enfrentan a la coalición de gobierno y que arrastran desde la negociación presupuestaria del año pasado.

Si bien no aprecian ningún avance pese a las buenas palabras de los socialistas, van a pelear porque sus socios lo saquen del cajón en el que lo tienen enterrado desde el principio.

Mientras tanto, los morados van intentando por su cuenta ir sumando apoyos a esta medida y esta semana se reunieron con los partidos independentistas y nacionalistas junto a sindicatos y colectivos en favor de una vivienda digna, que presentaron una proposición no de ley para abordar el problema habitacional.

Otro de los grandes choques entre ambos es la derogación de la reforma laboral, que sin duda afectará a la negociación presupuestaria.

De todos, desde Unidas Podemos han dejado claro que es un tema distinto y que el espacio donde se va a tratar a fondo es dentro del diálogo social teniendo como horizonte para reformarla por completo antes de que finalice el año.