Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Antonio Manuel Moral Roncal

Cuba: objeto de deseo norteamericano a mediados del siglo XIX

Cuba se convirtió en una zona de tensión por la persistencia del colonialismo europeo, la lucha británica contra la trata de negros y el anexionismo de potenciales territorios esclavistas promovidos por gobiernos sureños de Estados Unidos. Sobre Cuba pesaron varias ofertas de compra a España, amenazas filibusteras -expediciones privadas organizadas ilegalmente para expulsar la autoridad española-, el anexionismo declarado de algunos presidentes estadounidenses, y el Manifiesto de Ostende de 1854, por el que diplomáticos estadounidenses declararon que su país tenía derecho a apoderarse por la fuerza de la isla si se negaba su venta.

  • Publicado en Cultura

¿Por qué estalló una tercera guerra carlista?

En España, profusos agentes confluyeron en el estallido de la Tercera Guerra Carlista (finales de 1872 -comienzos de 1876), entre los cuales destacó un nuevo auge de la violencia. Fue un hecho clave de esta época que la vía armada fuera apreciada como la más rápida herramienta para conseguir la victoria del carlismo en un momento histórico que, a ojos de sus líderes, había que aprovechar inaplazablemente, antes de que la revolución iniciada en 1868 se moderara o los monárquicos alfonsinos -partidarios de Alfonso XII, hijo de Isabel II- lograran alcanzar el apoyo de la población conservadora. Reorganizados desde 1868, el carlismo contaba con una buena red de prensa provincial, juntas locales y una reorganización política que les llevó a potenciar la imagen de su pretendiente, Carlos VII.

  • Publicado en Cultura

La independencia de la América española a través del cine

El cine sudamericano fue pionero en llevar a la gran pantalla sus guerras de independencia (1808-1825), mitificando a sus líderes independentistas o a las fuerzas que les apoyaron. Los guionistas siempre dejaban claro que los enemigos eran “los españoles”, nunca los realistas ni los americanos partidarios de la unión con España, presentados como traidores a la sagrada causa de nación.

  • Publicado en Cine

La construcción del Estado liberal bajo la Regencia de María Cristina (1833-1840)

A pesar del contexto de guerra civil -la Primera Guerra Carlista- en que se vio envuelta la nación española, en la zona leal a Isabel II y a su madre la regente María Cristina, comenzó la construcción del Estado liberal. De esa manera, la primera propuesta de los consejeros de la regente fue realizar unas reformas necesarias a fin de alcanzar un justo medio que pudiera atraer a los absolutistas más moderados y a los liberales menos exaltados. En enero de 1834, el presidente Martínez de la Rosa intentó lograr un equilibrio entre las tendencias políticas de los liberales a cambio de su apoyo a las banderas isabelinas. El primer resultado de esta apuesta política fue la elaboración del Estatuto Real de 1834, mediante el cual la Corona decidió limitar su poder, consintiendo a su lado la existencia de dos Cámaras electivas bajo sufragio muy restringido, pero representativas tanto de las clases altas tradicionales como de la alta burguesía. Si bien el gobierno consiguió el apoyo de profusos miembros de las clases altas, no satisfizo a la opinión más decididamente liberal.

  • Publicado en Cultura

Cuba en la estrategia española durante la independencia de las Trece Colonias

En la segunda mitad del siglo XVIII, la explosión rebelde de las trece colonias británica en Norteamérica, proceso que abrió la guerra de la independencia y la creación de los Estados Unidos (1776-1783), supuso una oportunidad para que Madrid y París intentaran reordenar nuevamente el espacio atlántico, ante las dificultades que se abrieron, a partir de esos momentos, al Imperio británico. En un primer momento, Francia se circunscribió a auxiliar cautelosamente mediante un envío de armas y dinero a los colonos rebeldes, mientras autoridades españolas de la Luisiana además facilitaban materiales y apoyo a los insurgentes. Tras la victoria del ejército continental -organizado por el Congreso rebelde- en la batalla de Saratoga (septiembre-octubre de 1777), el rey de Francia Luis XVI se decidió por la intervención militar. Por su parte, el monarca español Carlos III tardó un poco más en decantarse explícitamente por la guerra contra los británicos, pues su ministro José Moñino, conde de Floridablanca, defendió que la posición de Madrid debía ceñirse estrictamente a un papel mediador, neutral, entre Londres y los colonos a cambio de alguna concesión territorial. Pero las ofertas de la diplomacia española no fueron atendidas, por lo que el rey se inclinó por la postura del conde de Aranda, embajador en París, favorable a la entrada en el conflicto bélico de España con el objetivo de eliminar las concesiones realizadas a Gran Bretaña en las paces de 1713 y 1763.

  • Publicado en Cultura

Aproximación al reinado de Isabel II a través del cine

El reinado de Isabel II (1833-1868) ha sido analizado como el triunfo de la burguesía censitaria y liberal sobre las viejas clases dominantes del Antiguo Régimen durante buena parte del siglo XIX y XX . De ahí que no resulte extraño que fuera esta misma clase social la protagonista de numerosos films adaptados en esa época, muchos de ellos inspirados en obras literarias conocidas de autores decimonónicos, como, precisamente, L´auca del senyor Esteve (1928), dirigida por Lucas Argilés. El guión de este film se basaba en una adaptación de Adrián Gual sobre el texto del mismo título de Santiago Rusiñol y, en ella, la trama se centraba en una familia catalana dedicada al comercio. Más adelante, la obra tendría varias secuelas –Edgar Neville dirigiría la de 1948- e incluso un telefilm, ya avanzado el siglo.

  • Publicado en Cine

Carlos III: un rey y un reinado

Un 14 de diciembre de 1788 fallecía en Madrid el monarca Carlos III de España e Indias, cuyo cuerpo sería sepultado en el panteón de reyes en El Escorial. Hijo de Felipe V y de su segunda esposa, Isabel de Farnesio, hermanastro de Luis I y de Fernando VI, había nacido en la misma ciudad donde cerró sus ojos por última vez el 20 de enero de 1716. Casado con María Amalia Wallburga de Sajonia, fue duque de Parma y Plasencia (1731-1735) y rey de Nápoles y de Sicilia (1734-1759) antes de asumir el cetro español.

  • Publicado en Cultura

Napoleón: auge y caída

La utilización de la guerra como herramienta para lograr una política exterior exitosa, con ganancias no sólo territoriales y políticas sino económicas, no fue nunca desechada por Napoleón Bonaparte. Recibido como un mal menor por las grandes potencias europeas, por el mundo católico e incluso por el zar de todas las Rusias, tan sólo hubiera necesitado entenderse o lograr un acuerdo con Gran Bretaña para intentar acabar con el interminable ciclo de guerras europeas desatadas desde 1792. Sin embargo, el césar corso se negó a reconocer que su buena estrella en los campos de batalla podía eclilpsarse en cualquier momento, como así ocurrió a partir de 1808, con motivo de la invasión de España y Portugal.

  • Publicado en Cultura

La espina de Trafalgar y el sol de Austerlitz

Al tomar el título de emperador, Napoleón reafirmó sus aspiraciones europeas de dominio, evocando a Carlomagno, que extendió su autoridad sobre Alemania e Italia, lo que le llevaría a enfrentarse a Gran Bretaña, Austria, Nápoles, Suecia y Rusia, que respondieron a las provocaciones francesas formando la tercera coalición en 1805.

  • Publicado en Cultura

La Unión Liberal: un intento de centro político en el siglo XIX

Durante las primeras décadas del reinado de Isabel II (1833-1868) emergieron dos grandes partidos que se alternaron en el poder: el Partido Moderado y el Partido Progresista. Sus luchas por el poder -tanto internas como entre sí-, así como el desgaste propio de sus gestiones administrativas en el gobierno, provocaron la aparición de un tercer partido que pretendió ocupar el centro entre ellos, alejándose de los partidos extremistas: carlistas y republicanos.

  • Publicado en Cultura

Cuba: objetivo británico durante la Guerra de Sucesión

La Guerra de Sucesión (1701-1713) puso de prueba la capacidad bélica y la posición internacional de la Monarquía hispánica. Los territorios americanos no permanecieron al margen de ese proceso bélico, siendo Cuba uno de los principales escenarios bélicos debido a su posición estratégica, como base de llegada y salida de las flotas de Indias hacia la Península Ibérica.

  • Publicado en Cultura

1797: Libertad, Igualdad y Paz en Nuestro Señor Jesucristo

Como es sabido, el estado revolucionario francés surgido en 1789 comenzó una serie de guerras con países europeos a partir de 1793 que conllevaron la expansión de sus ideas. Por la paz de Campo Formio, que se firmó en octubre de 1797, Austria cedió a Francia la orilla izquierda del Rhin, Bélgica y el Milanesado, recibiendo a cambio la ciudad de Venecia. Los franceses crearon la República Cisalpina -en el territorio milanés- y la Ligur -en tierras genovesas- con el apoyo de una minoría de afrancesados. La diócesis católica de Imola quedó administrativamente adscrita a la Cisalpina. En ella, los franceses proclamaron la abolición de la nobleza pero sus oficiales frecuentaron los palacios de la aristocracia italiana; despojaron a los frailes de sus bienes, aunque fueron puntuales en el pago de las pensiones que les asignaron; nunca se ofendió violentamente al clero secular y sólo se insultó a sus obispos en tiempos de disturbios y luchas. Sin embargo, el nuevo orden no había sido resultado de la manifestación libre de los habitantes sino una imposición de Francia, que había creado una plataforma política para la conquista de otros territorios en Europa.

  • Publicado en Cultura

El carlismo durante la guerra civil

Al estallar la guerra civil en 1936, la prioridad carlista fue ganar la lucha a la España republicana. Desde un punto de vista militar, los requetés tuvieron una notable actuación en las primeras semanas de la guerra, sobre todo en el norte peninsular y en Andalucía occidental. Durante el verano su número aumentó espectacularmente, en un clima de exaltación bélica que la propaganda oficial no dudaba en calificar de "cruzada". La mayor parte de los voluntarios pertenecían a la clase media urbana, aunque también había arrendatarios rurales, obreros y empleados. El carlismo llegó a organizar y sostener en el transcurso del conflicto más de 40 tercios de requetés, aproximadamente, unos 30.000 hombres. Desde un punto de vista organizativo, se creó la Junta nacional carlista que confirmó el liderazgo de Manuel Fal Conde, al que pronto inquietaron tres problemas.

  • Publicado en Cultura

La primera etapa de Napoleón como cónsul de Francia

Tras el golpe de Estado de 1799 que hundió la república burguesa, Francia pasó a ser un consulado cuya figura principal era el general Napoleón Bonaparte. El Consulado fue un gobierno colegiado integrado por los tres cónsules y cuatro asambleas (Tribunado, Senado, Consejo de Estado y Cuerpo Legislativo). Pero, en realidad, de quien dependió toda la política fue de Napoleón; los otros dos cónsules se convirtieron en sus meros asesores. De ahí que, en este período, Francia volviera a una forma de despotismo ilustrado aunque con una mayor presencia del estamento militar surgido de la Revolución.

  • Publicado en Cultura

Maestras en los gremios madrileños durante la Ilustración

En 1775, Madrid contaba con Cinco Gremios Mayores, formados por ricos y poderosos comerciantes, y más de cuarenta gremios menores, cuya difícil situación económica había provocado que el rey Carlos III decidiera eximirles del pago de los grandes impuestos. Todos se regían por sus propias ordenanzas, en las cuales no se reconocía a la mujer la posibilidad de obtener el grado de maestro y, con ello, la apertura de una tienda, a menos que fuera viuda. En este último caso, los maestros permitían que una mujer pudiera quedar al frente de un obrador, pero tan sólo en el plazo de un año. Así, en ningún gremio el número de mujeres, legalmente registradas, superaba al de hombres en la dirección de los talleres. No obstante, algunas corporaciones decidieron no limitar claramente el tiempo de viudez. Tal fué el caso de comerciantes menores de mercería, joyería y droguería, los tratantes de ropas usadas, los bodegueros, los confiteros y los menuderos. No resulta extraño que las cifras de mujeres legalmente registradas en estos oficios fueran las mayores de todas las corporaciones.

  • Publicado en Cultura

La Segunda Guerra Carlista (1846-1849)

En 1846 estalló la guerra de los Matiners (madrugadores) llamada así porque su principal escenario bélico fue Cataluña, durante casi tres años. Algunos autores se niegan a llamarla Segunda Guerra Carlista debido a este hecho aunque otros, en cambio, lo defienden pues se intentó ampliar su teatro de operaciones al resto de la península. A la hora de analizar las causas de la guerra debemos tener en cuenta varios hechos.

  • Publicado en Cultura

¿Murió envenenado Napoleón Bonaparte?

A veces, en la isla de Santa Elena, en aquel desierto de amargura y aburrimiento donde las potencias europeas le desterraron, el emperador Napoleón Bonaparte (1769-1821) lamentó en más de una ocasión no haber muerto en Moscú o en Waterloo, aunque finalmente se resignó a su suerte. Existen hombres que, habiendo experimentado la gloria, son capaces de distanciarse de su propia vida, se alzan sobre ella y la contemplan como una obra de arte. Pero Napoleón, en sus momentos de completa lucidez, supo que Santa Elena era el sórdido, sublime e indispensable epílogo de la historia de su vida. Y, para algunos historiadores, también logró salir victorioso de su derrota. Si su tumba en la cripta de los Inválidos de París se ha convertido en un lugar de constante peregrinación para el pueblo francés, no se debe al recuerdo de las victorias militares de Austerlitz o Borodino, sino a que la Francia contemporánea sabe que -desde un punto de vista jurídico y administrativo- ha sido modelada por la mano de Bonaparte y sus colaboradores políticos.

  • Publicado en Cultura

La independencia de Grecia en el siglo XIX

El proceso de independencia griego del imperio otomano hunde sus raíces en el siglo XVIII, cuando la negligencia e indiferencia del estado turco y la corrupción e imprevisión de sus funcionarios, más que algún tipo de opresión sistemática aumentaron el malestar de los pueblos balcánicos. El desorden público aumentó, creándose bandas de forajidos y ladrones en las cordilleras montañosas y flotas de piratas en el Mediterráneo oriental. Los pueblos dominados mantuvieron su identida propia gracias a la Iglesia, por lo que la Sublime Puerta fue incapaz de anularles culturalmente aunque tampoco pretendió hacerlo seriamente. La mayoría de altos dirigentes y cargos técnicos no estaban desempeñados por musulmanes de raza sino por renegados o libertos; pero los cristianos de los Balcanes formaban masas compactas, cuerpos extraños en el Imperio, que les reconoció bastante autonomía. La corrupción y la desidia inundaron todas las ramas del gobierno, la dinastía fue incapaz de salir de su propia decadencia, sumida en luchas de serrallo; el Imperio era un gigante con pies de barro. Sin embargo, las grandes potencias orientales fueron también incapaces de ponerse de acuerdo en la desmembración de su vecino enfermo, lo que ayudó a su supervivencia. Rusia ambicionaba una salida al Mediterráneo pero fue frenada por Austria que deseaba los territorios balcánicos, como heredera del viejo reino medieval de Hungría. Por su parte, Francia y Gran Bretaña trataron de impedir la expansión de estos estados, sosteniendo al viejo Imperio turco. Sin embargo, su desfase cada vez fue más evidente; mientras Occidente consolidó sus instituciones, en Turquía se disgregaron; la ciencia conoció en la Europa Atlántica un verdadero impulso, mientras la técnica y el saber permanecieron anclados en el tiempo en los estados del sultán.

Viudas y huérfanas en los gremios del Madrid de Carlos III

En la mayoría de gremios de la Monarquía hispánica se aceptaba que la dirección de un taller o tienda a la muerte del maestro pasara a manos femeninas. Paradójicamente, la mujer no era educada para ello, por lo que muchas viudas tan sólo podían contar con la experiencia de algunos familiares o vecinas y con su propio proceso de acomodación a las nuevas competencias.

  • Publicado en Cultura

La conquista turca de los Balcanes (1354-1541)

En 1354 el ejército turco ocupó la península europea de Galípoli, en pleno corazón del Imperio bizantino. Desde esa punta de lanza, las tropas de la dinastía otomana comenzaron la conquista de la península de los Balcanes, al remontar el río Maritsa y saquear no sólo ciudades pequeñas y zonas agrícolas, sino la mismísima ciudad de Adrianópolis y otros importantes centros bizantinos.

  • Publicado en Cultura

La vida cotidiana en los Balcanes otomanos (siglos XVI-XVII)

La conquista de Constantinopla por Mehmet II y la destrucción final del Imperio bizantino en 1453 no fueron tanto el presagio conmovedor de una nueva etapa histórica como la culminación de un siglo y medio de expansión otomana casi continua por los territorios bizantinos e islámicos, y más allá de ambos, por Asia y Europa. Cuando el fundador de dinastía, Osman I (1300-1324) tomó el mando de las tribus turcas, sus dominios estaban enteramente comprendidos en Bitinia, al noroeste de la península de Anatolia. El reino turco era pequeño e insignificante pero, pronto, la caótica situación de los estados vecinos favoreció su expansión territorial, alcanzado en breve tiempo los Balcanes europeos.

  • Publicado en Cultura

La mayor escultura del mundo del siglo XX: el Monte Rushmore

En Dakota del Sur, se halla el monte Rushmore, cercano a la localidad de Rapid City. Su principal característica es que fueron esculpidos en la roca viva de la montaña los rostros de los presidentes norteamericanos George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln, si se observa desde izquierda a derecha.

  • Publicado en Cultura

Ferrante Aporti, un pedagogo renovador en la Italia del siglo XIX

El sacerdote italiano Ferrante Aporti nació en San Martino dell´Argine el 20 de noviembre de 1791 y falleció en Turín, ciudad del reino de Piamonte-Cerdeña, el 14 de noviembre de 1858. Se le conoce como investigador de los métodos de enseñanza infantil de su época, a los que quiso mejorar y dar otra orientación, y como fundador de los Asili d´infancia o escuelas gratuitas.

  • Publicado en Cultura

El exilio republicano y Juan Carlos I

La vicepresidenta Carmen Calvo anunció, hace unos días, que se presentaría en el Congreso de los Diputados próximamente una ley para “saldar una deuda pendiente de la democracia española con el exilio”.