LA ZURDA

Roman Echaniz

Quién fue Charlie. Aniversario de una tragedia

El día 7 de enero de 2015 dos terroristas de Al-Qaeda en la Peninsula Arábiga asesinaron a 10 miembros de la revista satírica Charlie Hebdo y a dos policías. El atentado se produjo durante la reunión del consejo de redacción. Este ataque fue considerado por Al Qaeda como “una operación de inteligencia especial”, una “operación de asesinato acertada, lograda con alta precisión y excelencia”. Nunca antes se había visto en Europa un atentado de tanta envergadura contra la libertad de expresión.

Morir de uniforme

A comienzos de diciembre, unas horas antes de la cumbre por el 70 aniversario de la OTAN, en una comparecencia conjunta, el presidente norteamericano Donald Trump preguntó al presidente francés Macron "¿Quieres unos cuantos buenos combatientes del IS? Te puedo dar algunos". A lo que el presidente francés respondió de manera lacónica "Seamos serios". Y es que diplomacia es contención. Apenas 48 horas antes el presidente francés Emmanuel Macron asistió en el patio de Les Invalides al homenaje a los 13 soldados muertos en una operación antiterrorista en Malí al chocar en pleno vuelo dos helicópteros. Los trece féretros permanecieron en el patio al son de la marcha fúnebre de Chopin. Una vez más. El tributo francés en la operación Barkhane en el Sahel comienza a ser alto.

“Han matado a Ernest", "Han matado a Lluch"

En un libro-entrevista publicado en 2001, pero realizada en 1996, el periodista Marçal Sintes preguntaba a Lluch, "A usted, ¿ETA le ha amenazado?", a lo que Lluch contestó que “Me han estado siguiendo, me han hecho todo este tipo de cosas. No quiero entrar en detalles porque es una cuestión que los que por ahora hemos salido bien librados del asunto no debemos aprovechar para hacernos los mártires. Y ahora, desde luego, tengo miedo a veces”.

¿Un pacto mediático contra el terrorismo?

Neil Basu, responsable antiterrorista en Reino Unido, ha animado a la Sociedad de Editores en su Conferencia Anual a que le ayuden a crear una asociación con el fin de colaborar en la reducción de la amenaza del terrorismo. La idea es imitar el modelo utilizado con la asociación caritativa Samaritans en relación al enfoque relacionado con el suicidio. Un enfoque que, en su opinión, podría evitar que la cobertura mediática del terrorismo amplifique inadvertidamente la amenaza. Según la tesis del actual enfoque existirían pruebas que vinculan el tratamiento mediático del suicidio y la propagación del comportamiento entre las personas vulnerables, lo que se conoce como contagio del suicidio. Según Basu, "El riesgo de influir en los suicidios aumenta significativamente si los informes incluyen descripciones de los métodos suicidas, si la historia se coloca en un lugar destacado y si la cobertura es amplia o sensacionalista". Además, "La relación positiva entre los activistas samaritanos y los medios de comunicación ha ayudado a dar forma a la manera en que se informa sobre el suicidio y, casi con toda seguridad, ha salvado vidas”. De ahí que "Si la información se puede ver a través de esta lente para el suicidio, ¿por qué no para el terrorismo?” Neil Basu ha pedido al Royal United Services Institute que analice la teoría del contagio social y ponga a prueba si un determinado tratamiento informativo del terrorismo en los medios de comunicación podría fomentar la difusión de comportamientos radicales tendentes al uso de la violencia. De hecho, el propio Basu señala que "los medios de comunicación pueden tener un impacto positivo”.

Francia y la reconquista del departamento 93

El jueves 24 de octubre de 2005, Ziad Benna y Banou Traeré, que huían de la policía, murieron electrocutados tras trepar a una subestación eléctrica en Clichy-sous-Bois en el departamento número 93 de Saint-Denis. El 27 de octubre se iniciaron los disturbios. Estos se extendieron por toda Francia, y se caracterizaron por el incendio de coches, dotaciones públicas y ataques a la policía. Jamás en Francia se había visto una ola de violencia de esas características, tan solo superada a día de hoy por la de los chalecos amarillos.

La difícil tarea de los antidisturbios

La desobediencia civil no violenta tiene por objeto enfrentar al sistema a sus propias contradicciones al imposibilitar ejercerla autoridad publica de manera efectiva, abocando al poder al uso de la violencia. El desobediente adopta una actitud pasiva ante la violencia, que sin responder la misma, asume las consecuencias de la desobediencia. La autoridad queda deslegitimada al pretender imponerse por una violencia ciega que torna contraproducente. La desobediencia civil no violenta tiene un alto coste humano, que se compensa con una gran legitimidad para la causa y amplios recursos propagandísticos. Ahora bien, nada de esto ha sucedido en Cataluña.

Un tsunami de irresponsabilidad

Dice la Sentencia del Tribunal Supremo, que, sin bien queda probado que durante el otoño de 2017 se registraron en Cataluña "indiscutibles episodios de violencia", estos episodios no bastan para condenar a los líderes independentistas pues esta tiene que “instrumental, funcional, preordenada de forma directa, sin pasos intermedios, a los fines que animan la acción de los rebeldes". Tras la publicación de la sentencia, Carles Puigdemont advirtió que esta, “tendrá consecuencias”, no solo para “quienes defienden la independencia de Cataluña, sino para todos los ciudadanos.”

El caso Bienzobas y la reconciliación

Rafael tenía 43 años y era natural de Bilbao. Residía con sus padres en el barrio de Neguri de Algorta. Estaba en paro y tenía por costumbre acudir los fines de semana a la cafetería Gwendolyne de Getxo donde tomaba café mientras leía la prensa. En torno a las 11:30 horas del 10 de junio de 1990, Rafael se encontraba desayunando al fondo de la cafetería como otros tantos días. Jon entro a la cafetería junto a otro individuo. Rafael fue asesinado de un tiro en la cabeza. Apenas 15 días más tarde, el diario Egin publicó un comunicado ETA, en el que calificaba de "error" el asesinato de Rafael. El propio diario Egin resaltaba un párrafo del comunicado "Reiteramos, pues, ante nuestro Pueblo y muy en particular ante los familiares y allegados de la víctima nuestra más seria y sincera autocrítica por esta equivocación y error irreparables".

Yihadistas y Supremacistas: los enemigos íntimos

Un hombre armado y vestido de comando ha matado este miércoles a mediodía a dos personas cerca de una sinagoga en la que intentó irrumpir. Al no poder hacerlo asesinó a una viandante cerca del cementerio adyacente a la sinagoga y a un hombre en un restaurante de comida turca. El atentado fue grabado por el propio autor.

Atentado en París, fallo en la prevención

El día 3 de octubre, Mickaël H, de 45 años, recién convertido al islam, de origen antillano, casado y con dos hijos, funcionario administrativo desde el 2003 dedicado a labores informáticas en la Dirección de Inteligencia de la Prefectura de Policía (DR-PP) situada cerca de la Catedral de Notre Dame hirió de muerte a dos agentes de policía y a un funcionario administrativo de la Dirección de Inteligencia del Prefectura en dos oficinas de la primera planta del edificio. Luego atacó a dos mujeres en una escalera: una agente de policía y otra empleada de recursos humanos. Para ello utilizó un chuchillo cuyas características lo hicieron pasar inadvertido en los arcos de seguridad.  

Moncloa podría activar la Ley de Seguridad Nacional en Catalunya

Este martes los procesistas han llamado a responder al posible fallo del Tribunal Supremo "de manera masiva desde la lucha no violenta y la desobediencia civil”. Esta suerte de unidad de acción ha tenido su escenificación con la lectura de un comunicado por parte de representantes de Junts per Catalunya, ERC, CUP, ANC y Òmnium Cultural han posado en los jardines de la Sedeta de Barcelona.