LA ZURDA

Jesús S. Giner

Spitzer. Adiós a un venerable

El telescopio espacial Hubble (HST) es, sin duda, el más famoso de la historia de la astronomía. Actualmente sigue en activo, tras casi 30 años, con una hoja de servicios impecable (exceptuando la metedura de pata inicial, de responsabilidad humana, al enviarlo al espacio dotado de unas gafas millonarias… y terriblemente defectuosas). El HST ha ido viendo cómo, a su lado, iban desfilando otros telescopios espaciales, cuya popularidad jamás le han hecho sombra. Puede que ello estuviera justificado en casi todos los casos (no en vano el Hubble es, por longevidad y productividad, un hito espacial sin precedentes), pero hay uno que sí podría rivalizar con el abuelo de los telescopios espaciales.

La estrella de Belén, ¿persiste el misterio?

Uno de los enigmas que, durante cientos de años (sino miles), ha cautivado a los astrónomos y a la imaginación popular, ha sido la naturaleza de la famosa Estrella de Belén. Se han propuesto muchas hipótesis, y cada una tiene su aceptable posibilidad, aunque unas más que otras.

Rosalía de Castro, por fin entre las estrellas

Antaño solía hablarse, sin hacer demasiado esfuerzo, de las “dos culturas” en relación con los intereses intelectuales de una persona. Si alguien era “de ciencias”, sus conocimientos de humanidades o artes eran harto defectuosos; y al revés, era improbable que un poeta o literato tuviese nociones científicas sólidas. Esto no siempre era así, desde luego, porque afortunadamente las personas tenemos curiosidad y quien se limita a un campo corre el riesgo de quedar miope, cultural y formativamente.

WDJ0914 + 1914, una estrella caníbal

Estamos acostumbrados a entender los sistemas solares (es decir, los espacios dominados por la estrella central y su cohorte de planetas, lunas, asteroides, etc., todos ellos girando a su alrededor) de un modo ‘clásico’, predefinido. Pero en los últimos años las sorpresas en el ámbito del estudio de los planetas extrasolares (aquellos situados en otros sistemas solares, y que por tanto orbitan a otras estrellas) no dejan de aumentar. E incluso se dan casos que no sólo sorprenden, sino que hacen revisar las viejas teorías y las nociones aceptadas.

Falta un gato (en el cielo)

El firmamento nocturno, con su multitud de estrellas, está dividido en constelaciones. Las constelaciones no son nada físico, no son algo “real”, en el sentido de que formen vínculos entre las estrellas que las forman. Al contrario, las constelaciones no son más que subjetivos, arbitrarios y (con los milenios) perecederas agrupaciones estelares, que hemos conformado nosotros (los seres humanos) por conveniencia. Sirven para poner un poco de orden, reconocer figuras y ubicarnos. Pero las estrellas constituyentes se suelen hallar lejísimos unas de otras, sin la menor ligazón gravitatoria. Cada una de ellas recorre su camino y, a su tiempo, deformarán la efigie que hoy forman hasta desaparecer y ser reemplazadas por otras.

Un estallido Magic(o)

Como dos inmensos panales reflectantes, los telescopios hermanos Magic I y Magic II escudriñan los más remotos lugares de nuestro Universo desde su ubicación, privilegiada y límpida, en la cima del Roque de los Muchachos, en la canaria isla de La Palma. Son telescopios extraños, con un semblante infrecuente, pero se debe a su objetivo y a la forma en que trabajan. Su cometido no es discernir mejor detalles de una nebulosa o perfilar el rostro de un planeta, sino detectar la luz, lejanísima y casi instantánea, de explosiones muy violentas (es decir, muy energéticas) que barren el firmamento en un instante ínfimo.

Mercurio transita hoy por delante del disco abrasado del Sol

Desde aquellos lugares en que las nubes permitan escudriñar el cielo diurno, hoy acontecerá un raro fenómeno: si miramos al Sol (con la debida protección), tendremos ocasión de ver un pequeño disco oscuro que, con mucha lentitud, va pasando por delante del disco, mucho mayor y luminoso, de nuestra estrella. Ese pequeño disco es el planeta Mercurio, mundo que según se dice el gran astrónomo Nicolás Copérnico nunca tuvo la ocasión de ver.

Hygeia, ¿un nuevo planeta enano para la familia solar?

El Sistema Solar es en el Universo como la orilla frente al enorme océano: un espacio mínimo, primerizo, y cuyas aguas poco profundas apenas dejan entrever todo lo que está más allá, las muchas maravillas que se esconden bajo las olas de ese espacio oceánico.

Astros, logias y farsas

Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos dirigido la vista hacia el firmamento nocturno. No debe extrañar, pues si somos seres humanos es en parte gracias a ello. La contemplación del cielo y su enigmática y oscura presencia forma parte de nuestra naturaleza. Somos seres conscientes (al menos, muchos de nosotros…), de modo que no solo miramos, sino que también percibimos y tratamos de entender lo que vemos.