LA ZURDA

Alberto Ávila Morales

Pulsaciones

Con este cuerpo de un ayer,

ultimo mi dolor para el adiós.

Con esta sombra ya proyectada,

ultimo mi presencia en la pisada.

Con este aire aspirado,

Los machos cabríos

Anuncia, tormenta, mi llegada, que vengo llovido de lágrimas;

ilumina, relámpago, mi sendero,

que se tiñen de oscuridad, uno por uno, mis pasos.

Ya es el caso, trueno, que sueltes tu algarabía,

que no alborea de claridad el día sino nebladura y destemplanza.

Tened cuidado

Si la saliva golpea con odio la palabra.

Si la boca solo contiene urgencias no aplacadas.

Si las amarillas entrañas del tiempo

vomitaran sus fantasmas.

TENED CUIDADO, no insistáis.

Él ha muerto

Él ha muerto,

yo lo he matado con mi indiferencia,

con la luz de mi ilustrada ciencia.

 

Tú lo mataste

No hay que confundir la luna

No hay que confundir la luna

con la farola del barrio,

ni el firmamento que arriba brilla

con las luces de un lucernario.

Hay que saber de estrellas