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EL PERIÓDICO
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Elena de León Criado

Familias, ¿derechos o asistencialismo?

El 15 de mayo se celebra anualmente el Día internacional de la familia, fecha acordada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de septiembre de 1993 en la resolución 47/237, tras el resurgimiento del interés en los 80, a nivel gubernamental, de los temas familiares en EEUU , y se fijase en su agenda política el nuevo conservadurismo y las aspiraciones de un nuevo orden Mundial (neoliberal) .

El feminismo lesbiano de las invisibles

Tras aquella primera Marcha por la Visibilidad Lésbica convocada en Madrid por el Comité Reivindicativo y Cultual de Lesbianas, el 28 de junio de 2008, y pasados ya unos añitos de la celebración del Día, ahora 26 de abril, la invisibilidad lésbica sigue siendo una forma de violencia hacia las mujeres.

Diversidad familiar y el espíritu de una ley

La heterogeneidad familiar en España siempre fue conocida aunque no siempre reconocida, es por ello que los diferentes modelos familiares buscaron su legitimación al amparo de la Constitución española (CE) de 1978. En la sociedad actual la pareja no tiene porqué contraer matrimonio con o sin descendencia, y las personas progenitoras o parentales sociales no tienen porqué estar en pareja, esta disgregación tiene su cobertura legal en el desarrollo del art. 10 de la CE, por tanto los efectos jurídicos derivados de las diferentes situaciones, son garantes de reconocimiento de derechos civiles, sociales, y protección jurídica, y es que las diversas familias, ya no se constituyen solo por circunstancias sobrevenidas, sino que son fruto cada vez más de la voluntad en el libre desarrollo de la personalidad. No es imposible, pues, definir un modelo único o hegemónico de familia, y la persona puede transitar libremente por diferentes estructuras familiares a lo largo de su vida. El Derecho de Familia ha de ajustarse.

  • Publicado en Opinión

La urgente necesidad de una ley de igualdad de diversidad familiar

Hoy nos encontramos ante la desinstitucionalización de la “única familia” como proyecto vital, hasta ahora base fundamental de las sociedades y pilar de los Estados, y como no del patriarcado. Leyes y aplicaciones normativas de ámbito regional, están visibilizando la heterogeneidad del hecho familiar, la diversificación de las formas de convivencia y relaciones familiares acompañadas del cambio de organización intrafamiliar. Comienza a primar el respeto a los derechos y libertades individuales, y la libre elección de la maternidad y paternidad. En la actualidad, la variedad de estructuras familiares se diferencia entre ellas por el número de integrantes, y la diversidad social y sexual, donde al parentesco por consanguinidad o afinidad se suma el parentesco social. A su vez, una misma familia puede presentar características de más de un modelo familiar, ya que éstas han dejado de ser estructuras cerradas o excluyentes. Ya no tiene cabida la clasificación binaria “uniones matrimoniales y no matrimoniales” cuando todas las familias figuran con nombre propio: parejas casadas y parejas de hecho de distinto o mismo sexo, familias heteroparentales, homoparentales, homomarentales, monoparentales, monomarentales, numerosas, reconstituidas, ensambladas, unipersonales, grupos familiares y de mutua ayuda, que conviven en la sociedad, sin embargo los derechos son desiguales, hay un desequilibrio en detrimento de unas en relación a las otras, o carecen de reconocimiento legal como tales.

28J. Con orgullo tengamos en paz la fiesta del sexo/género

A ver cómo vamos encajando las piezas. Parece que ante un Orgullo LGTBI 2020 enmudecido por el COVID-19 y el bloqueo de cinco Iniciativas, el Ministerio de Igualdad y el Congreso de los Diputados ha decidido acelerar su trabajo para resolver las Proposiciones de “Ley de Protección Integral de la Libertad Sexual y para la erradicación de las violencias sexuales”, ésta que ignora la explotación sexual, la despenalización del aborto, y la prohibición de la gestación subrogada, la “Ley Orgánica de medidas para la erradicación de la explotación sexual de mujeres”, que rehúye el abolicionismo de la prostitución, otra en la puerta, la “Ley de igualdad de diversidad familiar” descolgado por el camino el término “igualdad”, la “Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales” y la “ Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género” que postulan la autodeterminación de género de la población global para liberarla de cánones “cisexistas” y binarios de género. Lo cierto es que nunca el movimiento feminista y el LGTBI habían disfrutado de tanta relevancia y protagonismo como en el momento actual, ni tanta oportunidad para la divergencia, el desajuste en la disertación y en la armonización de sus demandas, coincidiendo con la expansión de una ultraderecha tan agresiva justificando su discurso de odio contra la “ideología de género”, que aguarda frotándose las manos para vetarlo todo. A ver si nos avenimos y nos coordinamos.

El desconfinamiento social del desempleo estructural

De la Gran Depresión a la Gran Recesión del 2008 hasta el Crac del COVID -19 en 2020, y tiro porque me toca. En España el endémico desempleo estructural ha ido creciendo desde los años 90 con 2 millones parados/as, hasta 2008 con 3.206.800 y una tasa de desempleo 13,79 %, según EPA, cifra que ya jamás vio descenso. A partir de 2009 la crisis se dispara, la tasa de paro alcanza el 18,66 % y 4.335.000 desempleados/as, en 2010 una tasa de 20,11%, y 4.702.200 personas en desempleo, 2011 cierra con una tasa de 22,56 % y un total de 5.287.300 paradas/os, y la máxima de paro (25,77 %) en 2012, cierra con 6.021.000 de desempleados/as, siguiendo también a la EPA.

17 de mayo sin ley LGTBI. Luces y sombras

Hoy es 17 de mayo, “Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia”, al que siempre hay que añadir la Lesbofobia.

Quizá uno de los temas más apremiantes en este 2020 es la aprobación de una Ley estatal de igualdad LGTBI, oportuno de tratar un día como hoy. La denominada “Proposición de Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales·, fue presentada por Unidas Podemos al Congreso de los Diputados en 2017, y tras su Toma en consideración, no superó la batería de enmiendas por parte de los grupos parlamentarios, caducando en 2019. De nuevo, al objeto de armonizar con las diferentes leyes LGTBI autonómicas y evitar el constante sabotaje de VOX al desarrollo de las mismas, el Ministerio de Igualdad se ha comprometido a tramitar la Ley para garantizar la igualdad del colectivo social. Por otro lado, el movimiento feminista critica el texto, y ya en la anterior legislatura vio reducido en más de un 30% su articulado.

La renta básica de la igualdad de género

La Renta Básica Universal (RBU) vía impositiva siempre fue una reivindicación feminista al objeto de dar valor al trabajo no remunerado que no contabiliza el PIB, fundamentalmente doméstico y de cuidados, como esencial e irrenunciable para el funcionamiento de todo sistema económico en su conjunto, y que se hace patente en momentos de crisis cuando el Estado de bienestar queda debilitado. Hoy parece que el Misterio de Inclusión y SS está ultimando una Renta Mínima Vital (RMV), y es obvio que… aunque avance social importante es insuficiente. Todo apunta hasta el momento de que será financiada a través de la Seguridad Social, sin acometer ni agotar la vía impositiva, y aún en observancia del artículo 41 CE se antoja de dudosa sostenibilidad debido a la curva demográfica actual; será compatible con un empleo “un tiempo” ¿con empleos precarios?, al objeto de evitar la economía sumergida, pero no contempla la posible negociación por parte de quien la percibe de contratos y salarios. Otra cuestión a tener en cuenta es la base aplicable, se trata del dichoso IPREM para subsidios y ayudas, congelado desde 2017, muy inferior al SMI ahora un poco más digno, por lo que contada gente tendrá derecho a acceder a la Renta, y está será de mínima cuantía. No llega a concretarse que para su efectividad, la iniciativa requiere ser una prestación continuada superior al umbral de la pobreza, que sustituya solo subsidios ya existentes de cuantía inferior, compatible mínimo con un empleo a tiempo parcial en base al SMI, y por supuesto, respetando las prestaciones por desempleo, y las pensiones, como la de jubilación, con un poco de empeño más voluntaria, flexible y gradual. Y es que la RMV al dirigirse solo a paliar la pobreza severa de las familias, aún en el supuesto que se complemente a las numerosas, monomarentales / monoparentales, y contemple a las familias unipersonales, no supera la estigmatización ni siquiera la división entre proletariado y precariado.