LA ZURDA

Mariano Beltrán

La violencia heteropatriarcal del feminismo ortodoxo

Nota aclaratoria: Cuando hablo de feminismo ortodoxo hablo de una corriente, hegemónica y capitalista, del feminismo; no de todo el movimiento feminista que es más complejo y plural que todo eso. Soy consciente de que por el hecho de ser hombre el feminismo de género invalidará la totalidad de mis reflexiones, así como cualquier pensamiento o argumento que yo haga; siguen la máxima de “no eres mujer, por lo que no puedes hablar de feminismo; no puedes discrepar”. A pesar de eso, seguiré debatiendo, reflexionando y aguantando el acoso, porque de eso va precisamente el feminismo (no de género), de asumir que el debate no es motivo de linchamiento, sino todo lo contrario.

Cómo combatir el retroceso

El progreso es el motor de cualquier sociedad que tenga a bien llamarse libre y democrática. Sin progreso cualquier esquina, cualquier paisaje de la sociedad queda desprovisto de sus matices, de sus colores, de su belleza. El progreso, que tanto cuesta construir, cristaliza casi siempre cuando menos se lo espera uno; suele comportarse como aquella frase que dice que “el momento más oscuro del día es antes del amanecer”.