HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Ni aventureros ni ritualistas


(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Son pensamientos expresados expresamente para la guerra. Pero me parece, que pueden aplicarse también a la política y a los políticos. Al fin y al cabo, ya Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz, nos señaló que: «La guerra es la continuación de la política por otros medios».

Estoy aprendiendo muchas cosas – escribió Eisenhower después de la “Operación Antorcha”, el desembarco en el norte de África, en diciembre de 1942 – entre ellas la de que esperar que la gente haga algo, es una de las cosas más difíciles, que debe hacer un comandante. Pero aún más importante, que una cabeza ordenada y racional, es absolutamente esencial, para lograr el éxito.

“La clase de aventurero osado y del buscador de publicidad personal, puede lograr los titulares y ser un héroe a los ojos del público, pero simplemente no sirve para el alto mando. Por otro lado, la persona metódica, lenta y ritualista, es absolutamente inútil en un cargo clave. Debe haber un delicado equilibrio. Encontrar a personas de estas características, es lo que describo burdamente, como el verdadero trabajo del comandante”.

Los soldados se endurecieron. Se empezaban a hartar de los líderes exaltados, conocidos como “buscadores de gloria”. Y comenzaron a apreciar a quienes guardaban la calma, y permanecían tácticamente alerta. Habían aprendido que el combate es más lento de lo esperado, una coreografía de amagos, ataques, repliegues y rechazos.

Se confirmó la verdad del principio de mando, del general de la guerra civil americana William Tacusmseh Sherman: “Un ejército tiene su propia alma – también un partido político, me parece – así como la tiene un individuo, y ningún general puede cumplir toda la misión de su ejército, a menos que domine el alma de sus hombres”.

Pues eso.

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.