Hartos de la parejita y sus padrinos
El robo en Alicante del ordenador de Guadalupe Sánchez, abogada de la pareja de Isabel Díaz Ayuso -¡madre mía, otra vez esta señora y su novio!- parece la broma culminante de las que nos regala tan frecuentemente la prolija actualidad judicial española. Ahora resulta que el depósito informático de pruebas que conciernen a las actividades de Alberto González Amador, cuatro largos años sin declarar ante la jueza, ha sido sustraído por tres marroquíes detenidos cuando estaban en Algeciras a punto de embarcarse hacia Marruecos. Estos podían haber borrado o extraído ya sus archivos e impedir su volcado, por ejemplo, de no haber sido detectados a tiempo por un agente que, tal vez sin darse cuenta, asumió el riesgo de ser fuertemente amonestado, quizá, por algún togado incómodo por el hallazgo. Volcado del ordenador de la letrada al que, mucho nos tememos muchos, no asistiremos nunca.
- Publicado en Opinión