EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Bertrand Russell. El escéptico apasionado (II)


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)
Bertrand Russell. / Wikimedia Commons Bertrand Russell. / Wikimedia Commons

Hace años mantuve un blog que llamé: “Pensamientos de un escéptico apasionado”. El título se lo había robado a Alan Wood, quien subtitulaba su biografía de Bertrand Russell como “El escéptico apasionado”. Así que un día en una entrevista de radio, me preguntaron, cómo se compaginaba eso de escéptico y apasionado. No estoy filosóficamente seguro de mi respuesta. Pero pienso algo así como: Un escéptico duda, de que las supuestas verdades sean tales, las analiza cuidadosamente, se informa, lee, se documenta y, por fin, cuado piensa que una de ellas es verdadera, o podríamos decir: mas probable que todas las otras, se lanza apasionadamente a su defensa.

Bertrand Russell siempre se consideró a sí mismo, un escéptico. Sin embargo, compaginaba este parecer, con la inconmovible convicción, de que el uso de la razón podía transformar la vida humana. La coexistencia de ambos puntos de vista, no resulta fácil, lo sé bien después de ochenta años de experiencia. Entre los antiguos griegos, el escepticismo era una forma de alcanzar la paz interior, no un programa de cambio social. En los albores de la edad moderna, Montaigne volvería a recurrir al escepticismo, para justificar su alejamiento de los asuntos públicos. Pero a los ojos de Russell, ese alejamiento era impensable.

Bertrand Russell era miembro de una noble familia liberal, su abuelo, Lord John Russell, había sacado adelante, la gran Ley de la Reforma del año 1832, que había encarrilado a Inglaterra por la senda de la democracia. Bertrand era, asimismo, ahijado de John Stuart Mill. Así que llevaba la idea reformista en su sangre. Nada más natural, por tanto, que tratara de demostrar a los demás – y, de probarse a sí mismo – que el escepticismo y la confianza en las posibilidades de progreso, no tenían por qué, ser nociones encontradas.

John Gray (Teórico y filósofo de la ciencia política británico. Profesor en cursos sobre pensamiento europeo, en la London School of Economics) opina que algunos de los ensayos más sugerentes y mejor escritos, con que cuenta la lengua inglesa, son precisamente, aquellos en los que Russell, trata sobre el escepticismo. En sus “Ensayos escépticos”, Russell argumenta, que hemos de estar dispuestos a aceptar, la incertidumbre de nuestras creencias. Escribe que el hecho de que los expertos, de un determinado campo del conocimiento discrepen, no implica que la opinión contraria sea meridianamente cierta y, que si estos afirman que no existe base suficiente, para expresar una opinión positiva, lo mejor es dejar en suspenso, la adopción de un criterio propio (la “epoché” de los griegos, que significa “suspensión” y, que es aplicada en el escepticismo antiguo, como “suspensión de juicio”).

Pero el hábito de reserva intelectual de Bertrand Russell, se halla muy lejos de la pasión que habría de exhibir, en su faceta reformista. Escéptico en cuanto a la teoría del conocimiento, a la que él mismo se atenía, se mostraba, no obstante, candoroso y confiado, al abordar los asuntos humanos. De hecho, si se espoleaban sus tendencias reformistas, era capaz de abrazar las esperanzas políticas de su tiempo, con el celo de un misionero. Sus cambios de impresiones con Joseph Conrad, ilustran adecuadamente lo que escribimos. Y debemos recordar que Conrad, a diferencia de Russell, era un verdadero escéptico. Russell le escribía, que la solución a los problemas de la humanidad, radicaba en el socialismo internacional. Pero Conrad no quería saber nada, de semejante perspectiva. El socialismo internacional, le escribía a Russell: “Es una de esas cosas, a las que no puedo adscribir, ningún significado concreto”.

Pues eso.

(Continuará)

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.