Quien más quien menos está en Twitter. Es probablemente la red social más influyente, aunque no sea la más numerosa. No tiene más de 15 años de historia, pero las dinámicas que se crean en esta trama de microblogging condicionan sin duda la política, pero otras muchas tomas de decisiones en nuestro mundo. Aparentemente un espacio de opinión libre y contraste de puntos de vista, que funciona en realidad como un universo de presión y de manipulación. Parece una plaza pública, pero el anonimato de los opinadores hace que el todo acabe siendo rudo y poco sensato, donde las dinámicas de difamación y persecución pueden resultar a menudo estremecedoras. El comportamiento grupal en forma de manada que tiende a acentuar y priorizar las posiciones extremas es muy grande, como lo es que una parte de los actuantes son perfiles falsos automatizados -bots-, preparados para contraatacar de manera sistemática a determinadas personas o argumentos. Unos pocos individuos y máquinas organizadas pueden crear fácilmente sensaciones de pensamiento dominante y convertir temas irrelevantes en trendig tópic, el cual será emulado rápidamente por cualquier tema aún más vulgar. Hay quien se cree socialmente influyente porque hace cuatro tuits llamativos y algunos políticos en estos momentos son poco más que profesionales de lanzar mensajes ocurrentes. Una red social con más de 300 millones de seguidores en el mundo, pero un negocio que aún hoy en día no se ha logrado rentabilizar. Tiene un gran potencial por la aportación voluntaria de datos que los usuarios hacemos y las posibilidades publicitarias todavía pueden dar mucho de sí. Con tres mil trabajadores ocupados en monitorizar, controlar y poner al día el algoritmo, a pesar de su popularidad es una compañía que está económicamente en zona de pérdidas. Sin embargo, Elon Musk ha manifestado su voluntad de comprársela como quien se hace un pequeño regalo. Para rebajar la cantidad estimada de 43.000 millones de dólares ha hecho un amago de desdecirse y, así, hacer bajar el valor de la acción. Aunque parezca una excentricidad, probablemente hará los cambios necesarios para convertir esta red en un negocio más. Oiremos hablar de ello.