“En cambio, si no puede llegarse á la absoluta igualdad de riquezas, no sucede lo mismo con el bienestar. El bienestar es relativo, y si nos entendiésemos, todos podríamos disfrutar de él; porque el verdadero bienestar consiste en que cada cual empleo su tiempo según le agrade, y no en trabajos que no son de su gusto, porque teniendo cada uno diferentes aptitudes, no quedaría por hacer ningún trabajo útil. Todo en la Naturaleza está perfectamente equilibrado; somos los hombres mismos los que nos hemos empeñado en desequilibrarlo. Sin embargo, es muy triste pensar que nunca llegaremos á entendernos; yo espero que alcanzaremos el tan ansiado fin cuando todos, sin excepción, practiquemos la ley de justicia.”
Luis Topacio, “Igualdad”, 1910.