Guerra a la Guerra
“Trabajadores:
Sobre los pueblos, todavía sangrantes, vuelve a flotar el trágico fantasma de la guerra. Afloran de nuevo en el lenguaje internacional las viejas y tremendas palabras con las cuales se empuja a los hombres a la locura del asesinato colectivo. Mientras los representantes de las naciones le hacen ofrendas líricas a la Paz en Ginebra, los Gobiernos se preparan silenciosamente para la guerra. La hipocresía diplomática reanuda su juego de muertes, fríamente, en el secreto de las Embajadas. La técnica, instrumento que los hombres crearon para su bien, está nuevamente al servicio de la brutalidad. Trabajan aceleradamente las fábricas de armamentos. Otra vez, como antes de 1914, la desconfianza, el engaño mutuo, la irritación agresiva, el egoísmo nacionalista, son los factores morales que juegan papel más importante en la política del mundo.