A mediados del siglo XIX, oficiales del ejército francés descubrieron en Argelia pinturas rupestres que representaban animales muy distintos a los actualmente presentes en el Sahara. Posteriormente, exploradores alemanes, franceses e italianos constataron más ejemplos de pinturas faunísticas a lo largo de este desierto, catalogadas en 1956 por el francés Henri Lhote. Desde entonces, la presencia de grabados y dibujos prehistóricos con megafauna salvaje (jirafas, antílopes, elefantes y rinocerontes) se ha documentado en enclaves de Mali, Libia, Níger, Argelia, Egipto, República Saharaui y Mauritania. Sus dataciones abarcan un periodo cronológico entre 10 000 y 6000 años atrás.