Financiar las vacaciones de verano puede encarecer el viaje hasta un 72%
- Escrito por La redacción
- Publicado en Capital
Según los datos de los principales operadores turísticos el gasto medio por persona durante el periodo estival de 2026 alcanzará los 1.339 euros, un 48% más que el año anterior. “Con la cuota de 75 euros la deuda se salda en seis años devolviendo 5.304 euros: el cliente habrá pagado un 77% más por unas vacaciones de las que regresó hace ya más de cinco años”, explica Antonio Gallardo, experto financiero de Banqmi.
El coste de la vida ha aumentado, algo que también se puede observar a la hora de reservar las vacaciones de verano. Según los datos de los principales operadores turísticos el gasto medio por persona durante el periodo estival de 2026 alcanzará los 1.339 euros, un 48% más que el año anterior.
Hay que tener en cuenta que el salario medio en España se sitúa cerca de los 1.800 euros mensuales, por lo tanto, si una pareja quiere disfrutar de unas vacaciones con sus dos hijos se tendrá que dejar prácticamente dos sueldos completos. Es por ello que cada vez son más los españoles que recurren al crédito para no renunciar a hacer un viaje.
De hecho, según las encuestas más recientes de las aseguradoras y comparadores financieros uno de cada cinco usuarios financiará sus vacaciones este verano. Asimismo, el 22% de las personas que se fueron de vacaciones en 2025 optaron por una tarjeta de crédito, préstamo o similares para costearse el viaje, mientras que en 2022 tan solo utilizaban este método el 10% de los españoles.
“Pedir un crédito o un préstamo para poder viajar se ha convertido en la vía de escape de muchos españoles para poder permitirse unas vacaciones, pero es importante leer la letra pequeña del coste final que va a suponer contratar estos productos”, explica Antonio Gallardo, experto financiero de Banqmi.
A continuación, analizamos el coste que supone financiar las vacaciones con un crédito, préstamo o tarjeta revolving.
Financiar las vacaciones aumenta el coste hasta un 72%
Para poder ver de forma más clara el sobrecoste que supone pedir financiación para unas vacaciones vamos a ver tres escenarios: un viaje corto de fin de semana, un viaje familiar de una semana y unas vacaciones largas. Cada importe se simula a 12, 24 y 36 meses con tres productos: préstamo personal al 8,5 % TAE, tarjeta de pago aplazado al 19,56% TAE y tarjeta revolving al 24% TAE.
Si observamos la tabla podemos percatarnos de que financiar a largo plazo las vacaciones puede provocar que acabemos pagando más del doble de lo estipulado. Si utilizamos una tarjeta revolving para pagar unas vacaciones largas de unos 6.000 euros, por ejemplo, acabaremos devolviendo un 72% más de lo que inicialmente nos íbamos a gastar.
No obstante, el escenario anterior parte de una premisa benévola: el titular fija un plazo y la cuota se ajusta al mismo. En la práctica, la mayoría de las tarjetas revolving permiten (y promueven) una cuota mensual baja, fijada por el cliente.
Lo vemos con un ejemplo de 3.000 euros.
“Con la cuota de 75 euros la deuda se salda en seis años devolviendo 5.304 euros: el cliente habrá pagado un 77% más por unas vacaciones de las que regresó hace ya más de cinco años. El producto es además financieramente regresivo: cuanto más vulnerable es el cliente y más baja la cuota que puede asumir, más alto es el sobrecoste”, explica Gallardo.
Recomendaciones si vas a financiar tus vacaciones
Para muchas personas desconectar en verano es vital para volver al trabajo con las energías renovadas y, por ello, si no tienen el dinero para costearse sus vacaciones recurren al crédito. Para esos casos el experto financiero de Banqmi trae una serie de consejos a tener en cuenta antes de contratar un préstamo, un crédito o una tarjeta revolving:
Exigir siempre la Información Normalizada Europea (INE) en el caso del préstamo personal, y la ficha precontractual equivalente para tarjetas. Si no se tiene es mejor buscar otro producto.
Comparar TAE, no TIN ni la cuota mensual. La TAE incluye comisiones y es el único indicador comparable entre productos.
Calcular el coste total: la cuota multiplicada por el número de meses revela la factura final.
Si el plazo se va a más de 12 meses y el importe supera los 1.500 euros un préstamo personal será casi siempre más barato que el pago aplazado con tarjeta.
Conclusión: puedes financiar tus vacaciones, pero con cabeza
“La virtud está en el medio” es un dicho que se puede aplicar a esta situación. Financiar las vacaciones no es malo siempre y cuando se haga con sentido común. “La diferencia entre pagar un viaje de 3.000 euros con un préstamo personal y hacerlo con una tarjeta revolving puede superar los 700 euros en intereses a tres años, y multiplicarse por diez si se cae en la trampa de la cuota mínima”, recalca el experto financiero de Banqmi.
La clave para no acabar hasta arriba de deudas por querer irnos de vacaciones está en analizar los productos disponibles en el mercado. “Comparar TAE, exigir información por escrito, calcular el coste total y desconfiar de la cuota mínima son cuatro reflejos que pueden ahorrar, a una familia media española, el equivalente a unas vacaciones enteras”, concluye Gallardo.
La Redacción recomienda
- Venta de la Copa del Mundo: el tira y afloja entre la FIFA y Europa
- Lujo y trazabilidad: ¿podemos lograr que la gente sueñe y cumpla sus sueños?
- Indonesia y el sudeste asiático: Francia tiene un papel que desempeñar
- Luis Planas defiende una Política Pesquera Común que favorezca el relevo generacional y la modernización del sector
- El consumo alimentario crece por primera vez en 5 años y roza los 30.800 millones de kilos