¿Es posible construir carreteras sin petróleo? La respuesta está en los bioligantes
El betún asfáltico forma parte de nuestra vida cotidiana más de lo que imaginamos. Este derivado del petróleo es el ingrediente fundamental del asfalto por el que circulamos cada día.
No obstante, su utilización plantea varios inconvenientes. Por un lado, para poder trabajar con él se necesitan temperaturas muy altas, lo que deja una huella significativa. Se estima que la producción y puesta en obra del asfalto es responsable de aproximadamente el 0,35 % de todas las emisiones de CO₂ equivalente. Es decir, el 0.35 % de todos los gases de efecto invernadero que genera Europa convertidos a su impacto en CO₂.
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