“El dinero es la sola causa de la vanidad, de la soberbia, del orgullo, del lujo, de la prostitución, de la intriga de la hipocresía, de la ambición insana, de la envidia rastrera, del egoísmo, de la codicia, de la avaricia, del dolo, del cohecho, de la prevaricación, del monipodio, del caciquismo, del clericalismo, del industrialismo religioso, de la simonía, del mercantilismo médico, y de todos los males, de todos los abusos, de todos los despotismos, de todas las tiranías, de todas las formas de explotación humana, de todos los delitos, crímenes, injusticias, inmoralidades y dolores que no sean obra de la enfermedad, y ¡cuántas veces la enfermedad misma y la muerte son obra del dinero!”
César Peiró Menéndez, “Por la fraternidad positiva y la paz universal”, 1910.