La poesía nos hará humanidad
- Escrito por Hilde Sánchez Morales
- Publicado en Opinión
Hace varias semanas fue publicada, en un medio de comunicación nacional de gran difusión, una entrevista realizada al gran filósofo Edgar Morin, quien, desde la sabiduría de sus 104 años, hace un diagnóstico de la sociedad actual, con la experiencia del pasado, puesta la mirada en el futuro.
Su obra Lecciones de la historia: ¿Podemos aprender de nuestro pasado? de octubre pasado, articulada en 16 breves lecciones, es de gran interés pues desarrolla las que, a su juicio, son las principales enseñanzas de su larga vida, entre las que destacan ideas como que lo improbable puede acontecer; que los mitos tienen gran influencia en la historia; que en ocasiones los destructores son grandes civilizadores; que un solo sujeto puede mudar el curso de la historia mundial o que el progreso material no está coligado al de orden moral.
Su biografía y vivencias personales marcaron su pensamiento: nació en una familia de judíos sefardíes emigrados a Tesalónica, se alistó en la resistencia antinazi, participó en la liberación de París, fue comunista, si bien purgado con posterioridad, además de un ideólogo de Mayo del 68… Según sus propias declaraciones: “Mi militancia en la Segunda Guerra Mundial fue uno de los tres hechos que marcaron mi pensamiento, junto con la Guerra Civil española y la desestalinización emprendida por Jruschov”.
Ha sido y es un luchador que, en el final de su vida, anima a las nuevas generaciones a ampliar horizontes, pues juzga están ancladas en la inmediatez. Según declara “… Vivimos desarraigados del pasado y privados de futuro. Olvidamos que vivimos dentro de una historia” a lo que añade que comparativamente “las condiciones históricas son distintas hoy a las de los años 30, pero los peligros y las cegueras de ambos períodos son de la misma naturaleza”.
Transitamos, según dice, por un periodo histórico colmado de incertidumbres, de tal suerte que, como adelantamos con anterioridad: lo improbable e imprevisto se torna verosímil. En manos de los poderes políticos y económicos todo es posible, resultando necesario pasar al nivel de la Resistencia y apostar por la corresponsabilidad ciudadana. Ilustrativas sus palabras al respecto: “No sabemos si la situación mundial es sólo desesperante o verdaderamente desesperada. Eso significa que debemos, con o sin esperanza, pasar a la resistencia”
Desde el pasado y el presente, su idea de policrisis, entendida como un cúmulo de crisis de orden social, político, económico o ambiental, adquiere especial relevancia en la búsqueda de una visión holística que valore la complejidad de sus interrelaciones, con anterioridad a eventuales intervenciones sobre la realidad. Una realidad conformada por múltiples ilaciones, resultando preceptivo para analizarla observar al conjunto y a las partes integrantes.
Morin afirma que nos enfrentamos a una crisis de humanidad, hoy en día, globalizada, con un mañana sin certidumbres y una fragmentación del conocimiento (muchos datos, pero poco análisis), que impide dar sentido a nuestras vidas y devenir. Estamos instalados no solo en “muchas crisis”, sino en una crisis del sistema en su conjunto, que exige respuestas coordinadas, pensamiento complejo y cooperación global.
Crisis, en plural, que ha puesto en entredicho el sentido de nuestro existir, los valores y formas de convivencia. “Nadamos” en sociedades hiper individualistas y deshumanizadas (con una pérdida notable de empatía hacia el otro) que generan aislamiento y soledad (particularmente entre los más jóvenes) y, consecuentemente, ha dado lugar a una mayor prevalencia de las enfermedades mentales y de los procesos de exclusión social. Lo anterior en un escenario de debilitamiento de las identidades sociales más fuertes que, hasta hace pocas décadas, nos hacían sentirnos partícipes de lo social. Además, asistimos al desencadenamiento, cada vez más agudizado, de una crisis ecológica, que no es únicamente ambiental y que lleva años violentando la naturaleza, con los efectos por todos conocidos. Y, por último, una crisis del conocimiento y de la verdad, que tal como se ha desarrollado en otro artículo reciente en este foro de discusión, ha hecho que la posverdad triunfe, dejándonos al albur del nuevo Gran Hermano, con lances añadidos de polarización en todos los órdenes.
Alineados con Morin, abogamos por un Humanismo regenerado, asociado al sentimiento de pertenencia y a la solidaridad, por juzgar es imprescindible para vencer la actual policrisis y comenzar un nuevo camino, que dejé atrás las sombras en las que nos movemos. Si “la vida es un combate entre la prosa y la poesía” deberíamos imbuirnos por aires armoniosos y alejarnos de la oscura prosa que amenaza nuestra esencia y continuidad como Humanidad.
La armonía, la paz y la felicidad se sostienen en el pensamiento poético, en su capacidad para expresar y comunicar nuestras experiencias de forma bella, emotiva y simbólica. Nos instala en nuestra particularidad como especie al hacernos reflexionar, desde la sensibilidad, sobre las cuestiones más básicas y, quizá por ello desdeñadas en los tiempos que corren: la bondad, el amor, los sueños, los anhelos, las ilusiones…
Neruda nos ilumina con sus palabras, colmadas de delicadeza y maestría:
“Sólo con una ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad a todos los hombres. Así la poesía no habrá cantado en vano”.
Hilde Sánchez Morales
Nacida en Ingolstadt Donau (Alemania). Doctora en Ciencias Políticas y Sociología. Catedrática de Sociología de la UNED. Es autora de un centenar de publicaciones sobre los impactos sociales de la Biotecnología, exclusión social, personas “sin hogar”, familia, juventud, inmigración, etc.
Es miembro y secretaria del equipo de investigación del Grupo de Estudio sobre Tendencias Sociales (GETS) de la UNED. Ha participado en una treintena de proyectos de investigación. Es evaluadora habitual de revistas de Ciencias Sociales españolas e internacionales.
Desempeña tareas de gestión en la UNED desde el año 1996. Ha sido secretaria del Departamento de Sociología III (Tendencias Sociales) y subdirectora del mismo. Asimismo, coordinadora del Máster en Problemas Sociales y del Programa de Doctorado en Análisis de los Problemas Sociales de la UNED.
En el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha sido coordinadora y evaluadora de becas dentro del Área científica Ciencias Sociales.
Miembro de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida (1997-2010), vocal de la Comisión de Bioética de la UNED y Vocal Titular del Foro Local de “Personas sin Hogar” del Ayuntamiento de Madrid.