Sancho Saldaña
- Escrito por Mercedes Peces Ayuso
- Publicado en Cultura
«Pero como no es dado a todos los hombres tener talento, es signo de este
que aquellos traten de humillar siempre al que es por su ingenio superior a
ellos, y entonces, lo mismo que ahora, ser poeta era poco menos que estar en
pecado mortal»
Sancho Saldaña o el castellano de Cuéllar, 1834, José de Espronceda
Ambientada en hechos históricos basados en el conflicto provocado por el ansia de reinar y la confusión de dos leyes de sucesión dinástica (el derecho consuetudinario castellano y el romano) bajo en reinado de Alfonso X el Sabio y su hijo Sancho, esta novela, la única histórica de Espronceda, relata hechos acontecidos bajo el nuevo prisma del Romanticismo imperante y la innegable influencia de Walter Scott. Es una obra arrebatada en las pasiones (amores) de espíritus atormentados y heroicos rayando el arrebato, y también una oda a la valentía y la honra tan española. Sin embargo, trasciende por la crítica política a la época del mal gobierno del nefasto Fernando VII, ya que Espronceda es un ilustrado viajado y un activo liberal que encarna en sí mismo todos los presupuestos idearios del romanticismo social como cuestionamiento en todos los ámbitos de la vida, con el fin de provocar una revolución intelectual y real que permita un cambio de Estado desde el sentimiento y la acción. En el autor, todo ello se cumple a rajatabla, pues cuando Cea Bermúdez lo destierra a Cuéllar por su liberalismo exaltado, escribirá esta novela de libertad y sentimientos fuertemente impregnada de un nacionalismo anclado en tiempos pasados, con la finalidad ejemplarizante de instruir y modificar el presente de una España monárquica y anticuada.
Así, ambientada en la fragmentada Castilla del s. XIII con el telón de fondo de guerras y batallas de reconquista entre distintos territorios, narra la historia de Sancho, señor de Cuéllar, y sus funestos amores con Leonor de Íscar, la hija de don Jaime y antagonista político de Sancho. Si a esto le añadimos sus amores con la pérfida mora y bruja Zoraida, y el trasfondo belicoso y traicionero de la época, ya tenemos servida la salsa.
Pero Espronceda no sería él mismo, ni hubiera escrito esta y otras muchas y famosas obras, si no supiera haberlas encarnado en su propia existencia. Es verdad que se le da mucho mejor la poesía, pero Sacho Saldaña también se parece mucho a su autor, tan atormentados y melancólicos ambos, tan incapaces de no destruir lo que desean y a quienes quieren.
Murió como un romántico, como un punk adelantado, joven y dejando un bonito cadáver, cuyos ecos de pirata aún resuenan en generaciones de estudiantes que quizá solo le comprendimos cuando nos hicimos mayores y llegó el desencanto.
Mercedes Peces Ayuso
Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.
Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.
Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.
Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.
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