Gaudeamus igitur: nos vamos de graduación ¡¡felicidades!!
- Escrito por María Pilar Úcar Ventura
- Publicado en Opinión
Por fin, se gradúan…
Años de estudios universitarios. Yo siempre les advierto a mis alumnos que el tiempo vuela y que en un pispás se van a encontrar eligiendo modelito para ese día tan esperado. Por ellos, por los padres y familiares. Amigos y profesores.
Es una fiesta. Una nueva etapa que da paso a otra. Y así va la vida, así es el devenir humano.
Algunas universidades han decidido realizar este acto académico y han desplegado todo un conjunto de medidas y recursos para garantizar la seguridad de los asistentes al mismo.
La logística y la maquinaria del servicio de protocolo se ponen en marcha. Y sirva mi colaboración de hoy para dar la enhorabuena y para agradecer.
Elegir el local adecuado en el que se mantenga la distancia de seguridad y siempre con mascarilla. Normas y reglas que se han de cumplir a rajatabla. Consignas e instrucciones para que todo salga bien.
Hora de llegada del público, de los profesores, distribución de los invitados, mesa presidencial y tribuna. Puntualidad, hoja de ruta estricta. Todo listo…y a lucir nuestras mejores galas. Y a no olvidar a los que no nos pueden acompañar por diferentes circunstancias. Siempre en nuestro recuerdo.
Vestir la toga y tocados con el birrete supone un orgullo como académicos y un homenaje a todo el esfuerzo desarrollado durante tantos años de trabajo y de entrega a una profesión que “profesamos”.
Mi universidad está de estreno; en la Universidad Pontificia Comillas estrenamos un nuevo rector: el Doctor Enrique Sanz Giménez-Rico, sacerdote jesuita (SJ).
(Gracias, querido Quique, por tanto).
Con la mirada puesta en el futuro “próximo” del próximo curso: sí esto es un no parar. Ritmo vital.
Los asientos se empiezan a ocupar: saludos, parloteo, nervios y ganas. La comitiva académica, preparada, Cámaras, luces…En pie: comienza el desfile. Mucetas de colores que identifican facultades y titulaciones: rojo, celeste, naranja…
Este sábado predominan los encarnados: se gradúan estudiantes pertenecientes a Derecho (con empresariales, con relaciones internacionales, business analytics). Algunos celestes nos hemos colado de rondón, por padres (de Jimena, graduada) y por ser de la casa.
El público nos recibe con respeto y con sonrisas tras las mascarillas, seguro.
Un acto académico representa el logro y la consecución de valor, constancia, estudio, ánimo…y en estos tiempos de pandemia, somos conscientes de que no podemos permanecer pasivos y nos debemos plantear el “largo plazo”, es decir, no dejar de hacer ni de actuar, pero no se puede hacer todo. Vendrán tiempos distintos, más favorables. Y para esos instantes venideros hemos educado y formado a estas nuevas generaciones: tolerantes, solidarias, prometedoras; donde el yo cede al tú, y juntos, somos “nosotros”.
Todos. Y todos tenemos una responsabilidad humana y social. Servicio al otro.
En las aulas (y en remoto) nos hemos afanado para que aquellos que adivinamos van a gobernar el mundo, estos jóvenes de veintipocos sean compasivos, empáticos y compartan sus conocimientos intelectuales y sus cualidades personales.
Un día de fiesta, para celebrar y disfrutar, sí. Guapos, reguapos. Fotos y más fotos. Los protagonistas salen al centro y saludan a las autoridades y al público con sus becas bien colocadas que los acredita como graduados. Egresados.
Lágrimas y aplausos.
Acompañamos al coro en el Gaudeamus… Yo lo aprendí cuando era estudiante universitaria y me produce una sensación muy especial cantarlo (con voz de mezzocontralto de orfeón provinciano).
Finaliza el acto y se “levanta la sesión”.
Miradas a diestro y siniestro, saludos con la cabeza, guiños, mano en el corazón.
Todo ha ido bien. Sesión de fotos: con unos con otros…Calor, encuentros, más saludos, felicitaciones y parabienes.
Qué gran día. Gracias a los que han hecho posible que hoy vayamos de padres satisfechos y felices… de graduación.
Gaudeamus, Igtur…Iuvenes dum sumus…
María Pilar Úcar Ventura
Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.
Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.
Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…
Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.
Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.
Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.