Folclore y haute couture: del pueblo a la pasarela (Primera parte)
- Escrito por María Pilar Úcar Ventura
- Publicado en Opinión
Ya se ha anunciado la nueva edición de la Mercedes-Benz Fashion Week.
Pronta a celebrarse ya, la próxima semana es el momento de la edición de septiembre en Madrid.
Casi todo el engranaje preparado, la maquinaria “fashionista” a punto de levantar el telón, oigo flashes, pequeñas píldoras de márquetin seductor: apuesta emergente, tejidos sostenibles, diseñadores punteros y otros noveles, temporada primavera-verano prometedora…
Los encargados y los responsables de difundir tal evento han hecho acopio de la terminología más rabiosamente actual y la han lanzado a la pasarela.
Todo ello en busca de la normalidad, esa normalidad perdida y hallada poco a poco entre bastidores, en el backstage. Parece que toca a su fin las holografías, los vídeos artísticos, las imágenes fantasiosas y la fotografía proyectada.
En esta ocasión, todo va a ser real; de carne y hueso.
Y a mí me ocupa, incluso me preocupa, ver a las modelos, las tan afamadadas y denostadas “modelis”, no por ser conocidas, sino por su controvertida anatomía.
Se anuncian novedades para estos tiempos nuevos y me interesa mucho observar y comprobar hasta dónde llega todo eso: ¿mujeres normales con trajes normales? ¿Hombres normales con vestidos normales? ¿Ropajes reales como la vida misma?
O quizá vamos a asistir a la perpetuación de medidas corporales y parámetros físicos archiconocidos: casi transparentes, el espíritu de la golosina, un leve soplo y al suelo.
Ojalá presenciemos auténticos desfiles llenos de coherencia, sensatez, cordura…
Ojalá que el tallaje mínimo y escuálido brille por su ausencia. Los focos y las cámaras deberían plasmar caras sonrientes y no mentones pronunciados, ojos complacientes y no cuévanos frontales, extremidades alimentadas y no ligera osamenta producto de dietas poco mágicas, nada milagreras y muy perjudiciales para la salud. Esa salud tan deseada por todos, lo mejor que tenemos y que debemos preservar.
El otro día recibí una foto con la imagen de María Callas interpretando a la hechicera griega Medea, la única incursión cinematográfica de la diva.
Resulta curioso contemplar cómo Piero Tosi vistió a la cantante cual lagarterana, inspirado y fascinado por el atuendo popular de las féminas salmantinas, de las mujeres de La Alberca. Unos trajes folclóricos llenos de accesorios, opulencia y adornos que realzaban su figura.
En las concurrencias de los exclusivos salones de alta costura, o del “preparado para llevar”, insisten en disfrazar y disimular el cuerpo que pasea marcialmente y que a pasos agigantados cruza un espacio angosto con púbico ladeado. El cuerpo no es más que un mero soporte de telas, hilos, dobladillos, entredoses, tirantes, pespuntes y canesús hilvanados.
Para eso, basta con percheros.
La moda es industria, economía y negocio. Cultura y creación. Sin duda. Pero detrás y delante de todos sus entresijos hay personas que lucen con más o menos gracia, más o menos arte, el vestuario de autores que poco o nada piensan en la normalidad.
Me dirán que la moda es espectáculo: cierto. Como tal habrá que considerarlo: sin ánimo de vilipendiar la nueva convocatoria de la Moda, convendría volver los ojos a esos pueblos y tierras, localidades llenas de tradiciones tan esenciales para echar un vistazo y copiar: emular costumbres y carácter, genio y autenticidad. Modelos reales de hombres reales y modelos reales de mujeres reales.
Eso sí que es la pasarela saludable, sostenible. Presente y futura. .
María Pilar Úcar Ventura
Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.
Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.
Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…
Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.
Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.
Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.