Mecánica cuántica. Louis de Broglie. I
“La ciencia es una vieja dama que no teme a los hombres maduros”, le había dicho, en cierta ocasión, su padre. Pero él, como su hermano mayor, también acabó seducido por la ciencia. Todos esperaban que el príncipe Louis Víctor Pierre Raymond de Broglie, miembro de una de las principales familias aristocráticas de Francia, seguiría los pasos de sus ilustres predecesores. La familia de Broglie, originaria del Piamonte, llevaba desde mediados del siglo XVII, sirviendo a los reyes franceses como soldados, estadistas y diplomáticos. Como reconocimiento a los servicios prestados, Luis XV otorgó a un antecesor suyo, en 1742, el título hereditario de duque. El hijo del duque, Víctor François, infligió una derrota a los enemigos del Sacro Imperio y, el agradecido emperador, le recompensó con el título de príncipe. A partir de este momento, todas las generaciones de descendientes, contaban, entre sus filas, con un príncipe o una princesa. Así fue como el joven científico, acabó convirtiéndose simultáneamente, en un príncipe alemán y, en un duque francés. Una historia familiar improbable, en el hombre que hizo una contribución fundamental, a la física cuántica y, que, según Einstein, prendió “el primer rayo que arrojó algo de luz, sobre nuestros peores enigmas”.
- Publicado en Tribuna Libre