Decadencia no reconocida
No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que no quiera oír. Así estamos en Cataluña desde hace años, a resultas del “proceso independentista”. No se quieren reconocer datos fiables, contrastables y fácilmente asequibles para cualquier persona que los quiera recabar. Además, las nuevas tecnologías ofrecen opciones, en todos los formatos posibles.
- Publicado en Opinión