“todxs”, “tod@s”, “todes”
En un análisis esquemático, la relación entre los sexos puede ser enfocada desde el poder, la identidad o la incertidumbre. El enfoque clásico feminista se concentra en el poder. Los varones han monopolizado el poder, ejerciendo violencia y discriminación contra la mujer. La lucha es por la igualdad y liberarse de una dominación que se ejerce por lo masculino de modo formal e informal en la vida cotidiana. Es un modelo isomórfico con la lucha de clases del marxismo, en la que la binarización de la realidad sexual permite una lucha por el poder con bandos bien definidos. En términos de la teoría de juegos la suma es cero y lo que pierde el machismo lo gana el feminismo (paridad, discriminación positiva, etc.). Es una lucha por el poder con dificultades para resolver el conflicto desde el marco que la define. Así, si el planteamiento “todos y todas”, identifica los dos bandos en lucha por el poder, mientras que las opciones “todxs”, “tod@s” muestran las cicatrices lingüísticas de dicho combate, tras disolver la realidad de una guerra latente. Por dicho motivo, las opciones en x y @ son las menos preferidas por quienes continúan peleando en la brecha: ocultan la realidad del conflicto en una falsa imagen de cuestión resuelta.
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