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La novela histórica de Frank G. Slaughter y William DuBois

Continuamos recordando, como ya hicimos en un artículo anterior Mika Waltari, la obra de escritores que publicaron populares novelas históricas que se convirtieron en best-sellers en el siglo XX. En este caso recordaremos a Frank G. Slaughter (1908-2001) nacido en Washington D. C. Sus padres se trasladaron a una granja cercana a la ciudad de Oxford, en el estado de Carolina del Norte, donde transcurrió su infancia. Estudió medicina en la Duke University, especializándose en cirugía en varios hospitales civiles y de campaña, al ser movilizado durante la Segunda Guerra Mundial en el ejército (1942-1945). Una vez licenciado, compaginó la práctica médica con la escritura y, ante el éxito conseguido, abandonó su profesión médica, centrándose en la literatura. Llegó a vender más de 60 millones de libros, lo que le transformó en un escritor de obras de indiscutible éxito.

Como todo escritor, su obra está marcada por su experiencia vital, por lo que fue muy conocido por sus novelas y guiones de tramas relacionadas con la profesión médica, sus conflictos, rivalidades, problemas familiares, etc. En cierto modo, satisfizo la curiosidad de miles de sus lectores por el mundo sanitario del siglo XX, siendo un pionero en este sentido, ya que actualmente no sólo novelas sino series de televisión sobre los entresijos de la medicina siguen triunfando y obteniendo el apoyo del público. Así lo demuestra el éxito de series como The Good doctor, Urgencias y New Amsterdam.

Pero también Slaughter advirtió un hecho cinematográfico de su tiempo que llevaría a sus novelas. Si recordamos muchos de los filmes del director Cecil B. de Mille encontramos que una de sus fórmulas para el éxito popular de sus películas fue mezclar erotismo, aventura y mundo bíblico. Efectivamente, así lo demuestran El signo de la cruz, Rey de Reyes, Sansón y Dalila, Los Diez Mandamientos. Por ello, espectador de esas obras cinematográficas, Slaughter escribió novelas ambientadas en diversas épocas históricas, pero no olvidó mezclar la aventura con la biblia en, por ejemplo, El velo sagrado (divulgado en España como El velo de la Verónica). La novela comienza con la llegada a Jerusalén de Quinto Volusiano, médico del emperador Tiberio, que ha emprendido el penoso camino que separa Roma de Judea para traerse consigo a un fabuloso sanador, llamado Jesús de Nazareth, última esperanza que queda para salvar al césar agonizante. Al llegar conoce la noticia de su muerte, ante el pavor a caer en desgracia del gobernador Poncio Pilato, personaje atormentado que contrasta con Verónica, una hebrea que conoció al crucificado. Sus relaciones y aventuras llevarán a la pareja hasta las Islas Británicas, donde custodiarán la copa de la última cena.

Sus personajes femeninos pronto se revelan como ejes centrales de muchas de estas novelas, como en María de Magdala o La rosa de Jericó. En la primera, Slaughter trató de reconstruir la vida de la famosa cortesana, por cuyos favores rivalizan José de Galilea, un joven médico, y el oficial romano Cayo Flaco, pariente del gobernador de Jerusalén. Además de situar a la protagonista en el momento bíblico de la predicación y muerte de Cristo, el escritor analiza las tensiones políticas entre los diversos grupos sociales judíos y los conquistadores romanos. Debe tenerse en cuenta que, en los años 50 y 60, fueron muy populares las películas del género peplum o “de romanos”, lo que explicaría también la apuesta literaria de muchos escritores por situar esa brillante civilización como trasfondo de sus novelas. En La Rosa de Jérico, la protagonista Rajab -una prostituta vendida como esclava- teje una conmovedora historia de amor, debatiéndose entre un médico, Salomón, humilde y solidario, y el líder hebreo Josué, tonante, orgulloso, deseoso de detener al sol. El tiempo de la huida de Egipto ha pasado y llega el momento de intentar situarse en la zona de Palestina, complicada y llena de problemas para el pueblo hebreo.

William DuBois (St. Augustine, Florida,1903 -1997) estudió en la Universidad de Columbia la carrera de periodismo y tras licenciarse se fue a trabajar en el periódico The New York Times en 1926. Allí se convirtió en editor de la revista cultural New York Times Book, donde escribió reseñas y artículos hasta 1973, cuando se retiró. DuBois escribió varias obras de teatro que se estrenaron en Broadway como Pagan Lady (1930) y I Loved You Wednesday (1932). Aunque su más famosa puesta en escena fue Haití (1938), la cual fue producida por la Unidad de Teatro Negro y presentada en el Teatro Lafayette de Harlem, desde donde se trasladó al teatro de Boston. Como novelista destacaron The Island in the Square (1947), ambientada en la ciudad de Nueva York en la década de los años 20; A Season to Beware (1956) sobre la trastienda del periodismo y el complicado mundo editorial norteamericano, y The Falcon's Shadow (1958), entornada en el mundo del teatro. Es decir, que DuBois escribió basándose en su propia experiencia en esos ámbitos profesionales. Pero si lo citamos en este artículo es debido a que también trabajó como coautor con Frank G. Slaughter en 27 de sus novelas históricas como La venus del cuadro, ambientada en la Europa del siglo XVI.

El protagonista es un joven maestro de anatomía, Antonio Servet, cuyo hermano Miguel había sido quemado en la hoguera por sus ideas heréticas, por lo que decide consagrar sus solitarios días a la enseñanza, y sus pensamientos se dirigen hacia la posibilidad de convertirse en sacerdote. Pero dos acontecimientos cambian su destino decisivamente: el hallazgo del desaparecido cuadro El nacimiento de Venus de Botticelli y su amistad con Lucía Bellarmi, joven de belleza inquieta y inexplicablemente familiar. A partir de entonces, perseguido por la inquisición, su vida se convierte en una sucesión de aventuras por las principales ciudades europeas, desde Padua a Florencia, de Venecia a la corte de Felipe II en Madrid, de Paris a Cambridge.

Como se aprecia, muchas de estas novelas históricas tuvieron como protagonista o coprotagonista a un médico, deformación profesional de su autor. También lo es Toby Kent en Sangaree, ambientada en una plantación del sur de los Estados Unidos en el siglo XVIII, que lucha contra los piratas y los británicos al tiempo que trata de realizar experimentos científicos en una época de fuertes convulsiones políticas y sociales. El éxito de esta novela motivó su pase a la gran pantalla en un filme titulado La mansión de Sangaree (1953) protagonizado por Fernando Lamas. 

Profesor titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Alcalá. Doctor en Historia Moderna y Contemporánea por la UAM.