Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Las flores del mal vuelven en la época del coronavirus


«Ángel lleno de salud, ¿conoces las fiebres,

Que a lo largo de los murallones pálidos del hospicio,

Como exiliados, se marchan arrastrando los pasos,

Buscando el raro sol y moviendo los labios?

Ángel pleno de salud, ¿conoces las fiebres?»

Las flores del mal, poema XLIV Reversibilidad, Charles Baudelaire.

Las flores enfermizas, las llama su autor en su hastío, las flores del mal que son sus poemas unitarios en su anhelo por abarcar lo que es importante en la vida: el amor, la muerte, la desidia, la belleza, el arte, el erotismo… todas las formas de redención y perdición de la condición humana. Creo que, a estas alturas, ya se va notando por dónde transitan mis filias literarias. Me gusta el simbolismo porque comparto la idea de que el mundo es un misterio a descifrar y porque me intriga buscar las claves ocultas en las letras que unen los objetos sensibles con los abstractos, que es, a la postre, la definición de símbolo. Y porque creo que todo es símbolo y porque no creo en el cainismo ni en el dedo acusatorio, mucho menos en las trampas lingüísticas que me escamoteen mi derecho a la belleza de un lenguaje pretendidamente patriarcal, flores en el fondo hijas de un profundo complejo, bien oculto por la ignorancia, con las que se nos intenta encorsetar en esta era covid de cutis finísimos y sensibilidades estrictas, casi calvinistas, que solo han conseguido que terminemos estragados. Y yo lo que quiero es ser libre en mi expresión y hacer ramos de flores con palabras.

Y de nuevo vuelve el spleen, si es que alguna vez se fue. Las flores del mal abundan en la pradera inculta del coronavirus. Han pasado 180 años, se dice pronto, para que algún nuevo Baudelaire se atreviera a ser proscrito, por sacar a la luz algo que no era, ni es, políticamente correcto, algo que aliente la intuición, algo que oír, ver y escuchar. Pero ahora esas flores enfermas siguen igualmente prohibidas y perseguidas como en la época del autor y por las mismas circunstancias, porque perturban el orden social, la paz y las buenas costumbres…de los que las dictan. Si cada vez que el mundo tiene que cambiar nos empeñamos en echar paladas de ceniza sobre la tierra nunca podrá germinar, y todos los silencios y reflexiones traídos por la enfermedad que paralizó nuestra civilizada cultura solo servirán de semilla para que crezcan auténticas flores del mal. Y volveremos a cosechar tallos marchitos y pétalos ajados antes de haber podido siquiera verlas florecer. O tempora, o mores.

Así pues, ¿de verdad nos sigue sorprendiendo que estemos inmersos en un agujero helicoidal reiterativo en el tiempo? Del bucle eterno de Borges, de la angustia existencial de Pessoa y tantos otros, ¿no hemos aprendido nada? ¿Somos solo simientes huecas, transgénicos portadores de las características deseadas? ¿Aprenderemos a vivir con genes que nos son los nuestros y a reproducirnos como capullos de seda de una mala película de ciencia ficción mientras desgranamos poemas que terminen en -e, insecticidas del idioma, para eliminar las cochinillas y otras plagas? Abro Las flores del mal y reniego del «asepticismo» que nos han pulverizado. La vida es riesgo y la palabra es vida.

Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.

Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.

Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.

Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider