Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

La rebelión de las masas y el coronavirus


«Hay, sobre todo, épocas en las que la realidad humana, siempre móvil, se acelera, se embala en velocidades vertiginosas. Nuestra época es de esta clase porque es de descensos y caídas»

Prólogo para franceses, La rebelión de las masas, 1930 José Ortega y Gasset.

Escrito en series de artículos publicados en el diario El Sol, en plena efervescencia del comunismo y el fascismo, de los nacionalismos, y de los inicios del populismo de consumo masivo (objeto todos de su mirada aguda y crítica) es la obra más conocida y traducida de este filósofo elegante, agudo y profético. Este ensayo va de cuando las masas se rebelan y sobre las consecuencias de la caída de las élites y el comportamiento borreguil de las multitudes convertidas en masa. Pero no nos dejemos confundir: lo que Ortega y Gasset entiende por masas es una cosa moderna, a menudo mal interpretada: la pérdida de individualidad para fundirse en un ser colectivo, formar parte de una tribu que piensa y actúa en bloque por todos, que se mueve en oleadas más por emociones e instintos que por razones. Todos “saben”, todos “opinan”. Hasta el más tonto. Unidos al más puro estilo de pragma griego.

En el ensayo, Gasset avanza el fervor que conllevan las aglomeraciones y el peligro del grupo como manada de pensamiento único, algo que estamos viendo hoy en nuestras calles. Reflexiona sobre el fenómeno de la masa y la minoría auténtica, entendida esta última como la élite pensante, del progresivo triunfo de los falsos intelectuales, de los voceros, de los paladines, del integrismo mejor disfrazado de liberalismo que abanderan causas por mí y por ti que no les hemos pedido. Es una marea, un gigante desbocado, pues el «hombre-masa, que tiene solo apetitos, cree que tiene solo derechos y no cree que tiene obligaciones». La masa avanza apisonando, es mainstream puro y duro y, errónea y peligrosamente cree que tiene el control de la realidad, impone sus ideas y no atiende a razones, ruje, se revuelve, arrasa y contamina, vírica y virulenta como pocas. El error de la masa, dice el autor, está en que no escucha, y, por lo tanto no aprende, condenada a repetir errores del pasado, volviendo a caer bajo el yugo que creyó haberse quitado. La trampa de no aceptar realidades diferentes produce monstruos, seres sociales con una proyección y una imagen idealizadas pero falseadas. Todos unidos en masa por la red en la que nos manejamos como pequeños dioses de barro. Eufóricos porque nos vemos capaces de crear y realizar pero sin saber qué. He aquí la paradoja de la masa.

Y es esa misma mole que apenas unos días barrió las calles de madrugada, como si el reloj pudiera confiscar el sueño al virus. Cuánto absurdo en poner horas a los contagios. El mismo que distanciarnos para seguidamente apelotonarnos en metros y autobuses. El clasismo del coronavirus, las vacunas polifacéticas y multifarmacéuticas sellándonos la boca con mordazas para evitar sus rugidos y convertirnos a todos en masa.

Ortega lo resume en una sola frase: «El ejército humano se compone ya de capitanes». Autor valiente y visionario, hoy le daríamos la razón de pleno

Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.

Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.

Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.

Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider