El asalto populista al Capitolio nos concierne a todos
- Escrito por Gaspar Llamazares Trigo
- Publicado en Editoriales
Se cumple un año del asalto violento al Capitolio estadounidense con la incitación del presidente saliente Donald Trump, y si bien se han producido cientos de identificaciones y condenado a años de prisión a algunos de los asaltantes, sin embargo la comisión parlamentaria de investigación avanza con grandes dificultades debido a la obstrucción de los republicanos, mientras las medidas para dificultar el voto en algunos Estados y la posibilidad de que Trump vuelva a presentarse como candidato republicano son cada día más evidentes e inquietantes. Entonces, el Capitolio fue la culminación de la estrategia populista contra la democracia representativa, con graves repercusiones internacionales y más en concreto para la Unión Europea.
En España, a estas alturas de legislatura no cabe duda de que el parlamento, sesión de control tras sesión de control, está siendo transformado en un espectáculo denigrante mediante la utilización sistemática de las mentiras, los insultos y las calumnias como parte de la misma estrategia de degradación permanente por parte del populismo encabezado también aquí por la ultraderecha. El camino del populismo pasa pues por el asalto al corazón de la democracia representativa: el parlamento, como paso previo o posterior a la puesta en cuestión del conjunto del sistema político y de la democracia.
Para los que piensan que la forma concreta del inevitable declive del imperio americano no nos concierne, les recomendamos encarecidamente recordar las lecciones de la historia. La deriva autocrática no solo pondría en peligro los derechos de los sectores más vulnerables y la estabilidad interna en los USA, sino que, como hemos visto durante la presidencia de Trump, promovería el ascenso y la legitimación de sus pares de ultraderecha en el resto del mundo, enconaría aún más si cabe procesos de autodeterminación como ha ocurrido en Palestina o en el Sáhara, además de acentuar la escalada con otras grandes potencias al margen del derecho internacional y con la única lógica del poder y de la fuerza.
Estamos avisados.
Gaspar Llamazares Trigo
Médico de formación, fue Coordinador General de Izquierda Unida hasta 2008, diputado por Asturias y Madrid en las Cortes Generales de 2000 a 2015.