El problema del rey emérito son sus turbios negocios, y no las mujeres
- Escrito por Gaspar Llamazares Trigo
- Publicado en Editoriales
El rey emérito nos ha hecho saber, de nuevo a través de terceros de su confianza, su real gana de volver a España, como lo fue en su momento su decisión soberana de marcharse, trasladando la responsabilidad de la fecha para su retorno al cierre definitivo de las diligencias de investigación prorrogadas recientemente por parte de la actual fiscal general del Estado Doña Dolores Delgado.
En el mismo sentido ha vinculado su salida de La Zarzuela y las dificultades para su vuelta a maniobras de la reina Leticia para proteger la buena imagen de su esposo, el rey Felipe VI, y a las acusaciones de la princesa y empresaria Corina Larsen la investigación que permanece abierta en Inglaterra contra él por acoso.
Sin embargo, el problema del rey emérito no son estas mujeres sino sus turbios negocios, creados al amparo de sus funciones institucionales como jefe del Estado, prácticamente desde el principio de la recuperación de la democracia y además sus graves irregularidades fiscales para ocultar su fortuna millonaria, que le han obligado a sucesivas regularizaciones con objeto de eludir sus posibles responsabilidades penales. Y sobre todo la decepción provocada en la ciudadanía y el daño injusto a la credibilidad de la Transición democrática española y a los sacrificios de toda una generación. Un daño añadido si ahora la pretensión del emérito es volver a plazos a España, para con ello evitar responder ante la hacienda pública.
Por eso, es una vergüenza añadida que a su vuelta, lejos de asumir su responsabilidad, busque responsabilizar a estas tres mujeres para eludirla, en un ejercicio de misoginia sin remedio.
Lo que sí tiene remedio es la regeneración democrática y la transparencia de la jefatura del Estado y de la Casa Real, y eso le toca en primer lugar al actual rey Felipe VI pero también al gobierno y al conjunto de las instituciones democráticas. Antes de que sea demasiado tarde.
Gaspar Llamazares Trigo
Médico de formación, fue Coordinador General de Izquierda Unida hasta 2008, diputado por Asturias y Madrid en las Cortes Generales de 2000 a 2015.
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