EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Emilio Alonso Sarmiento

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.

Talleyrand. Los pies. Los culpables. V

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Como adelantamos, el jovencito Talleyrand es enviado a pasar dos años en la mansión de la princesa de Chaláis en Santonge. La madre se excusa: tras un aborto su salud es precaria y, aunque no lo dice, quitarse el niño de encima, le resulta claramente beneficioso, dada la mal situación financiera del aún joven matrimonio. Así que, de la mano de Madeimoselle Charlemagne, que sentía un enorme afecto por el “cojito”, un afecto que el niño le devolvió con creces, Charles-Maurice viajó en una democrática diligencia, de manera que para hacer un recorrido de 420 km tardó 17 días, durante los cuales se alojaba por las noches, en las posadas más baratas que había en el camino.

Los godos. El reino de Tolosa y Eurico. II

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Eurico comenzó su reinado, prodigando gestos de gran soberano. Envió de inmediato, embajadas a todos los reinos vecinos, anunciando su llegada como nuevo monarca: sus legados llegaron hasta Constantinopla, hasta la corte de los suevos en Hispania, y a la de los vándalos en África. León, entonces emperador romano de Oriente, le envió, a su vez, embajadores. Y también, el rey de los persas. Pero sus enemigos tampoco eran mancos, y pronto dibujan una coalición, que aunó a bretones, francos y burgundios, alimentados todos desde Roma. Por si faltaba poco, también los suevos se revolucionan en Hispania, y rompen el acuerdo con los visigodos. Eurico ve claro que si quiere imponerse, tendrá que demostrar que es más fuerte que sus vecinos. Y una de las primeras cosas que hace, es trasladar su capital (Tolosa), llevándola más hacia el oeste, a Air-sur-l’Adour, en el actual departamento francés de Las Landas, un lugar mucho más relevante, para controlar las rutas del oeste hacia Hispania y, sobre todo, alejada del peligro que supone la vecindad de los francos, burgundios y romanos.

Incertidumbre. V

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Esta historia central, de la que venimos escribiendo, tiene un prefacio y un epílogo. El “principio de incertidumbre” se ha convertido en un eslogan para la dificultad general, no sólo en la ciencia, de alcanzar un conocimiento excelente. Cuando los periodistas admiten, que sus propios puntos de vista pueden influir sobre las historias de las que informan, o cuando los antropólogos lamentan que su presencia altere, el comportamiento de las culturas que están estudiando, el principio de Heisenberg no está muy alejado: El observador cambia la cosa observada. El acto de la observación domina lo que se observa y lo que no.

Niels Bohr. Responsabilidad social del científico. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Las dramáticas consecuencias de la investigación básica – en este caso la fisión nuclear – provocaron el cuestionamiento, de la responsabilidad civil de los científicos. En la época posterior a 1945 se cree, con fundamento, que la supervivencia del planeta Tierra, depende de la política respecto al uso de la nueva y poderosa, fuente de energía nuclear.

Los godos. Los nombres de los reyes

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

La etimología de los nombres de los monarcas godos, es curiosa. Formada generalmente por dos elementos, el primero de los cuales modifica al segundo, como sucede en inglés y alemán actualmente. Se trata de palabras que enfatizaban el carácter valeroso, famoso, audaz o poderoso, de los reyes.

Los godos. El reino de Tolosa y Eurico. I

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El final del imperio romano, no lo vivió el rey godo Teodorico II, que fue asesinado por su hermano Eurico, en el año 466, sino este último, quien, según Jordanes (“Getica”): “viendo que los emperadores romanos se sucedían unos a otros con tanta rapidez, intentó someter a las Galias a su propio dominio”. En esta frase se condensa, todo lo que supuso su gobierno, en el que la ambición territorial, fue la nota dominante. Hacia el año 470, los godos eran el grupo bárbaro más fuerte, con un Estado consolidado, desde los Pirineos hasta el Loire, y del Atlántico hasta el Mediterráneo. Eurico era el más joven de los hermanos de Teodorico II y, como pronto demostraría, también el más dotado para la política. Porque fue Eurico, en realidad, quien por fin afrontó deliberadamente, la tarea de construir un reino godo independiente: El reino de Tolosa. Y por ello sería recordado.

Niels Bohr. Debates con Einstein

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

A partir de 1911, el industrial químico belga Solvay, patrocina conferencias internacionales de física, a las que se invita a la élite de la física. Estos encuentros son ocasión de que, especialmente Bohr y Einstein, debatan las dificultades conceptuales de la nueva teoría y, discutan sobre los denominados experimentos mentales. Uno y otro presentan su experimento conceptual, para refutar la teoría del otro.

Talleyrand. Los pies. Los culpables. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Ante la desgracia del primogénito, Charles-Maurice, la familia Tallyrand se volcó en el segundo. Archambaud era tan solo un oficial joven y guapo sin dinero, por lo que se vio obligado por sus padres, a lograr un buen matrimonio, algo que finalmente consiguió. Su madre tenía unas cuantas sobrinas lejanas, la más rica de las cuales era Sabine de Sonozan de Viriville, nieta del conde de Vienne. Sus padres fallecieron en 1769, dejando sola a su hija Sabine, la cual, gracias a diversas herencias, se había convertido en uno de los mejores partidos de Francia. Su fortuna no era comparable con su linaje (algunos llegaron a hablar de mésalliance, mala alianza), pero permitía pasar por alto sus orígenes poco ilustres, dado que su nobleza era reciente y debida a la compra de cargos parlamentarios. También el benjamín, Bosun, hizo en su día un buen matrimonio en el mundo de las finanzas. Todo ello a costa de dejar sin un céntimo a Charles-Maurice, con el argumento de que ya se encargaría de él la Iglesia y su tío el arzobispo.

Incertidumbre. IV

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Heisenberg decía: “diferentes observadores ven el mundo de forma diferente”. Pero esto para Einstein, era una monstruosa distorsión de su mayor descubrimiento. Con toda seguridad la relatividad admitía diferentes perspectivas, pero todo el argumento central de su teoría, era admitir que observaciones aparentemente contradictorias, pudieran reconciliarse de una forma que todos los observadores pudieran aceptar. Segú Einstein, en el mundo de Heisenberg, la propia idea de un hecho cierto parecía desmoronarse, ante una variedad de puntos de vista irreconciliables. Y eso, a juicio de Einstein, era inaceptable si la ciencia tenía que representar algo fidedigno. Y he aquí otra feroz lucha intelectual: Heisenberg y Bohr, esta vez uniendo sus fuerzas contra el viejo maestro.

Baruch Spinoza. Primeras críticas al TTP. V

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Hacia mediados de julio, en plena ocupación francesa, Spinoza recibe una invitación del general Luis Condé, jefe del destacamento de tropas de Utrecht, para que le haga una visita. Se sabe que hizo el viaje, aunque no llegó a verle, porque había tenido que ausentarse. Aparte de las lindezas literarias con las que Lucas adorna sus modales ante los cultos franceses, lo importante es que se le habría ofrecido una pensión de Luis XIV si se iba a vivir a Francia y, es evidente que no se fue.

Churchill dijo…

(Tiempo de lectura: 1 minuto)

En 1908, contestando a Balfour, líder conservador en la Cámara de los Comunes: “Hoy es frecuente constatar, que los hombre débiles utilizan palabras gruesas, y tanto más gruesas, cuanto más débiles sean sus argumentos”.

Thor Heyerdahl y “Rapa Nui”. VI

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Al proseguir la excavación el equipo de Thor Heyerdahl, aparecieron más anzuelos de pesca, junto a esquirlas de hueso, conchas marinas, carbón vegetal y dientes humanos. Luego, a mayor profundidad y, cuando ya todos creían haber alcanzado, niveles de un pasado muy remoto, el doctor William Mulloy (llamado familiarmente Bill) arqueólogo principal de la expedición, encontró ¡una perla veneciana azul! El propio Mulloy pudo identificarla, como una muestra de las que los europeos intercambiaban con los indios americanos, 200 años atrás.

Talleyrand. Los pies. Los culpables. III

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Desde su primera infancia Talleyrand se vio obligado, pues, a andar apoyado en una especie de muleta rudimentaria. Pude verse su calzado “especial “en su mansión de Valençay y, en el Museo Carnavalet de París. El zapato tiene la forma de un pie de elefante de armadura metálica, completado por una férula de hierro que discurre por la parte interior de la pantorrilla y, se fija, por debajo de la rodilla, a un sólido collar de cuero. Su visión estremece como la de un instrumento de tortura. De todos modos, frente a esta versión que sostiene el propio interesado y, que no se discutió en un principio, a lo largo del siglo XIX y del que le siguió, otros especialistas mantuvieron muy pronto, que el defecto era hereditario y, que el niño nació “marcado”. Además, como el sabio doctor e historiador Agustín Cabanès (1862-1928) sostenía que este defecto venía acompañado de anomalías intelectuales y morales, el detalle encantó a los que de entrada detestaban al personaje. Explicaba la maldad de aquel auténtico “monstruo de la naturaleza”, al que odiaban más que a ningún otro hombre de la época. Pero seguramente Cabanès no se equivocaba del todo.

Incertidumbre. III

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Como decíamos, parece ser que los hechos no son esas cosas simples y sólidas que suponíamos. En la descripción clásica del mundo natural como una gran máquina, se había dado por supuesto que todas las partes funcionales de la maquinaria, podían definirse con una precisión ilimitada y, que todas sus interconexiones podían comprenderse con exactitud. Todo tenía su sitio y había un sitio para cada cosa. Para tener la esperanza de comprender el universo, primero había que suponer que se podía averiguar, pieza a pieza, cuales eran todos los componentes del universo y cuál era su cometido. Al parecer, Heisenberg decía que no siempre se puede averiguar lo que uno quiere saber, que la capacidad para describir incluso el mundo natural era limitada. Si uno no puede describirlo como quiere, ¿cómo puede esperar conocer sus leyes?

Niels Bohr. Filosofía de la complementariedad

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El 16 de septiembre de 1927, Niels Bohr pronuncia una célebre conferencia en el marco del Congreso Internacional de Física, en la ciudad de Como (Italia) con ocasión de la conmemoración del centenario de la muerte de Alessandro Volta, que había nacido y fallecido en dicha ciudad.

Baruch Spinoza. Primeras críticas al TTP. IV

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Entre los datos que sobre el asesinato de “los buenos hermanos de Witt” han llegado a nosotros, el más notorio y elocuente, es el que Leibnitz dejó en una de las “notas” por él tomadas durante su visita a Spinoza, en La Haya. Pues, a pesar de que la visita tuvo lugar cuatro años más tarde, entre los días 15-17 de noviembre de 1676, su nota recoge de labios de Spinoza su reacción ante el cruel asesinato, que quizá había contemplado con sus propios ojos. He aquí la nota de Leibnitz:

Bertrand Russell. Factores intelectuales y conducta humana. II

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Meditando sobre las creencias, nos asalta una pregunta que, a su vez, se ramifica en dos: a) ¿en qué medida puede decirse, que las creencias se basen de hecho, en pruebas constatables? y b) ¿hasta que punto podemos o debemos, tratar de atribuirles efectivamente dicho fundamento?

Thor Heyerdahl y “Rapa Nui”. V

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Al proseguir la excavación el equipo de Thor Heyerdahl, aparecieron más anzuelos de pesca, junto a esquirlas de hueso, conchas marinas, carbón vegetal y dientes humanos. Luego, a mayor profundidad y, cuando ya todos creían haber alcanzado, niveles de un pasado muy remoto, el doctor William Mulloy (llamado familiarmente Bill) arqueólogo principal de la expedición, encontró ¡una perla veneciana azul! El propio Mulloy pudo identificarla, como una muestra de las que los europeos intercambiaban con los indios americanos, 200 años atrás.

Bertrand Russell. Factores intelectuales y conducta humana. I

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

¿Hasta que punto cabe considerar que en las creencias, resida la causa de las acciones? Analicemos una jornada ordinaria, en la vida de un hombre corriente. Comienza levantándose por la mañana, probablemente por la fuerza de la costumbre, sin necesidad de que intervenga creencia alguna. Toma el desayuno, coge el tren, lee el periódico y, acude a la oficina, todo a impulsos de simple hábito, hábitos que se formaron en algún momento del pasado. Esas “reglas” son meros hábitos del cuerpo, como las que pueda exhibir un jugador de tenis. Las adquirió en la juventud y, no a causa de una fe intelectual, que le instara a creer que respondían a la verdad, sino por complacer al jefe, al maestro y/o a los padres. Del mismo modo que un perro aprende a sentarse sobre las patas traseras, para solicitar su comida.

Talleyrand. Los pies. Los culpables. II

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Charles-Daniel, padre de nuestro Charles Maurice de Talleyrand, contrajo matrimonio en 1751 a los 16 años, con Alexandrine-Victoire Léonore de Damas d’Antigny, seis años mayor que él, perteneciente a una familia noble de Borgoña venida a menos. El matrimonio fue, al parecer, muy feliz, cosa rara en la época y, tuvieron cuatro hijos: el primogénito murió muy joven y, la siguieron Charles-Maurice, Archambaud y Bosson. Y como Alexandrine era dama de honor de la segunda delfina, María José de Sajonia, Luis XV les concedió una pensión para “completar” los ingresos familiares (en especial, el sueldo de militar del padre, brigadier y luego coronel, del ejército real).

Incertidumbre. II

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Durante un siglo o dos el sueño pareció realizable. El poder de la razón implicaba que el progreso era inevitable. La ciencia llegaría a ser más grandiosa, con una perspectiva más integradora y, al mismo tiempo, más detallada, más escrupulosa. La naturaleza se podía conocer y, por lo tanto, necesariamente un día llegaría a ser conocida.

Vikingos. Madera de deriva

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

“Las huellas de los dioses se extienden tras ellos en una sinuosa línea, claras en la orilla del océano que rodea la tierra. Sus olas rompen espumosas a su espalda y rugen en sus oídos. Ni una sola pisada de otros corrompe la playa, pues los humanos todavía no habitan este mundo.

Suscribirse a este RSS

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..